Soneto XI: Hay muchas formas de vivir lo amado
Hay muchas formas de vivir lo amado,
leyendo un mundo en letras de portento,
o dando vida y voz al pensamiento
sobre el papel que espera ser marcado.
El acto de enseñar lo que es legado,
jugar para volver al sentimiento,
dormir para encontrar un nuevo aliento,
sin entregar el alma al resultado.
No es el deber que el mundo nos impone,
ni un mero transitar por la jornada,
la vocación es fuego que rescata;
pues cada vez que el ser se descompone,
volver a esa pasión que fue abrazada
es la única verdad que nos retrata.