Williams y Evelyn emergieron del portal de hielo en un rincón discreto del campus escolar. Pero era completamente diferente al bullicio normal. La tensión era espesa, y podían escuchar discusiones acaloradas que venían de los pasillos principales
Esto es obra de Jake. - murmuró Evelyn, sintiendo la desesperación y la desconfianza en el aire
Se dirigieron rápidamente hacia el origen de las voces. Lo que encontraron fue una escena de caos emocional puro
Juan, aún perturbado por la voz mental, estaba gritando a Max y Eva, acusándolos de burlarse de él.
Ana estaba llorando en una esquina, convencida de que era una inútil, mientras Mateo y Maya intentaban, sin éxito, consolarla
Luz y Ángel estaban separados, mirándose con dolor. La voz de Jake había sembrado la duda sobre si su naciente afecto era una distracción peligrosa para el equipo
¡Nadie confía en nadie! ¡Ustedes solo son una carga para mí! —gritaba Juan, su pequeño cuerpo temblando de rabia y miedo
¡No es verdad, Juan! ¡Solo estamos cansados! —respondía Max, frustrado por la irracionalidad de la discusión
Sara y Leo los dos Elementos más metódicos y cautelosos, estaban ocultos detrás de las escaleras. Estaban asustados y confundidos. Habían percibido el ambiente tóxico y la forma en que sus amigos se atacaban sin razón
Algo nos está controlando. - susurró Sara, su mente analítica intentando procesar el desorden emocional. -No somos nosotros. No es real
Pero duele. Escucho voces que dicen que soy un cobarde. - dijo Leo, sujetando su pecho
En ese momento, Williams y Evelyn irrumpieron en el pasillo. La sola presencia de los dos héroes, y especialmente de Williams, detuvo el caos. Los Elementos se quedaron en silencio, mirando al hermano del villano
Williams, con la voz firme y resonante de un líder, se dirigió a ellos
¡Escúchenme! ¡Esto no es real! ¡Es una ilusión, una mentira sembrada en sus mentes por mi hermano!
Evelyn se adelantó, su voz de hielo cortando la tensión. —Jake es un maestro del miedo. Él no puede controlarlos, solo exacerba sus inseguridades. Él los quiere separados. Quiere que piensen que su amistad es la debilidad, cuando en realidad, es su única fuerza
Luz, con lágrimas en los ojos, miró a Ángel. -Él dijo que lo nuestro... que era una debilidad
Es una mentira para que no confíes en el único que te da fuerza —respondió Williams, mirando directamente a Luz y a Ángel. —Jake nos atacó a mí y a Evelyn con la misma arma. Él nos llamó débiles por el amor. ¡Pero miren lo que logramos! ¡Su odio no nos ha roto!
Entonces Sara y Leo salieron de su escondite
¡Él tiene razón! —exclamó Sara. —¡Yo sentí la duda, pero es una trampa!
¡La amistad es real! ¡El dolor es la prueba de que nos importa! —dijo Leo, y caminó directamente hacia Ana, que seguía llorando
Leo no le habló. En su lugar, simplemente la abrazó con fuerza. Ana dejó de llorar. El acto físico de conexión rompió la ilusión que Jake había sembrado en ambos. Los Elementos de Fuego se reconectaron
Luz corrió hacia Ángel, y al tocarlo, el aura de sus collares se encendió, disipando la última sombra de duda en el pasillo
El efecto del ataque psicológico de Jake se desvaneció tan rápido como había llegado, dejando a los Elementos exhaustos, pero reafirmados en su amistad. La batalla había terminado por ahora, pero la amenaza mental de Jake era clara