El sol de la mañana se alzaba sobre el reino, bañando la ciudad en una luz despreocupada que contrastaba drásticamente con la oscuridad de la noche anterior.
En la fortaleza de los villanos, la calma era solo la tormenta. Kassandra, Valeria, y Elara aparecieron ante La Jefa, quien las esperaba en su trono. La Jefa, con sus ojos ardientes, no necesitaba palabras para exigir el informe
El plan falló, Madre —anunció Elara, tragando saliva. —El traidor de Williams y la de Hielo interfirieron, y la guardiana de la manipulación del tiempo nos ralentizó y los Elementos están a salvo
La Jefa no gritó. Su quietud era peor que cualquier furia. El aire se enfrió, y las cuchillas de sus shuriken giraron lentamente a su alrededor
El fracaso no tiene excusa —dijo La Jefa, su voz profunda resonando. —Y esa traición temporal es una molestia que abordaremos
En ese momento, Jake, ya liberado de la parálisis de Valeria, entró en la sala, tranquilo solo en apariencia. Su ira se había convertido en un veneno helado
No fallaron ellas, Jefa falló el plan de la confrontación mi hermano es demasiado fuerte cuando lucha por esa mujer
Jake se inclinó ante La Jefa, con una mirada de absoluta lealtad
Permítame corregir esto el problema no es la fuerza, sino la fe….hoy atacaré donde son débiles que es su vida normal
¿Y qué propones, mi querido Jake? —preguntó La Jefa, esbozando una sonrisa cruel
Mientras juegan a la escuelita, les daré una lección de paranoia ellos creen que su vida de Elemento es secreta les haré ver que su poder es una maldición que pondrá en peligro a todo lo que aman un poco de confusión mental en el lugar equivocado, y su doble vida se desmoronará. Y el foco será la líder, Luz
La Jefa asintió, satisfecha. —Una estrategia más refinada ve, y no regreses sin la prueba de que su confianza está rota
Mientras Jake se preparaba para su ataque psicológico, Luz se encontraba sentada en su pupitre en la clase de Historia, intentando prestar atención a la tarea que Sara le había gritado el día anterior
«Parece que ayer tuve una cita con un chico que puede arrojar lava, fui atacada por un tsunami y un látigo eléctrico, y hoy tengo que recordar las fechas de las guerras pasadas», pensó Luz, frotándose las sienes
Sara estaba sentada a su lado, concentrada, su naturaleza estudiosa volviendo a la normalidad
Oye, Luz, ¿cuál es el porcentaje de población afectada por la sequía en el siglo XVII? —preguntó Sara
Luz parpadeó, su mente aún con imágenes de Kassandra y el agua
¿Sequía? No sé pero Eva sabría qué hacer con esa sequía
Sara la miró con cara de pocos amigos. —Luz, concéntrate No hables de Eva y el agua aquí. Recuérdalo “doble vida”
En la mesa de atrás, Ángel fingía estar leyendo un libro, pero en realidad, miraba de reojo a Luz, y le devolvió una sonrisa disimulada
Leo y Mateo estaban en la parte de atrás, intentando disimular su agotamiento
No puedo creer que casi muero anoche, y hoy tengo que entregar un ensayo de quinientas palabras —susurró Leo a Mateo
Y mi arco de piedra se ve tan inútil ahora mismo —murmuró Mateo, quien luego lanzó una nota a Liam
La nota decía: “¿Crees que Valeria tiene clases hoy o sigue paralizando a la gente?
Liam, siempre humorístico, le devolvió la nota: “Espero que sí, así no nos ataca en el almuerzo tengo que probar la nueva pizza de la cafetería"
Luego Juan se levantó de su asiento desesperado
¡Maestra! Necesito ir al baño urgentemente —dijo Juan
En realidad, Juan tenía una misión que era ver si Jake estaba por ahí. Pero al cruzar la puerta, su cabeza comenzó a doler. Una voz distante susurró en su mente: “¿Crees que Sara realmente te ve como un Elemento igual que ella, Juan? O solo se ríe de ti por ser pequeño”
Juan se detuvo en seco, confundido la voz lo golpeó con una oleada de duda. Se sujetó la cabeza. Era el primer ataque mental de Jake, sutil y dirigido a las inseguridades. La guerra de hecho había llegado a la escuela.