La decisión fue tomada al amanecer. Taehyung había confesado su secreto, y ahora los Siete Dragones y Yuna enfrentaban juntos el desafío de desenterrar la verdad. Namjoon propuso un plan audaz: Utilizar el vínculo de sangre para sumergirse en los recuerdos fragmentados de Taehyung y descubrir lo que la sombra había ocultado.
— Es peligroso — advirtió Yoongi, sus dedos trazando patrones de energía sobre el mapa.
— Los recuerdos de Taehyung están sellados por magia antigua. Si los forzamos, podríamos dañar su mente —
— Pero si no lo hacemos, la sombra seguirá manipulándolo — respondió Namjoon.
— Y la próxima vez, podría ser demasiado tarde —
Taehyung asintió lentamente, su rostro pálido pero su mirada firme.
— Estoy de acuerdo. Necesito saber la verdad, aunque duela —
— Entonces lo haremos juntos — dijo Jin, su voz suave pero llena de determinación.
— Todos nosotros. Unidos por el vínculo —
La ceremonia se llevó a cabo en la cámara de consagración. Los siete dragones formaron un círculo alrededor de Taehyung, sus manos entrelazadas, sus energías fluyendo en sincronía. Yuna estaba en el centro, su mano posada sobre el pecho de Taehyung, la Llama Lunar latiendo con un ritmo constante.
— Cierra los ojos — susurró Namjoon.
— Y déjanos entrar —
Taehyung obedeció, y la oscuridad lo envolvió.
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Cuando abrió los ojos, no estaba en la cámara de consagración. Estaba en un lugar extraño, un paisaje de sombras y niebla que se extendía hasta el infinito. A su alrededor, los ecos de voces susurraban palabras que no podía comprender.
— ¿Dónde estoy? — preguntó, su voz resonando en el vacío.
— En el laberinto de tu memoria — respondió la voz de Yoongi, que llegaba desde algún lugar lejano.
— Estamos aquí contigo. Pero este es tu viaje. Tienes que encontrar el camino —
Taehyung comenzó a caminar, sus pasos resonando en el suelo de niebla. A cada paso, las sombras se movían, formando figuras que se desvanecían antes de que pudiera reconocerlas. Y entonces, vio una puerta.
Era una puerta antigua, tallada en piedra negra, con símbolos que brillaban con una luz tenue. Taehyung sintió cómo su corazón latía con fuerza mientras se acercaba. Algo en su interior le decía que esa puerta contenía las respuestas que buscaba.
— Ábrela — susurró la voz de Yuna.
— Estamos contigo —
Taehyung extendió su mano y tocó la superficie de la puerta. Los símbolos brillaron intensamente, y la puerta se abrió lentamente, revelando un pasillo de luz dorada. Sin dudarlo, entró.
El pasillo lo llevó a una habitación circular, cubierta de espejos. Cada espejo reflejaba una escena diferente: Un niño jugando en un jardín, un adolescente entrenando con espadas, un joven de pie frente a una figura encapuchada. Taehyung reconocía esas escenas. Eran fragmentos de su pasado. Pero había algo más. Algo que no recordaba.
— Mira más de cerca — dijo la voz de Jin.
— Los espejos muestran la verdad —
Taehyung se acercó al espejo más grande, donde la figura encapuchada estaba de pie frente al joven que había sido. La figura extendió su mano, y el joven la tomó. Una energía oscura fluyó entre ellos, y el rostro del joven se transformó, sus ojos brillando con una luz que Taehyung no reconocía.
— ¿Quién es ese? — preguntó, su voz temblorosa.
— Eres tú — respondió la voz de Jungkook.
— Antes de unirte a nosotros —
Taehyung sintió cómo el mundo a su alrededor se tambaleaba. La imagen en el espejo era él, pero no era él. Era una versión de sí mismo que no recordaba. Una versión que había sido moldeada por la oscuridad.
— No puede ser — susurró.
— No puedo haber sido parte de eso —
— No eras parte de eso — dijo la voz de Hoseok, cálida y firme.
— Te estaban entrenando para serlo. Pero luego, los antiguos dragones te encontraron. Te liberaron. Te dieron una nueva vida —
Taehyung apretó los puños, sintiendo cómo la rabia y la confusión se mezclaban en su pecho.
— ¿Por qué no lo recuerdo? ¿Por qué borraron mis recuerdos? —
— Para protegerte — respondió la voz de Namjoon.
— Los recuerdos de esa vida eran demasiado dolorosos. Demasiado oscuros. Los dragones sellaron tu pasado para darte una oportunidad de empezar de nuevo —
— Pero la sombra sabe — dijo Taehyung, su voz quebrada.
— La sombra conoce mi pasado. Y quiere usarlo para separarme de ustedes —
— No va a lograrlo — dijo Jimin, su voz feroz.
— Porque ahora sabes la verdad. Y la verdad te hace libre —
Taehyung levantó la mirada hacia los espejos, y por primera vez, vio el reflejo de sus hermanos. Estaban a su alrededor, sus figuras brillando con una luz cálida y constante. No estaban en el laberinto de su memoria, pero estaban con él. Siempre lo habían estado.
Editado: 08.08.2026