—Melani: Holis, señores. Continuamos con el torneo después de un pequeño descanso y una agüita de tamarindo.
—Quedan ocho luchadores y cuatro combates más; el siguiente es un jovencito muy apuesto, jijiji, que da el aire de ser una persona normal, de esos que te encuentras en cualquier parte. Pero, aun así, muy apuesto, con máscara de luchador cubriendo su rostro, jijiji. El luchador: Patojo Chispudo.
El público aplaude por lástima, porque piensa que no aguantará nada, por verlo común y corriente.
—Melani: Su contrincante, un viejito que no sabemos ni cómo llegó aquí, ganó anteriormente solo porque su rival estaba pasado de copas, jijiji.
—El luchador: Park Kin Son.
El público vuelve a aplaudir por lástima, sabiendo que el combate no durará, porque está muy viejito y es solo personaje de relleno.
—Melani: El combate inicia en…
—tres…
—dos…
—uno… ¡A luchar!
—Abril: Claus, por fin tendremos la narración de una pelea con un personaje poco importante. Estoy ansiosa por ver este combate.
—Claus: Y te quedarás con las ansias: el luchador Park se tropezó después de subir las gradas al domo y ahora ya lo están sacando en camilla.
—Melani: Jijiji. El combate terminó, señores; el ganador, el luchador: ¡Patojo Chispudo!
—¡Ahhhh! —dice el público, al ver que al final no hubo combate. También hay uno que otro aplauso para el triunfador, solo por lástima. Acto seguido, el luchador baja del domo con un aire de misterio por su rostro oculto por la máscara (aunque ya sabemos que es Juanito).
—Melani: Ay. Cómo me palpita el corazón con este luchador, jijiji —murmura despacito.
—El siguiente combate, con otro luchador misterioso, también cubriendo su rostro con una máscara, y parece un niño, jijiji. Además, ganó de pura chiripa porque en su combate anterior su contrincante se rindió.
—El luchador: El Chamaco.
El público le aplaude muchísimo; a diferencia del combate anterior, que aplaudieron por lástima, a este luchador sí lo apoyan.
—Melani: Su contrincante: la luchadora que le ganó fácilmente a un personaje necesario para el lore, a pesar de que es un personaje de relleno.
—La luchadora: Loarca Circa. Una luchadora con mucho, pero mucho peso. Como que se pasó de comer hamburguesas triples, jijiji.
—Abril: Ahora sí, Claus, mira, este combate sí parece que será difícil. ¿Cómo podrá ganar El Chamaco en esta ocasión, si es personaje principal y tiene que pelear contra Juanito en su próximo combate?
—Claus: ¡Shhhiii, cállate! No estés dando spoilers. Además, mira, ya perdió; la luchadora Loarca hacía retumbar el suelo donde caminaba, y cuando subió al escenario también se tropezó, y se fue rodando hasta salir del domo y quedar inconsciente.
—Tal parece que le agregó papitas a sus hamburguesas triples.
—Melani: Otro combate rápido, jijiji. El Chamaco ganó también sin luchar, otra victoria fácil para este que parece un niño, jijiji.
El público aplaude en muestra de su apoyo incondicional; a pesar de que no hubo combate, podría decirse que pasó de panzazo.
—Melani: Pero no les haremos esperar. El próximo combate es uno muy esperado por el público; usando máscara de luchador, el favorito de todos, el luchador: El Migrante.
—Y su contrincante, otro viejito, rabo verde, o en este caso rosa, porque parece que batea de otro lado. El luchador: Roxy, o el Maestro Roxy, como quiere que lo llamen.
—Maestro Roxy: Gracias, jovencita —le dice a la referí después de subir al escenario.
El público aclama la victoria del Migrante, pero mucho público masculino, con ropa femenina y delicaditos, se hizo presente para este combate, y apoyan al Maestro Roxy.
—Melani: A sus posiciones, el combate inicia en:
—tres…
—dos…
—uno… ¡A luchar!
—El Migrante: Maestro, ¿qué hace aquí?
—Maestro Roxy: Vine para probar lo fuerte que ha llegado a ser mi querido estudiante después de abandonar a su maestro y dejarme solo con el Chilín.
—El Migrante: Perdóneme, maestro, pero tenía que seguir mi camino y usted me manoseaba cada vez que podía.
—Maestro Roxy: Solo estaba analizando tu musculatura para adaptar el entrenamiento.
—Melani: Ya dejen de cotorrear, parecen viejas, pónganse a luchar.
—Maestro Roxy: Gracias, jovencita.
—El Migrante: Estoy preparado, maestro, hoy verá qué tanto he mejorado.
—Claus: El combate por fin inicia. Abril, mira fijamente; por fin, después de tanta espera, un combate con personajes principales.
—Abril: ¡Sí! Por fin, quiero ver sangre.
—Claus: Eso no será posible, ya que es un libro familiar, pero sí habrá pelea.
—El Migrante se lanza con todo el cuerpo, se agacha… ¡Es un gancho! Pero logra ser esquivado por el Maestro Roxy.
—Abril: ¡Pero gira rápidamente y lanza una patada! El Maestro Roxy la detiene. Salta hacia atrás y parece que toma posición.
—Claus: ¿Qué está haciendo? Está juntando las manos, parece que hará su técnica especial.
—Abril: ¡Guau, en serio! Se me eriza la piel. Por fin veré la mejor técnica del maestro, la técnica que lo hizo famoso.
—Maestro Roxy: A…
—güi…
—ta…
—de…
—co…
—cooooooo…
—Abril: Increíble, una onda energética sale de sus manos y se dirige a El Migrante.
—El Migrante: No es el único que sabe hacer eso, maestro, pero le hice un pequeño cambio.
—A…
—tol…
—de…
—e…
—lo…
—teeeeeeeee…
—Abril: Esto es increíble, a pesar de que el Maestro Roxy ya había lanzado su técnica, al escritor no le importó e hizo que El Migrante todavía tuviera tiempo para lanzar la de él.
—Claus: Ambas técnicas son muy potentes, tienen las mismas poses, pero diferente color: la del maestro es blanca y la del Migrante es amarilla.
—Ambas técnicas han chocado y se puede ver a la jueza Melani, a quien se le despeina el look.
—Abril: El choque generó una explosión que lanzó al Maestro Roxy fuera del domo, quedando inconsciente.
Editado: 11.08.2026