BRAYDEN's POV.
Esos labios rojos envueltos en esa actitud espinosa.
Esa aura repelente que a todos nos eriza la piel cuando pasa.
Su aspecto delicado está acompañado de un misterio.
Y ese vacío en sus ojos que grita el odio que le tiene al mundo me parece cautivador.
Todo eso me llama, todo en ella lo hace, aunque me quiera lejos.
Lo sé, soy terco, necio y hasta obstinado, pero su misteriosa melancolía es un llamado de auxilio para que la rescaten, y eso es más que suficiente para incentivarme a descubrirla.
Desde un principio sabía que si me acercaba a ella como lo hice antes, podría salir huyendo, pero no creí que me destrozara con tres palabras:
—Aléjate de mí.
¿Por qué? Yo no quería.
Esas palabras se repetían una y otra vez como una especie de pesadilla.
Cierro el casillero y volteo a mirar a Isaac, esta con sus audífonos puestos y teléfono en mano. Nayet venía en dirección a nosotros, me pareció raro no verlo en todo el día. Al parecer vivir con Debrah lo estaba matando.
Sin decir una palabra, me arrebató el termo de la mano.
—¡Oye! ¿Quieres un poco? —ironicé.
Él no respondió. Bebió un trago largo, casi desesperado, y no me lo devolvió.
—Tenemos que hablar de Nova.
Miro a Isaac que ni interés tiene en la charla, por un momento me siento bajo la lámpara de policía en un interrogatorio. Casi ninguno del salón habla de ella, y cuando menciono su nombre deciden cambiarme el tema, que Nayet lo haga tan a la ligera y de la nada me toma por sorpresa.
Cualquier granito de información de ella me sirve de mucho para entender porque es así de fría y muy contraria a la chica sociable y alegre de la que he escuchado.
Me lleva al primer salón vacío que se nos cruza. Cierra la puerta con pestillo, como asegurándose de que nadie entre y nos escuche. Como si hablar de esa chica en este colegio fuese un delito.
Opto por tener la boca cerrada desde su comienzo.
—Para empezar: yo nunca te dije nada, si hago esto es para que dejes la intensidad con Nova. Ella siempre fue difícil de tratar, pero ahora es... otra cosa.
— Me ayudarías más si intentaras que la entienda en lugar de decirme que corra —replico, apoyándome en un pupitre. No puede ser tan mala como todos dicen.
—No es que sea mala, es solo que…
Suspiró con fuerza.
—Por lo que sé, está aquí desde kínder—comienza a relatar, apoyándose en el escritorio del profesor—, se crio en la atmósfera toxica de Belcroft, cosa que la espabiló al igual que Isaac. "Si no te pones las pilas te agarran de juguete". Ella se fijó la meta de que nadie le pasara por encima. Jamás.
—Eso suena a defensa propia —murmuré.
—Lo era. Cuando Debrah y yo nos trasladamos en primer año de preparatoria ya todos sabían su nombre, su horario y comida favorita. No sé cómo se juntó con Debrah, pero la defendía, a ella le hacían bullying y no como en las películas.
Primer punto: es valiente desde pequeña.
—Fui el primero que se dio cuenta que tanta perfección no podía ser verdad, y tuve razón. —continúa Nayet, rascándose la nuca—. Nova si era amable, pero a su conveniencia, no dije nada porque realmente no le hacía daño a nadie.
» Las cosas siempre salían como ella quería limpiamente, con su cerebro. Nunca la vi gritar, discutir o robarle algo (o alguien) a una persona. Sinceramente no sé de dónde salen los rumores de que rompió parejas. Ella no necesitaba romper nada; solo necesitaba existir para que los demás se cuestionaran sus propias vidas.
—Pero... ¿Entonces qué pasó? —insisto—. ¿Por qué el cambio?
—Déjame terminar —sello los labios—. Todo bien, hasta que llegó Adrián, por mi culpa.
¿Por su culpa?
—Se obsesionó con Nova y se entendieron enseguida. Parecían la pareja perfecta, pero llegó un momento en que ambos se aburrieron, pero no terminaban, no sé por qué seguían juntos. Era una relación enferma, Brayden; a veces parecía que querían matarse entre ellos
» Hasta que un día todo se fue a la mierda, el año pasado se revelaron muchos secretos de mucha gente. Supieron que varias de las desgracias que habían sucedido en el colegio habían sido planeadas por ella. Se nos cayó del pedestal la reina.
—¿Qué hizo?
—Ese día, la Nova que conocíamos de años era irreconocible, parecía un demonio, la imagen de belleza y fragilidad quedó en nada cuando noqueó a Adrián frente a toda la cafetería. Intente calmarla llevándola a su casa, Adrián nos siguió detrás y por desgracia presencie todo. Al acabar el año escolar Adrián se fue, pero con otro capricho que no pudo satisfacer.
— ¿Que otro capricho?
Nayet tardó en responder. Miró al suelo, como si le costara admitir la verdad.
—Debrah. Debrah no le correspondió como él quería, para ella, su amistad con Nova era más importante. Después de eso ninguna volvió a ser la misma, entre nosotros mismo también se pudrió algo: Rafa se volvió agresivo, Debrah se volvió... bueno, ya la conoces. Y Nova se encerró en sí misma.
» Hemos intentado hablar con Nova mil veces, pedirle una explicación, pero ella solo nos mira como si fuéramos extraños y nos pide que la dejemos en paz.
— ¡Espera! —Me paro del pupitre—. ¿Me estás diciendo que Nova... y Debrah (mejores amigas) estaban con el mismo tipo... y por eso, ella se alejó de ustedes?
Asintió, con la expresión decaída.
—Es algo más complico que eso. Debrah se culpa todos los días por haber perdido a su mejor amiga. Esta demasiado arrepentida. Y lo peor es que se desquita conmigo.
— ¿Contigo? ¿Por qué?
—Porque yo sabía lo que estaba haciendo Adrián y no dije nada.
¿No se supone que él era su mejor amigo?
Ahora menos que menos entiendo.
Esto no me hacía comprenden lo que pasaba por la mente de Nova, pero si me hacía entender mejor por qué no habla con nadie y odia tanto a... bueno, no odia, todavía sigue teniendo la foto de Megan y Debrah en su casa.
Editado: 21.05.2026