Luminaria Academy: Welcome to Luminaria

Capítulo 1: Bienvenidos a Luminaria

La oscuridad pareció consumir a todos a su alrededor, la energía se agotaba, los hechizos dejaron de funcionar, era como si toda la magia del mundo hubiera sido absorbida en cuestión de segundos. En medio de lo que parecía un campo de batalla, una silueta de proporciones titánicas emergía desde las entrañas más recónditas del mundo. Aquel gigantesco ser estaba cubierto de cadenas que brillaban como el oro, y en su mano sostenía una hoz cuya hoja destellaba un hermoso y peligroso color plata. ¿Acaso era este el inicio del fin de este mundo?

—Nyxon, Nyxon! — Una vez profunda, como la de un anciano que ya ha vivido lo suficiente resuena en su cabeza por su cabeza — ¿Puede hacerme el favor de repetir lo que acabo de explicar o su sueño de belleza es mas enriquecedor que esta clase?

De fondo, las risas de otros estudiantes resuenen en el viejo salón de clases, algunos intentan mantenerse serios, y otros simplemente les molesta que la clase sea interrumpida de esa manera. Por otro lado, Nyxon solo pudo negar con su cabeza ante su profesor, este mismo solo miró con decepción y volvió con el hilo de su clase hasta que resonó la campana que indicaba el inicio del receso.

—He dicho muchas veces que evites quedarte despierto hasta tarde, siempre te lo digo y tú nunca me escuchas. — James, su mejor amigo lo regañaba duramente por aquella situación humillante — Además sabes bien que al profesor Tyr no le gusta para nada que se duerman durante su clase — Término de añadir con un tono mucho más calmado y lastimero.

—No esperes que les preste mucha atención a sus clases sobre la Historia de Luminaria, su voz es tan monótona y aburrida que simplemente me hace querer desaparecer. De todas formas, no me quedé dormido por haberme quedado despierto hasta tarde, fue algo más, como si se me hubiera inducido a dormir. — Trató de explicar, aunque claramente el tampoco sabía lo que intentaba decir, lo que lo llevo a guardar mucho silencio antes de continuar — Lo que intento decir es que fue cómo tener una visión, aunque seria casi imposible tener visiones de ese tipo, ¿no?

James se limito a simplemente rodar sus ojos, seguido de acomodar sus gafas antes de levantarse y tomar las cosas de su pupitre, Nyxon lo siguió por supuesto, el si quería salir lo antes posible de aquel salón de clases tan aburrido y que solo le provocaba nauseas, la cantidad de mapas y pergaminos viejos solo le recordaban lo simple que pueden llegar a ser algunos mortales, aun sabiendo que su propio mundo es el lugar al que menos se le puede llamar simple.

Fuera del salón la situación era totalmente distinta, los anchos y altos pasillos del viejo castillo de Starlight dejaban espació suficiente para cualquier persona que poseyera alguna habilidad especial pudiera lucirse, y así era, a donde sea que se mirase se podrían observar a gente utilizando magia por diversión, haciendo trucos o molestando a otros. Otros seres pequeños que volaban por el pasillo que soltaban un característico polvillo brillante que provocaba que algunas cosas flotasen. Para Nyxon, solo era otro puñado de estudiantes que se alejaban de el y de su mejor amigo, solo por no ser dulces príncipes o hechiceros amables, aunque sin duda, no era el único que era visto de esa manera.

Céfiro Sanderson, el hechicero, o brujo como el le gustaba ser llamado, mas excepcional que haya conocido la academia desde Merlin. Para todo el mundo eran un prácticamente un misterio, pareciera que emergió de la nada, y para Céfiro, eso era lo mejor, ya que nunca le gustó hablar sobre su vida, aunque claro que eso solo atraía las miradas, su figura en un pasillo no era precisamente discreta, su capa semi transparente de color purpura era sin duda lo que mas llamaba la atención de su presencia. A su alrededor los pequeños grupos murmuraban, otros evitaban mirarlo directamente. James por otro lado solo sentía resentimiento muy profundo hacia Céfiro del que se prometió hace mucho no volver a mencionar bajo ninguna razón, pero que no temía demostrarlo, y eso solo causaba la burla de Nyxon.

—Si sigues mirándolo de esa forma causaras la segunda gran guerra mágica — Las burlas de Nyxon lograban que James olvidara su conflicto con el brujo. — ¿Sabes lo que quiero decir?

—Sólo míralo, se hace el desentendido con todos, nunca lo he visto agarrar un libro, y aun así el logra destacar, ¿qué clase de idiotez e injusticia es esta? estoy seguro de que usa alguna clase de hechizo para absorber todo ese conocimiento — Su voz claramente demostraba lo molesto que estaba, para alguien que desciende de la realeza.

—Sabes bien que Julliete ha bloqueado todos los hechizos de absorción de conocimiento en toda la capital. Es prácticamente imposible que alguien pueda sobrepasar sus hechizos, a menos que seas el mismo Merlín por supuesto, y al menos que Sanderson sea descendiente de Merlín, no veo razones para pensar que podría hacer algo así. Por favor, James, se razonable, te humilló una vez, demostró tener algunas habilidades más, pero no por eso debes pensar de esa manera, deberías mas bien intentar mejorar y superarlo.

James pareció aceptar las palabras de su mejor amigo, aunque Nyxon parecía tener su mente concentrada en otro lugar, en aquel extraño sueño que tuvo durante la clase, para algunos mortales es solo otra pesadilla tonta, para los dioses, esa clase de sueños pueden significar serios problemas.

—¿Podría mi novio dejar de estar en las nubes, aunque por un momento por favor? — La voz de Zulema, coqueta y cantarina, como la de una sirena que busca hundir un barco pirata, aunque esa es una comparación racista en estos días —Por favor Nyxon, llevas toda la clase de esa forma, ¿ni siquiera un poco de atención para tu novia?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.