Love or Blood

Capítulo 2.7

Hayley

No tenía idea dónde estaba o cómo había llegado hasta allí. La cama era mullida y cómoda. Tal vez demasiado. Mi cuerpo se sentía intranquilo y mis nervios, se hallaban de punta

Chasqueé varias veces la lengua en señal de protesta y me dispuse a ponerme de pie. Cómo primera tarea, comprender que sucedía. Abrí las cortinas, solo para encontrar unas ventanas perfectamente cerradas. Corrí por el felpudo suave del suelo, me entraban unas ganas de acostarme sobre el, pero me contuve. Entonces, intenté abrir las puertas, lo que resultó otra misión fallida. No se movieron ni un centímetro. Gritar no me parecía apropiado o una dieta brillante.

La fugaz idea de ser secuestrada pasó por mi mente, que fuera cosa de Asher y Morgan me aterró de manera significativa. Luego pensé en otras posibilidades. Parecía una actuación antigua y había leído muchos libros donde esté tipo de cuartos poseían pasadizos secretos. Con algo de suerte podría encontrar uno y desaparecer. El colmo sería que también me atraparán allí

Rasqueé mi cabeza con fuerza y golpeé el suelo. Sin otras ideas, volví a la cama. Solo irá escuchar dos toques en la puerta y una voz que resultó conocida habló

— Señorita Connery, soy Jordan Doyle — Justo allí, al escucharlo hablar, pensé:

¡Oh Diablos! Ahora, sí estaba en problemas

∆∆∆

Haz alguna vez aprobado un exámen sin haber mucho estudiar. Y aún así, te las arreglas para aprobar sin trampas. Luego al final, te quedas en plan: ¿cómo demonios sucedió?¿Qué espíritu me ayudó y cuánto le debo?

Porque estoy segura que algo o alguien, tuvo que haberme ayudado a pasar la mirada penetrante de aquél espécimen de hombre. El cuál, casi te hace sentir que te penetra hasta el alma solo con verlo. Es perturbador hasta cierto punto y eso que solo me hizo tres preguntas, con toda la educación que se podía permitir

¿Cómo se encuentra?¿Qué hacía en el jardín trasero usted sola?¿Cuál es su relación con Charlie Hart?

La parte difícil fueron las justificaciones porque primero tenía que entender quién era el tal Charlie y por qué lo asociaban conmigo. Finalmente las justificaciones perfectas que no dejarán cabo. No estoy segura si las creyó, después de todo, solo salió por la puerta sin ninguna expresión en su rostro.
Tal como había entrado

Su mayor descuido en esta situación, fue permitirme despedirlo en la puerta. Dos minutos de verlo girar en el pasillo hacia la derecha, eché a correr tan rápido como mis pies me permitieron... Con cuidado de que nadie me viera, por supuesto

El pasillo no tenía nada de extraordinario. Excepto, quizás, todas las escenas tetricas y desagradables, que llamaban arte. Válgame, Dios. Ni un poquito de color o estilo moderno. También algo de iluminación, no vendría bien. Pero estábamos hablando de una mansión de Vampiros. Estos chicos les gustaba vivir en los tiempos antiguos

Me aferré a la pared, dejando de apreciar la paredes. Cuando sentí pasos, tenía que hasta cierto punto, agradecer los extraños entrenamientos de Morgan y Archer. Poseía una destreza bastante superior a la media y mis sentidos eran dignos de halagos. Por mucho que lo dijera yo.

El personaje parecía enojado. Podía escuchar algunas cosas caer al suelo y quebrarse hasta romperse. Gritos de frustración lo acompañaban

— Hayley, ¿eres tú?

— Maldita sea — mi voz apenas salió en un murmullo ahogado.

Daniel estaba aquí, una vez más, acosandome. Ciertamente, debí imaginarlo

—Hayley, no hagas nada estúpido. Ya has cumplido tu papel. Escúchame, Morgan no está contento

—A mi, ¡qué demonios me importa!¡Tú y Morgan pueden irse los dos al infierno! — eso fue todo, para echarme a correr, otra vez. Olvidando, la criatura violenta al otro lado del pasillo

∆∆∆

— ¡Diablos!... ¡Tú! —

Sus ojos enloquecidos. Su mirada frenética y la sonrisa tan torcida como escandalosa. Me hicieron plantearme muy rápido de qué lado prefería estar. Si con el fanático de Daniel, del cual luego podía huir o o el vampiro desquiciado que parecía listo para satisfacer su hambre hasta con mis huesos

— Retrocede. No te acerques a mi. No.... —verlo acercarse a mi. Era quizás, lo más aterrador e impotente de mi vida. No sabía si llorar, gritar o darle un puñetazo y volver a mi carrera de huida. Pero el pánico y el miedo, parecían ser más fuertes a cada paso. Me sentía diminuta frente a él, me sentía como la nada y dí gracias al cielo. No haber tenido un accidente encima del miedo que comenzaba a atacarme

A pesar de todo, eso no impidió gritar :

— ¡Sueltame! — cuando con una velocidad increíble. Sujetó mi brazo, obligándome a acercarme a él.

Me atacaría.
Me mataría
Se alimentaría de mi

Quería ser libre, pero no através de la muerte. Ella, no era siempre la salida

— ¡Bastardo! — Así que intenté defenderme. Incluso si lo único que pude lograr, fue estamparle una buena bofetada

Las comisuras de sus labios se abrieron un poco más. Estaba segura que en cualquier momento llegarían a sus oídos. Sujetó mi otra muñeca y pego mi cuerpo a su pecho. Quería morderlo o aruñarlo, pero, no creía que mis uñas atravesarán algo tan ridículamente duro

Una voz carraspeó, llamando nuestra atención y no pude evitar sentir la presión al ver, la espléndida figura femenina de pie a pocos metros de nosotros

Mi boca se abrió, lista para pedir ayuda. No esperé, nunca en mi vida, terminar siendo callada por un beso

... El beso de un vampiro psicópata...

¿Acaso, era este el prólogo de mi muerte?




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