Ya era viernes, los estudiantes gozaban el inicio de su fin de semana, a excepción del propio Nyxon, ya había pasado mucho tiempo en la biblioteca, pero antes de siquiera llegar a la puerta de esta fue detenido por su mejor amigo y su novia, ambos con expresiones claramente serias en sus rostros, no venían en paz para nada.
— Tenemos que hablar seriamente, estas pasando mucho tiempo en esa biblioteca, te ves destrozado, y con James hemos pensado en tomarnos este fin de semana y no puedes negarte a hacerlo.
Aunque Nyxon intentó protestar, ya era demasiado tarde, ya estaba siendo jalado por los pasillos de la academia, ¡y a la vista de todos!, esto se volvía sumamente humillante, un dios del inframundo siendo arrastrado de esa manera, aunque de cierto modo le agradaba que su amigo y su novia se preocuparan tanto por él, le hacía sentir cómodo dentro de la propia incomodidad que le causaba estar siendo humillado de esa manera. Tras un largo arrastre, subieron a un carruaje que los llevaría al destino, aunque Nyxon aún no sabía a dónde lo estaban llevando.
Sobre el carruaje siendo jalado por dos caballos negros, a sus espaldas, la metrópolis de la academia iba quedando atrás, por delante, kilómetros de planicie del valle de Luminaria, el día era soleado, pero no caluroso, el clima perfecto para viajar. El viento lograba hacer que el cabello de Zulema se moviera con ritmo, al mismo tiempo, el sacudir del propio carruaje sobre el camino hacía que las gafas de James bailaran y saltarán, mientras tanto, Nyxon, aún absorto en sus propios pensamientos, empezaba a ver con buenos ojos el viaje al que estaba siendo conducido, después de todo, ¿Qué tan mal podría salir un viaje planeado por James y Zulema?
Pensó eso demasiado pronto, cuando se dieron cuenta, el carruaje les había pedido bajar en Nottingham, resulta que aquel carruaje no llegaba a su verdadero destino.
— Bien, eso fue grandioso, estamos varados en este pueblucho estancado en el siglo 12... —aunque su voz sonaba irritada, él no se veía para nada enfadado— tal vez si me dicen a donde vamos podría hacerme una idea de a donde seguir caminando
— Está bien tesoro, planeamos llevarte a New Aster, un fin de semana para distraerte de tu paranoia
— No es que digamos que tienes una paranoia, para nada, solo que te ves sumamente alterado estos días
— ¿Y su plan es llevarme a New Aster?
— Exactamente —dijeron al unísono
— Bien, debemos cruzar el bosque de Sherwood en ese caso, el viaje de Nottingham hasta New Aster es de una tarde si no nos perdemos, así que empecemos a caminar
— ¿Por qué no tomar otro carruaje?
— Es fácil querida, los carruajes de Nottingham a New Aster solo funcionan en la mañana y en la noche, y no pienso quedarme esperando a que caiga la noche
Así el grupo se encaminó dentro del oscuro bosque de Sherwood siguiendo el sendero de tierra gastado por los carruajes. Caminaron por un par de minutos, hasta cansarse básicamente, así que encontraron un pequeño claro junto al río donde poder descansar y refrescarse. El sol reflejaba amigable sobre el agua, Nyxon se veía relajado, Zulema apoyada en su hombro y James buscando ingredientes para pociones, si ya estaban aquí debía de aprovecharlo.
Cuando los tres se sintieron revitalizados continuaron el trayecto, mientras más profundo iban por el bosque el camino se iba volviendo más y más ambiguo.
— Se supone que es por aquí... —James leía el mapa, pero el camino era del todo claro, y no tenía nada que ver con el camino real
— Yo creo que no estamos perdidos aquí, no tiene sentido continuar, deberíamos volver
— Por favor Nyxon, hicimos esto para ti, continuemos, estoy segura de que el camino debería de aparecer
— Cariño lo sé, pero no quisiera terminar como Hansel y Gretel...
— ¿Te refieres a tener un exitoso negocio de golosinas en New Aster?
— Yo me refería a la parte donde una bruja intentó comérselos
— Escuché un rumor que esa bruja es el chico Sanderson
— Por favor, Zulema, eso ocurrió hace más de 20 años, no tiene lógica, se ve como alguien de nuestra edad.
— Si, pero piénsalo, el año pasado se veía igual, y el anterior y el anterior
— James tiene razón, aquí hay gato encerrado
— Okay, suficiente, somos demasiado geniales para dejarnos influenciar por un par de rumores sobre un chico que apenas conocemos y que obviamente ustedes dos odian, así que evitemos hablar sobre aquello.
— Tengo una idea, ¿y si buscamos la cabaña de la bruja?
— Esa es la idea más estúpida que hayan dicho hasta ahora, pero hagámoslo de todas formas
Así la decisión ya estaba tomada, se desviaron del camino para buscar la famosa cabaña de la bruja en medio del bosque, perdiéndose a la vista entre la maleza y los troncos de los árboles. Mientras tanto, hacia el otro lado, un pequeño grupo de incursión daba un pequeño paseo por el bosque, un chico alto de cabello largo y moreno que vestía una camisa blanca y bajando por detrás de su oreja una trenza que terminaba amarrada a una pluma, a su lado un chico bajito, de cabello castaño, llevaba una chaqueta de cuero con el interior de ella bastante peludo, de su cuello caía un tótem colgado de oso. Finalmente, entre ambos y al frente, un chico alto, delgado, de cabello castaño oscuro, con un chaleco de mangas de color verde.