Soneto II: Te encontré entre las páginas abiertas.
Te encontré entre las páginas abiertas
de un libro que jamás pensé leer,
y en mundos donde el alma se despierta
aprendí a caminar junto a tu ser.
Hablamos con dragones y profetas,
con héroes que dudaban al caer;
y en cada historia, aún incompleta,
tu risa fue mi forma de creer.
Pero el amor también guarda preguntas,
sombras que tiemblan antes de nombrar,
puertas que el miedo insiste en no cruzar.
Aun así, si la duda nos confronta,
yo elijo el fuego tibio de intentar
seguir leyendo juntos… sin soltar.