Charlie
— No quisiera interrumpir, pero, necesitamos hablar
La voz de Yenika fue presentada con un ligero carraspeo, casi desesperando por llamar mi atención.
Me despegue de mi pequeña y estúpida cazadora. Comprobando el mísero lamento en sus ojos y la rabia comprimida en su rostro.
Tan divertido, un deleite para mis ojos.
Hice que girará sobre su eje y la sujeté entre mis brazos, apretándola lo suficiente para que no pudiera escapar o siquiera, lo planeara
— Lo siento, querida. No te vi. Mi nueva "compañera" y yo, nos poníamos de acuerdo en algunas cosas ¿Quieres saber cuáles o solo quieres participar? — mi respuesta, tal como esperaba, pareció molestarla. Torció aquellos ojos rojos suyos y suspiró como si estuviese agotada
Masajeó su frente con fuerza y realmente, no comprendí el por qué de su reacción, pero no le dí importancia. Solo debía presionarla suficiente
— No gracias, Charlie ¿Puedes acompañarme un segundo?
— Eso va a ser difícil —
Pocos segundos después, sentí el el cuerpo de mi cazadora tensarse y luego, comenzar a temblar
Yenika, en cambio, solo frunció el ceño.
— Puedes traerla con con nosotros. Después de todo, esto le compete a ella también — dijo y sin esperar una respuesta. Se dió la vuelta, caminando de cuenta por donde había llegado.
Bajé mi cabeza haya donde iniciaba el negro, revuelto espeso cabello.
— Si sabe lo que te conviene. Vas a caminar despacio, sin hacer nada estúpido. Vas a asentir a todo lo que yo diga, no importa que tan irracional te parezca. En cambio, yo no entregaré al CCM. Cuando estemos solos, hablaremos con mucha calma, se-ño-ri-ta ca-za-do-ra.
La reacción de su cuerpo, una vez más, fue instantánea. Cerré mis ojos y sonreí fuera de mí.
Esperar nunca había sido mi fuerte. Sin embargo, sentía que entre más complicada fuera la obra. Más delicioso culminaría el acto final.
∆∆∆
El delgado cuerpo de Yenika, sobre el ligero vestido blanco, era un deleite a la vista.
Más mis ojos no pudieron evitar posarse sobre la inmunda cucaracha a su lado. Encorvado y constantemente jugueteando con el cuello de su camisa, parecía que lo asfixiaba o solo recordaba el tórrido momento en que estuvimos juntos
— Muy bien, vayamos al grano. Esto es lo que hay... — comenzó a hablar sin darle muchas vueltas al asunto — ¿Cuál era tu nombre? — preguntó a la cazadora — ...Escucha, no tenemos nada contra ti, pero, los cuatro. Estamos en problemas. Puede que parezca estúpido, sin embargo, rompimos algunas reglas y terminé mintiendole a un alto miembro del CCM para escapar de los problemas que nos traería. Entonces...
— Habla... — le murmuré, aún manteniéndola sujeta por el brazo. Sus ojos se posaron en mi y luego en Yenika
— Hayley — dijo ella sin vacilar
— Es un placer, querida. Yo soy Yenika Vincent, este es mi futuro compañero
— Donovan. Donovan Tucson — habló la inmundicia
Si, la cucaracha ladrona tenía nombre. Uno que en poco tiempo, sería escrito en su acta de difusión
— Y ya conociste a Charlie... Verás esta es la situación, cómo sabrás. Es prohibido llevar a un candidato humano fuera del centro donde se realiza el exámen. Especialmente en espacios abiertos sin guardias. Normalmente, no hay problemas si no te descubren. Y todo iba viento en popa para nosotros, hasta que Super Charlie apareció. No me quedó de otra que llamar a los de seguridad. Digamos que la bendita explosión nos salvó de un problema más severo. Pero, intentar justificar nuestras presencias fue más difícil de lo que esperaba. Explicar tu presencia, incluso, más todavía. Aún así te lo debo, Donovan estaría muerto de no ser por ti. Así que por favor, no tomes esto como un castigo. Charlie es el único que puede salvarte ...
— No quiero salvarla. Quien no dice, este planeando justo ahora, como matarnos a todos o avisar a sus camaradas.
Interrumpirla y ver sus ojos estrecharse con odio. Me resultaba excitante a tal punto que me hacía recordar los buenos tiempos
— Charlie, es suficiente. No ves que está asustada — me regañó como un niño pequeño.
Hice caso omiso a sus palabras y tomé a mi pequeña cazadora por el rostro. Obligándola a verme. Y justo allí estaba, ese odio entrelazado con miedo. Ligeramente matizado con desesperación
— A mi me parece una gatita rabiosa. Me gusta — moví su rostro un poco. Constantando lo suave de sus mejillas y lo redonda de su boca. Aquella boca descarada que había hablado conmigo sin filtros antes de todo el caos.
No pude evitar acercarme un poco. Tenía ganas de volver a probarla, porque siendo sincero, adoraba ver a su estirpe rogar de misericordia. Para luego dejarlos sin una gota de sangre
— Charlie — escuché la voz de Yenika llamando.
Por supuesto, mi plan, sin intentarlo mucho comenzaba a dar sus frutos. Continuaba exigiendo mi atención desesperadamente
— ¿Qué sucede preciosa? — sonreí satisfecho
— ¿Lograste hablar con ella? No creo que comprenda mis palabras
— Oh, si lo hace ¿Verdad, señorita cazadora?
Sus ojos se abrieron nuevamente como dos grandes soles. Sin vacilar, abrió la boca y evitó mi mirada. Solo para responder un :
— Si, así es — apenas entendible
Yenika sonrió
— Esos es maravilloso... Cuando aceptes a Charlie como tú compañero, puedes romper con él en un periodo de diez días. Es algo que mucho humanos no saben y el CCM, no le gusta que sea de conocimiento común, porque sería problemático. Si ambas partes están de acuerdo, pueden separarse sin dificultad. A esto se le conoce como absolución. Después de que suceda, nadie dudará de ti, porque Charlie es una perra. Así que podrás regresar a tu vida, si es que... quieres hacerlo
La cazadora negó con suavidad, pero al hacerlo. Pude ver el auténtico pavor escapar de ella
Mi cazadora, quizás, no estaba en el negocio porque quisiera.