El mismo día en que Jake había iniciado su ataque psicológico en la escuela, la misión de Luna y Kira se convirtió en un desastre silencioso, confirmando la omnipresencia de La Jefa
Luna y Kira habían recibido una misión secreta de Saphira y Eris: infiltrarse en un almacén abandonado en las afueras de la ciudad. Se rumoreaba que contenía registros antiguos sobre los primeros Elementos y, crucialmente, la posible debilidad de La Jefa
¡Apúrate, Luna! Si no encuentro un libro de fantasía, me aburro —susurró Kira, moviéndose a una velocidad vertiginosa a través de los pasillos llenos de polvo
Concéntrate en la misión no crearemos el libro; lo encontraremos —respondió Luna, usando su poder para crear una pequeña esfera de luz dorada que flotaba ante ellas
Entonces llegaron a una sala central y los estantes estaban llenos de pergaminos. Luna, con su poder, comenzó a manipular los objetos, buscando el registro clave
Fue en ese momento de concentración que La Jefa las encontró. No hubo ruido de pasos ni advertencia. La Jefa había estado observándolas desde el umbral, escondida en las sombras que ni siquiera la luz de Luna podía penetrar
Antes de que Luna pudiera crear una barrera o Kira pudiera reaccionar con su velocidad, La Jefa se movió con una velocidad antinatural, apareciendo justo detrás de ellas. Sus manos, firmes y frías, se posaron sobre las bocas de Luna y Kira, silenciando al instante cualquier grito de sorpresa
El terror puro y paralizante recorrió a ambas. Kira, la velocidad pura, se sintió anclada. Luna, la creadora, no pudo materializar nada más que miedo
La Jefa asintió con la cabeza, un gesto imperceptible pero lleno de autoridad. Sus ojos ardían con una crueldad silenciosa. Sin poder hablar, y con el pánico oprimiéndoles el pecho, Luna y Kira entendieron que no había escape. Cedieron a la presión y, sin resistencia, comenzaron a moverse con La Jefa, adentrándose en la oscuridad. El miedo era el único motivo por el que se fueron con
ella
Mientras la Jefa aseguraba a sus nuevas prisioneras, en el colegio, el ataque de Jake comenzaba a hacer estragos en los Elementos
Juan, al salir del baño, se encontró con Sara
¿Qué pasa, chiquitín? Te ves pálido —preguntó Sara, tocándole el hombro
La voz en la mente de Juan se agudizó: «Ella te mira con lástima cree que eres débil. No confía en ti para la batalla.»
¡No me toques! ¡No te burles de mí! —gritó Juan, empujando a Sara con una fuerza inesperada para su tamaño
Sara se quedó helada, herida por la reacción de su amigo. —¡Juan! ¿Qué te pasa?
En la cafetería, Ana, que intentaba darle un consejo a Leo sobre cómo hablarle a Maya también sintió el golpe mental
Una voz en la mente de Ana susurró: «Tus consejos son inútiles. Siempre te metes en problemas. Eres un fracaso para Leo y solo un estorbo para el equipo.»
Ana se detuvo a mitad de la frase, sus ojos llenándose de lágrimas. —Yo... yo no sirvo
para nada
Leo, sintiendo la angustia de su amiga, intentó acercarse, pero la voz mental lo golpeó a él: «Eres cobarde no mereces el hacha el fuego te quemará. Ana solo te hace perder el tiempo.»
Leo se retiró, sintiendo que un abismo se abría entre él y su amiga. La desconfianza crecía como una plaga. Mateo y Maya se miraron, asustados por el repentino cambio de humor. La doble vida se estaba volviendo un campo de batalla psicológico.
La Jefa tenía a sus rehenes, y Jake había desatado el caos emocional. Los Elementos estaban solos en su fragilidad, sin sus aliadas más rápidas y creativas para ayudarlos
Notita:
Holisss como están soy la creadora de la historia :3 espero que les guste los capítulos y losiento por la demora y ¡COMENTEN CUALES SON SUS PERSONAJES FAVORITOS Y CUAL ODIAN O CON CUAL SE IDENTIFICAN 👀!