Los Trillizos Del Ceo

Capítulo 60— Plan de los niños.

POV LORETTA

He estado observando a mami y papá Adrián durante días y tengo teoría. Cuando Lorenzo estuvo enfermo de verdad hace tres días, vi cómo se miraron en la cocina esa noche tarde. Yo no estaba dormida como pensaban. Bajé porque escuché ruidos y los vi sentados en la isla, sus manos tocándose, hablando en voces bajas como la gente hace cuando dicen cosas importantes. Y la forma en que se miraban era la forma en que la princesa mira al príncipe en mis películas favoritas antes de que se besen.

Pero no se besaron. Solo se quedaron ahí mirándose como tontos y luego subieron a sus habitaciones separadas. Adultos son muy complicados.

Entonces estoy en mi cama ahora mismo practicando mi mejor cara de enferma en el espejo que tengo en mi mesa de noche. Necesito verme enferma pero no tan enferma que mami me lleve al hospital como hizo con Lorenzo. Solo suficientemente enferma para que ambos se preocupen y se queden conmigo. Leo me ayudó con la estrategia porque él es muy inteligente con planes, y Lorenzo dijo que era buena idea porque él vio cómo mami y papá trabajaron juntos cuando él estaba enfermo y dice que los hizo más felices.

Me practico toser un poco. Necesita sonar real pero no demasiado. Hago mi voz más débil. "Mami, no me siento bien." Sí, eso suena bien. Triste pero valiente, como princesa que está enferma pero no quiere preocupar a nadie.

Son las siete de la tarde y mami acaba de terminar de leer historia de buenas noches a Lorenzo y Leo. Escucho sus pasos viniendo por el pasillo hacia mi habitación. Rápido, me meto bajo las cobijas y cierro mis ojos casi completamente como si estuviera tratando de dormir pero no puedo.

"Loretta, hora de dormir mi amor," dice mami entrando.

Hago sonido pequeño como si me doliera algo. "Mami..."

Inmediatamente está a mi lado. "¿Qué pasa cariño? ¿Te sientes bien?"

"Me duele la pancita. Y tengo un poquito de frío." No menciono fiebre porque mami va a tocar mi frente y va a saber que no tengo temperatura. Dolor de estómago es más difícil de probar.

"¿Desde cuándo te duele?"

"Desde la cena. Pero no quería decir nada porque pensé que se iba a pasar." Hago mi labio temblar un poco. He practicado esto. "¿Puedes quedarte conmigo?"

"Por supuesto que me quedo." Se sienta en el borde de mi cama y pone su mano en mi frente como sabía que haría. "No tienes fiebre. ¿Comiste algo diferente hoy?"

"No. Solo lo normal." Pauso como si pensar duele. "¿Crees que tengo lo que Lorenzo tuvo?"

Veo preocupación cruzar su cara. "Espero que no. Pero para estar seguros voy a traer el termómetro y checarte."

"¿Y papá Adrián?" pregunto con voz pequeña. "¿Puede venir él también? Cuando Lorenzo estaba enfermo, ambos estaban con él. Me hace sentir más segura cuando están los dos."

Mami vacila y sé que está pensando que tal vez estoy exagerando, pero entonces dice, "Está bien. Voy a llamarlo."

Sale de mi habitación y escucho sus pasos bajando las escaleras. Escucho voces pero no puedo oír qué dicen. Entonces escucho dos pares de pasos subiendo. Perfecto.

Papá Adrián entra con mami, ambos viéndose preocupados. "Escuché que no te sientes bien, princesa."

Me encanta cuando me dice princesa. Me hace sentir especial. "Me duele la pancita y tengo frío."

Se acerca y se sienta en el otro lado de mi cama. "¿Qué tipo de dolor? ¿Agudo o más como retorcijón?"

"Retorcijón," digo porque suena más como problema de estómago normal y no como algo que necesita hospital.

Mami pone termómetro bajo mi lengua. Esperamos. Cuando suena, lo revisa. "Treinta y seis punto ocho. Temperatura normal."

"Eso es bueno," dice papá Adrián. "Probablemente solo dolor de estómago simple. ¿Quieres que te traiga té de manzanilla? A veces eso ayuda."

"Sí por favor." Espero un momento, entonces digo la parte importante de mi plan. "¿Pero pueden quedarse los dos? No quiero estar sola. Lorenzo dijo que ustedes se quedaron toda la noche con él cuando estaba enfermo."

Mami y papá Adrián se miran por encima de mi cabeza. Veo algo pasar entre ellos, como conversación silenciosa.

"Bueno, Lorenzo estaba mucho más enfermo," dice mami. "Con fiebre muy alta. Tú solo tienes dolor de pancita."

Hago mi labio temblar otra vez y dejo que mis ojos se llenen de lágrimas. No es difícil. Solo pienso en la parte de mi película favorita donde la princesa está sola y asustada. "Por favor. Me hace sentir mejor cuando están los dos. Como familia de verdad."

Esas palabras funcionan. Siempre funcionan porque es lo que todos queremos, que seamos familia de verdad donde mami y papá se aman como en las películas.

"Está bien," dice papá Adrián. "Nos quedamos. Lola, ¿traes almohadas extra mientras yo preparo el té?"

"Claro."

Cuando se van, sonrío un poquito para mí misma. Fase uno del plan: completa. Ahora solo necesito hacer que se queden toda la noche.

Papá Adrián regresa con té que huele a manzana y miel. Me ayuda a sentarme y lo tomo en sorbos pequeños. Está rico y caliente. Mami regresa con almohadas y cobijas extra.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.