Asher Larren | Hades
Después de una semana viviendo bajo el mismo techo que Lyla Rosse el ambiente se había tornado muy distinto a cómo me lo imaginé, quizás porque al intentar evitar alguna discusión con ella prefería salir del departamento 20 minutos antes y no causarle incomodidad por las mañanas.
Quizás no me caía del todo bien, pero esa no era excusa para hacerle sentir incomodidad o alguna sensación desagradable por la invasión a su espacio.
Selene estaba sentada en el asiento de copiloto, ambos esperábamos que Tyler subiera al auto para ir a clases, ella se había percatado de mi actitud durante la semana, por eso no me extrañaron sus palabras.
— Sabes perfectamente que no la puedes evitar todo el tiempo -soltó la castaña a mi lado mirándose en el espejo mientras se colocaba un poco de labial.
— No pretendo hacerlo -me sinceré- y tampoco puedo, el lunes la reté a cumplir una lista de cosas que le gustaría hacer, también yo hice la mía, veremos quién es el primero en cumplir con todo.
Selene se quedó tiesa por un momento, el shock en sus ojos era evidente. Poco a poco alejó el labial de su rostro y se giró a verme.
— ¿Por qué harías algo como eso?
— Vimos una película y me pareció buena idea. Creí que al saber lo que había escrito en su lista la conocería más.
— ¿Creíste que serían algo así como sus deseos o anhelos más profundos? -asentí apartando la mirada.
¿Tyler, cuánto más tardarás? Necesito un salvavidas.
— ¿De verdad? ¿Esa era tu intención? -insistió la castaña con voz suave, sentía sus ojos color avellana fijos en mí, pese a que desviaba la mirada de ella.
— Lo haces ver como si hubiera hecho un plan malvado cuando no lo es.
— Sé que no, pero piénsalo por un momento. Imagina que alguien que sabes que te odia llega y te dice “oye, escribe una lista de cosas que te gustarían hacer” ¿Le habrías escrito tus anhelos con total confianza?
— No la odio -le miré desafiante.
Sabía perfectamente del rumor en el que aseguraban que yo le odiaba con intensidad, no lo desmentí porque no lo creí importante, pero que Selene lo creyera me molestaba.
¿Tan mala impresión daba?
— Eso es lo que tú piensas, pero proyectas todo lo contrario. Dime la verdad, ¿crees que los rumores son una exageración?
Me quedé callado, no sabía que responder a eso.
— Tu silencio lo dice todo -soltó con ironía.
Solía ser frío y distante con todos a mi alrededor, las únicas excepciones eran Tyler y Selene, de hecho, eran los únicos con la suficiente confianza como para enfrentarme y decir lo que pensaban sin vacilar.
Solté un suspiro antes de retomar el tema.
— Te sorprenderá saber que escribió algunas cosas que me ayudaron a conocerla un poco.
La sorpresa en su rostro no tardo en aparecer y el ambiente tenso pasó instantáneamente a uno más tranquilo.
— ¿Lo dices en serio? -asentí-. ¿Y qué descubriste?
— Sé que le interesa escribir un libro, puedo apostar a que será de romance o fantasía, que le gusta bailar y Morat y que siente interés por el dibujo y la pintura.
— Lo del baile no me sorprende -confesó Selene llamando por completo mi atención-. ¿Qué? ¿Acaso no sabías que cada semestre se ha inscrito en el taller de baile de la universidad?
— No, sabes que no suelo prestar atención a detalles como ese, ni siquiera recuerdo que deporte practica Tyler.
No me había dado cuenta de la presencia del castaño en el auto hasta que escuché su gesto de indignación.
— Y yo creyendo que soy tu mejor amigo -soltó Tyler cruzándose de brazos.
— Hola Ty -le saludó Selene con una sonrisa divertida.
— Hola Sel, mejor amiga que si sabe qué deporte practico.
Selene sonrió victoriosa antes de responderle.
— Claro que lo sé, estás en el equipo de básquetbol.
Rodé los ojos con diversión.
— En lugar de un deporte debiste entrar al taller de teatro, lo dramático te sale perfecto —dije con un tono de burla empezando a manejar en dirección a nuestra facultad.
— No hubiera sido mala idea, sería un perfecto Romeo o quizás podría interpretar a Hamlet.
Selene y yo nos reímos. Después de eso el tema cambio abruptamente a uno más acorde a los intereses de mis dos amigos.
Al llegar a la facultad los ojos curiosos de muchos estudiantes estaban fijos en nosotros tres, ya me había acostumbrado a esa reacción por lo que simplemente los ignoré. Tyler y Selene no dejaban de conversar por lo que ni siquiera prestaban atención a lo que ocurría a su alrededor.
Caminé por los pasillos con ambos castaños siguiendo mis pasos en dirección al aula que nos correspondía. Pasaba entre la multitud de estudiantes sin enfocarme en ellos hasta que vi por un instante a Lyla hablando animadamente con un castaño, estaba con la espalda recargada en la pared del que suponía era su aula con sus ojos azules fijos en el chico. Él le hablaba sobre un tema que no alcance a escuchar mientras que ella simplemente se reía con diversión.