La paz en la fortaleza duró apenas una semana.
Fue un susurro lo que lo cambió todo. Un sonido apenas perceptible que se deslizó en los sueños de los Siete Dragones como una serpiente en la hierba. No era una voz, sino un eco. La presencia de la Entidad, que había estado dormida durante siglos, comenzaba a agitarse en las profundidades de la ciudad.
Taehyung fue el primero en sentirlo. Despertó en mitad de la noche, su corazón latiendo con fuerza, el viento a su alrededor arremolinándose en un torbellino de inquietud. Se incorporó en la cama, sus dedos apretando las sábanas mientras escuchaba el susurro que se filtraba a través de las grietas de la piedra.
— No puede ser — susurró, su voz apenas audible.
— La Entidad... está despertando —
Corrió por los pasillos de la fortaleza hasta la sala de estrategia, donde encontró a Namjoon y Yoongi ya reunidos, sus rostros pálidos a la luz del mapa de plata líquida.
— Lo han sentido — dijo Taehyung, su voz entrecortada.
— Sí — respondió Namjoon, señalando el mapa.
— Mira —
En el centro de Seúl, donde el templo de los antiguos guardianes se alzaba sobre la ciudad, un punto de luz oscura palpitaba con un ritmo irregular. No era una brecha, sino algo más sutil. Un latido. Como el de un corazón que comenzaba a despertar después de un sueño profundo.
— La Entidad está soñando — dijo Yoongi, su voz plana pero con un matiz de preocupación.
— Pero sus sueños están comenzando a filtrarse en nuestro mundo —
— ¿Qué significa eso? — preguntó Taehyung, su voz tensa.
— Significa que la Entidad está buscando una manera de comunicarse — respondió Namjoon.
— Y la única que puede escucharla es la Guardiana —
— Tenemos que proteger a Yuna — dijo Taehyung, su voz firme.
— No podemos permitir que la Entidad la alcance —
— No será fácil — respondió Yoongi.
— La Entidad no necesita un portal para comunicarse. Puede usar los sueños, las visiones, los ecos. Puede llegar a Yuna a través de cualquier grieta en su mente —
— Entonces fortaleceremos su mente — dijo Namjoon.
— Usaremos el vínculo para crear una barrera de protección alrededor de su conciencia —
La noticia se extendió rápidamente por la fortaleza. Jin, Hoseok, Jimin, Jungkook y Kaelen se reunieron en la sala de estrategia, sus rostros marcados por la preocupación. Yuna llegó la última, sus ojos brillando con una mezcla de curiosidad y miedo.
— ¿Qué está pasando? — preguntó, su voz apenas un susurro.
— La Entidad está intentando comunicarse contigo — respondió Namjoon.
— A través de los sueños. Necesitamos protegerte —
— ¿Cómo? —
— Usaremos el vínculo — dijo Jungkook, tomando su mano.
— Todos juntos. Crearemos una barrera alrededor de tu mente que la Entidad no pueda penetrar —
Yuna asintió lentamente, su determinación firme.
— Entonces hagámoslo —
Se sentaron en círculo en el centro de la sala de estrategia, sus manos entrelazadas, sus energías fluyendo en sincronía. Yuna sintió cómo el vínculo latía en su pecho como un corazón compartido, y la Llama Lunar se elevaba para encontrarse con la energía de los dragones.
— Cierra los ojos — susurró Namjoon.
— Y déjanos entrar —
Yuna obedeció, y la oscuridad la envolvió.
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Cuando abrió los ojos, no estaba en la sala de estrategia. Estaba en un paisaje de sombras y niebla, un lugar que no reconocía pero que sentía extrañamente familiar.
— ¿Dónde estoy? — preguntó, su voz resonando en el vacío.
— En mi sueño — respondió una voz, suave y profunda.
— He estado esperándote, Guardiana —
Yuna se giró lentamente, y vio una figura emerger de la niebla. No era una figura humana, sino una forma de luz y sombra que cambiaba constantemente, como un reflejo en el agua.
— ¿Eres la Entidad? — preguntó, su voz firme a pesar del temblor.
— Soy un eco — respondió la figura.
— Un fragmento de lo que soy. La verdadera Entidad sigue dormida. Pero sus sueños están comenzando a extenderse. Y tú eres la única que puede escucharlos —
— ¿Qué quieres? — preguntó Yuna, su voz desafiante.
— Quiero que entiendas — respondió la figura.
— No soy un monstruo. Soy un equilibrio. Una fuerza que mantiene a raya a otras entidades más peligrosas. Los dragones me mantienen dormida porque tienen miedo de lo que soy. Pero no soy su enemiga. Y tú tampoco tienes que serlo —
— ¿Por qué debería creerte? —
— Porque he visto tu corazón — respondió la figura.
— He visto tu soledad, tu miedo, tu deseo de pertenecer. Y he visto la luz que llevas dentro. La Llama Lunar no es un arma, Yuna. Es un puente. Un puente entre la luz y la oscuridad, entre los dragones y la Entidad. Si aprendes a usarla, podrías ser la clave para la paz —
Editado: 08.08.2026