Los Sonetos de la vida (poemario)

Soneto XII: Cuando el silencio pinta su reflejo

Cuando el silencio pinta su reflejo,

y el agua se serena en lo profundo,

se apaga todo el ruido de este mundo

y deja la quietud como un espejo.

No queda el pensamiento ya perplejo,

al ver que en el descanso más rotundo,

la mente frena el paso vagabundo

y acoge de la pausa su consejo.

Callar no significa hallar la nada,

tampoco es reprimir el sentimiento;

es una luz que sana nuestra herida;

pues justo en esa calma tan guardada,

se escucha la verdad de nuestro aliento,

y el alma se descubre comprendida.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.