Lyla Rosse | Insoportable princesa
— ¿Estás lista para otras 4 horas de clase?
Negué con la cabeza siendo consciente de que me seguían mirando algunos estudiantes.
— No -confesé tras un bufido-. Honestamente quiero ir al departamento y tirarme en mi cama.
Asher sonrió negando con la cabeza.
— Lo peor ya pasó, ¿por qué quieres irte ahora?
Miré alrededor y escuché claramente como una chica decía “¿Cómo puede Asher seguir sonriéndole así después de todo?”
Saqué mi celular impulsivamente y busqué las publicaciones que había sobre mí en el grupo. No encontré la mayoría.
Zed estaba cumpliendo con su palabra de borrarlas, al menos más de la mitad ya se habían eliminado sin dejar rastro.
Suspiré y volví a guardar el aparato en el bolso, Asher lo notó y en un movimiento rápido me abrazó prácticamente a mitad del pasillo.
— Si quieres irte podemos…
— No -lo interrumpí con rapidez-, es decir sí quiero, pero porque me siento agotada emocionalmente.
Él asintió tomándome de la mano otra vez.
— Solo tienes que aguantar un poco más, lo prometo y quizás podamos hacer algo después de clase para distraerte…
El tono con el que dijo eso último despertó mi curiosidad.
— ¿Qué tramas? ¿Otro reto de la lista? -pregunté, recordando que hacía mucho no cumplíamos con alguno.
El brillo en sus ojos azules me dio la razón.
— Las sorpresas no se dicen, princesa.
Ladeé la cabeza con una curvatura en los labios que no se desvanecería en mucho tiempo.
Al llegar a la cafetería llegamos justo en el momento en que Tyler y Jess se coqueteaban sin ningún disimulo, mientras que Mark y Selene hablaban ensimismados con unas sonrisas amplias.
Kyle parecía ajena a lo que sucedía frente a ella con la mirada fija en su celular hasta que sintió nuestra presencia.
— Vaya, juro que si ustedes empiezan a besarse me marcharé.
Reí levemente a la par que negaba con la cabeza. Asher rodó los ojos con semblante divertido.
— Me alegra que hayas recuperado tu humor.
La pelirroja bajó la cabeza.
— Solo un poco, sigo lamentándome por haber hablado de más.
Le di una palmada en el brazo.
— Tranquila, ya lo resolví, al menos una parte.
Mi mejor amiga asintió aliviada regresando su atención a los otros cuatro.
— ¿Y qué pasa entre ustedes cuatro?
Jess y Tyler se sonrieron con complicidad. Mark y Selene soltaron unas risitas que no deje pasar.
— Amiga, si Asher y tú hubieran decidido pasar más tiempo con nosotros, sabrían que Mark y Selene están saliendo desde hace un mes y que Jess y Tyler se besaron hace 2 y medio en una fiesta.
Hice cuentas.
Asher y yo llevábamos de pareja casi dos meses, eso significaba que ellos dos traían algo desde antes que nosotros.
Entreabrí la boca de la conmoción. Asher también pareció estar juntando las piezas en su mente.
— Por eso le pediste ayuda y accedió tan fácilmente cuando planeaba pedirle que fuera mi novia a Lyla -señaló Asher a su amigo de forma acusadora.
Tyler le sonrió victorioso, mientras rodeaba el cuello de Jess con su brazo.
— Se dice gracias.
— Gracias… ¡Por no contarme que te gustaba una de las mejores amigas de mi novia!
Reí.
Con todo lo que había pasado entre Asher y yo dejé de prestarle atención a mis propios amigos, aun así, me alegraba por ellos.
Tyler también se burló de la reacción de su mejor amigo.
El pelinegro rodó los ojos mientras me abrazaba una vez más por detrás.
— En lugar de reclamarme, ¿por qué no mejor planeamos tu cumpleaños? Es esta semana.
Abrí los ojos, me giré hacia él y empecé a dar saltitos en mi lugar con una sonrisa amplia en los labios.
— ¡Es verdad! Cumples años este jueves… tal vez podamos hacer algo ese mismo día después de clases -le guiñé un ojo ganándome una risa genuina suya.
— ¿Segura? ¿No tienes tu taller de baile?
— Claro, pero soy buena para organizar mis tiempos -me encogí de hombros-. Tal vez podríamos ir a un karaoke ese mismo día o el viernes en la noche.
El tono de mi voz insinuaba algo que solo él y yo podríamos entender, a pesar de ello nuestros amigos vitoreaban a favor de mi idea.
Por un momento nos olvidamos de todo y eso solo hizo más especial todo.
Cuando tuvimos que separarnos una vez más para ir cada uno a su clase empecé a sentirme más vulnerable pese a tener a Jess y Kyle a mi lado.
Sentía que cada paso o movimiento mío era observado por los demás, como si esperaran que cometiera un error y poder señalarlo.