Los Sobrevivientes: La cacería de Reaper

Capítulo 14. La primera semana

No pensó que la situación escalaría a mayores. Después de todo, se encontraban en las instalaciones de una de las academias formadoras de caballeros benditos más prestigiosas del continente. Un lugar que irradiaba respeto y cuidado por su sola temática. Desafortunadamente, Yanet terminó cambiando de parecer cuando la oscuridad de la noche cubrió su cuerpo y el de Frank en su totalidad, yendo ambos hacia el lugar en el que Sonya y Jhonatan fueron vistos por última vez, solo para terminar encontrando un pasaje vacío.

Quizá y solo quizá, estaban exagerando las cosas. Con eso en mente, regresaron a los dormitorios y no se volvieron a ver las caras hasta la hora de la cena, notando una vez más la ausencia del ex enamorado de Luciana y de la hija del actual General Civil Distrital.

Eventualmente, se lo terminaron contando a su tutor. Cerca de las ocho y treinta de la noche, la noticia de su desaparición llegó a oídos de Pedro Aguilar y este, no dudó ni un minuto en formar un escuadrón de búsqueda con sus mejores hombres.

Recorrieron la Academia Élite de arriba abajo, de izquierda a derecha, en múltiples ocasiones. Pero, el resultado seguía siendo el mismo: no hubo rastros de los jóvenes por ninguna parte. Cerca de la media noche, Yanet no pudo evitar sentirse culpable. En especial, porque fue consciente que volvió a robarse las miradas de todos. Esta vez, ya no por hacer algo bueno, sino todo lo contrario.

Fue acusada de atentar en perjuicio de sus compañeros por estudiantes de grados superiores. Por lo bajo, siempre en murmullos, como si decirlo en voz baja redujera en algo el impacto de sus serpentinas palabras. Y eso, más que fastidiarla como de costumbre, la hizo sentirse muy nerviosa.

Esta vez, tenían razones para hablar de ella. Fue testigo de lo incómodo que estaba Jhonatan al verse rodeado por esos jóvenes quienes, por alguna razón, vestían el uniforme de la academia. No contenta con eso, también ignoró las advertencias de Sonya y lo peor, la incitó a seguirlos. Quizá, el secuestro del muchacho era inminente, pero la desaparición de la pelirroja era directamente su culpa.

La tensión se apoderó de ella cuando recibió un mensaje de Jorge Robles. Su maestro ya lo sabía todo. Pero, eso no era lo peor. Lo peor de todo fue, que también los medios de comunicación.

Aquella noche, la confianza característica del director Aguilar desapareció para ser reemplazada por una explosión de dudas y preguntas sin respuestas.

Y así se mantuvo hasta las dos de la mañana, cuando uno de los miembros de su escuadrón de rescate volvió a su despacho con buenas noticias. Jhonatan y Sonya fueron encontrados maniatados y con cintas aislantes pegadas sobre sus bocas en la parte más alta de los pabellones técnicos. El vigilante de la torre más cercana a su ubicación no fue capaz de verlos debido a que sus cuerpos habían sido hechizados por una magia que los hacía invisibles a distancia. En principio, ambos jóvenes no mostraban señales de tortura ni nada que se le pareciese. Aun así, bastaba con verlos un poco para darse cuenta que no se encontraban del todo bien.

- Encontramos esto junto a los canteranos _indicó el caballero que vestía una armadura gris mientras dejaba un papel arrugado sobre el escritorio de la máxima autoridad de la Academia Élite.

- Tus amigos se salvaron esta vez _leyó Pedro Aguilar, serio_. Pero, no te descuides. ¡La cacería acaba de empezar!

Yanet y Frank lo escucharon en silencio. Muchos a su alrededor trataron de descifrar el mensaje, incluyendo los periodistas quienes, por ley, debían de estar presentes en el lugar de los hechos. Pero, solo dos fueron capaces de descifrar el mensaje entre líneas. El mismo Pedro Aguilar y la hija de Aria Benavides.

La amenaza no era para él, sino para Yanet.

Su maestro llegó a la misma conclusión, agregando los responsables del breve secuestro tenían un fuerte interés porque la noticia se hiciera pública. Tanto, que fueron ellos mismos quienes filtraron lo sucedido a los principales medios de comunicación de Amil. No solo quisieron llegar a ella, también buscaron desprestigiar a la Academia Élite. Su aprendiz no dudó en acusar a Cheren como el principal sospechoso, a lo que el representante de la familia Robles lo descartó de inmediato, señalando que su modus operandi era otro.

- Cheren no juega, él ataca directamente a sus víctimas. Y si bien, Arturo fue un “pero” a la regla, el responsable de escribir esta nota parece que ya tiene experiencia haciendo este tipo de cosas.

- Pero, tampoco sería descabellado pensar que fue él. Lo más normal sería que cambie sus artimañas ahora que lo conocemos.

- Un asesino no cambia su modo de matar, Yanet _tiró la colilla del cigarrillo con el que ingresó a la Academia Élite. El frío voraz de la madrugada caló hondo en sus huesos_. Además, recuerda que nos metimos con toda una organización. Si bien, ese chico es una figura importante dentro de Nuevo Amanecer, no deja de ser un peón más de los muchos que han de seguir a Camus. Imaginé que lo tendrías bastante claro desde lo que viviste en el atentado.

- Si, bueno… _la menor balbuceó, ansiosa. Por más que lo intentó, no pudo evitar ocultar su miedo_... Es que yo… ¡Carajo! ¡Si tan solo le hubiera hecho caso a Sonya! ¡Nada de esto hubiera pasado!

- ¿Hablas de la hija del General Civil Distrital? _sacó otro cigarro de la cajetilla que guardaba con recelo dentro de su abrigo para encenderlo con un poco de fuego bendito que hizo brotar de la punta de su dedo índice derecho_. Pierde cuidado. Ni tú ni yo sabemos lo que en realidad hubiera pasado si seguías al muchachito ese, Giraldo. De casualidad, ¿ese chico y tú son cercanos?



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En el texto hay: misterio, romance, drama

Editado: 14.09.2026

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