Al pasar un año despues de lo sucedido el pais aún se encontraba en un caos administrativo, cada presidente interino que ingresaba después de un tiempo aparecia muerto y otro lo reemplazaba pero este de igual manera terminaba muerto asi llegando a crear el mito de que el puesto estaba maldito y que traia desgracias, el país no tenia un lider como tal, las Organizaciones creadas para ayudar a los seres humanos hacian la vista gorda del asunto, los paises ajenos seguian lucrando con el sufrimiento de gente inocente, aun con eso la vida continua, los que mueven a un pais en si son las personas que luchan por salir adelante.
El caos un dia sin avisar se terminó, como un milagro, como si de un poder divino se tratara, la infraestructura de todas las ciudades aparecian reconstruidas, parecia como si el tiempo se hubiese detenido para todos, decirlo asi suena absurdo pero literalmente es como si el tiempo en todo el mundo se hubiera detenido y alguien hubiera llevado todo al principio, con eso en mente las personas asustadas salieron de su casas por fin viendo algo maravilloso, la luz del sol otra vez brillaba con fuerza y aquella capa de humo oscuro desaparecia lentamente.
La emoción era tanta que las risas y lagrimas de felicidad de toda la población era conmovedora, sin embargo en el centro de la ciudad habian unos extraños estandartes colgados en las paredes y en el icónico Obelisco de la ciudad colgaba uno idéntico que empezó a ondear con el viento, un estandarte de color blanco con un escudo algo particular, un ojo.
Habian altavoces en lugares específicos al igual que la prensa extranjera, aquel "milagro" hizo que los paises se pusiesen alerta por una posible amenza de escala inimaginable pero de ser asi quizas podrian llegar a un acuerdo, al final cada quien peleaba por sus intereses.
Las personas simplemente se quedaron en slencio, era extraño y algo dificil de comprender "¿Qué era eso? ¿Qué nos pasara ahora?" las dudas empezaron a resonar nuevamente y el miedo otra vez inundaba a la población, en el caos del momento la puerta de del "Palacio de Gobierno" se abrió, de alli salio una alfombra roja y dos hombres con un podio, aquellos sujetos se pusieron en paralelo en la puerta del palacio, la gente quedó expectante ya que nadie sabia que iba a pasar después, una silueta apareció, caminaba dando pasos firmes con un porte que imponia respeto, un traje color negro, guantes, corbata guinda y una camisa blanca, con algo particular, una mascara blanca que, igual a la bandera tenia un ojo.
Se aproximó al podio y con una voz tranquila se dirigió a los ciudadanos
— Buenas tardes. Me presento, mi nombre es "Zero" y yo no les prometeré cosas, tampoco los obligaré a seguirme o confiar en mi... Estoy aqui delante de ustedes porque me canse de ver el sufrimiento de aquellos que no se lo merecen... —Agachó la cabeza y la levantó nuevamente para alzar la voz—. ¡Nosotros ya hemos sufrido lo suficiente y no merecemos seguir asi, esa fue la razón por la cual decidí actuar, como dije no les prometere nada, yo actuare en base a lo que este sucediendo!... el sufrimiento, las lagrimas, el deseo de ya no vivir... desaparecera, yo tengo el poder y la fe para lograr lo que digo... ahora solo depende de ustedes. —Hizo una reverencia a los ciudadanos y se retiró—
Tras el discurso de "Zero" la población quedó conmovida, algunos entre lagrimas y otros quedaron en shock pero todos ese dia pensaron lo mismo aquella persona llegó al corazón de todos... los gobiernos extranjeros sentian una extraña necesidad de tener a Zero en sus países, habia algo en ese misterioso personaje que con solo hablar hizo que todos necesitaran lo que prometia, esperanza.
Quizas aquel suceso quedaria para la historia y no solo la historia de un país sino de todo el mundo.
FIN DEL PRÓLOGO
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Editado: 16.07.2026