Los tacones rojos de Hades

5- La lista de deseos

Lyla Rosse | Insoportable princesa

Después de ver la película Jess y Kyle volvieron a sus casas para organizar lo que usarían al día siguiente, dejándonos a Asher y a mí solos.

Cómo ya tenía todo listo sobre mi escritorio opté por ver una segunda película. Elegí ver "Mi lista de deseos”.

— Tenías muy escondido tu lado romántico Larren -rompí el silencio al notar que Asher no hacía señal alguna de querer irse de vuelta a su habitación.

— No soy romántico, solo tenía curiosidad por saber de dónde sacas tus métodos de conquista -confesó- es decepcionante.

— ¿Crees que aprendo sobre el amor viendo películas?

— Sí, mi segunda opción son los libros de romance, en mi opinión son exactamente lo mismo solo que diferentes formatos.

— No creo que todos opinen igual que tú. Prácticamente estás diciendo que no hay diferencia entre una película y su libro.

— No, lo que estoy diciendo es que la tramas son similares, solo que los libros te dan una mejor perspectiva al tener que transmitir los sentimientos de los personajes por medio de palabras, en cambio, las películas tienen la ayuda de expresar lo que quieren con gestos, lenguaje corporal y todo lo más.

Asentí en silencio volviendo a prestar atención a la película, nos mantuvimos de esa forma hasta que Asher tomó el control del televisor de mis manos y pausó el filme, apenas íbamos en la escena en que la madre de Alex le estaba diciendo que su última voluntad era que cumpliera cada uno de los puntos de la lista.

— ¿Por qué…?

Antes de que pudiera terminar de hablar se levantó con el control en la mano en dirección a su habitación, al regresar tenía un par de papeles y bolígrafos en la otra mano.

— Esta es una buena oportunidad para intentar convivir, ¿no te parece? -dejó uno de los papeles y bolígrafos sobre la mesa frente a mí, los otros dos eran para él.

— ¿Qué pretendes, Larren?

— Haremos una lista de 10 cosas que queremos hacer, algo similar a la de Alex, e intentaremos cumplirlos antes que el otro. ¿Te apuntas o tienes miedo? -una sonrisa burlona apareció en sus labios.

Sonreí sentándome en el suelo para poder escribir cómodamente en el papel. Parecía algo muy infantil, sin embargo, lo estaba disfrutando.

— ¿Qué ganará el que lo haga? ¿Y cómo sabremos que el otro no está haciendo trampa y realmente los está cumpliendo? -pregunté escribiendo el cuarto punto, esto empezaba a tomar un rumbo interesante

— El premio será elegido por el ganador y ninguno hará trampa porque al terminar de escribir intercambiaremos las listas para que el otro pueda tachar cada actividad cumplida y así me aseguraré de que realmente los estas cumpliendo, además tendré que ser tu testigo y viceversa.

— Está bien.

Seguí escribiendo los puntos faltantes y al terminar extendí la lista que ahora estaba doblada en muchas partes frente a él.

— Jura que no te vas a burlar -requerí con la mano sobre la hoja.

Él me miró con el ceño fruncido.

— ¿Por qué lo haría? ¿Escribiste algo humillante? -sus ojos ahora transmitían un tinte de curiosidad.

— Tal vez -le sonreí-. Lo sabrás cuando lo jures o no te daré mi lista.

— Está bien. Juro que no me burlaré de lo que sea que hayas escrito.

Sonreí satisfecha, levanté la mano de la hoja y me volví a sentar en el sillón. Al poco tiempo Asher estaba a mi lado, extendiéndome su lista de la misma manera que yo.

— Ahora abre la lista a la cuenta de tres -tomé la hoja de sus manos y empezó a contar-. Uno… Dos… ¡Tres!

Con manos ansiosas iba desdoblando cada pliegue que le había hecho el pelinegro a la hoja, él hacía lo mismo con la mía.

Mis ojos recorrían con curiosidad cada una de las palabras escritas.

1. Hacerme un tatuaje significativo.

2. Aprender a tocar la guitarra.

3. Ver el amanecer.

4. Aprender a usar una moto acuática.

5. Unirme a un club de lectura.

6. Ir a un baile de máscaras.

Okay, eso no lo esperaba.

7. Hacer una escapada sin rumbo.

8. Practicar tiro con arco.

9. Nadar de noche con ropa.

De todo lo que había leído, su última meta fue la que más me sorprendió.

10. Cantar en un Karaoke.

— ¿Tu último reto es una broma? -pregunté levantando la mirada en su dirección.

— No, es totalmente en serio. ¿Qué hay de los tuyos? ¿Realmente quieres escribir un libro?

— Pues sí, ya lo he intentado otras veces, aunque sin éxito, suelo dejarlos inconclusos o abandonados. Está vez me siento optimista.

— ¿Y el de cambiar un poco tu estilo? ¿Qué estés usando ese top ya es parte del reto?



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En el texto hay: apuesta, romance, roomies

Editado: 11.03.2026

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