El despertar del don de Taehyung había traído una nueva energía a la fortaleza, pero también una nueva responsabilidad. Las visiones que ahora fluían a través de él no siempre eran claras, pero siempre estaban cargadas de un propósito que lo impulsaba a mirar más allá de lo evidente. Una noche, mientras el viento susurraba secretos antiguos, Taehyung tuvo una visión que lo llenó de una urgencia que no podía ignorar.
Vio un bosque antiguo, oculto en las montañas al este de Seúl, donde la energía de la Entidad y la Llama Lunar convergían en un punto de luz pura. En el centro del bosque, había un árbol milenario, sus raíces entrelazadas con las de la tierra misma. Y en sus ramas, brillaba una gema de jade que latía con el ritmo de un corazón.
— El Corazón del Bosque — susurró Taehyung, despertando de su visión con el pecho oprimido por la urgencia.
— Necesito ir ahí. Todos necesitamos ir ahí —
Al día siguiente, los Siete Dragones, Yuna y Kaelen se reunieron en la sala de estrategia. Taehyung compartió su visión con ellos, describiendo el bosque, el árbol y la gema de jade.
— ¿Qué es el Corazón del Bosque? — preguntó Jin, su voz seria.
— Es un ancla — respondió Kaelen, que había estado en silencio durante la explicación.
— Un lugar donde la energía de la Entidad y la Llama Lunar se equilibran naturalmente. Los antiguos guardianes lo crearon para fortalecer el vínculo entre los mundos. Pero ha estado perdido durante siglos, olvidado incluso por los dragones más antiguos —
— ¿Por qué ha aparecido ahora? — preguntó Yoongi, su voz plana pero con un matiz de curiosidad.
— Porque la luna de jade está en su cenit — respondió Kaelen.
— Y la energía del equilibrio está más fuerte que nunca. El Corazón del Bosque está llamando a Yuna. Es parte de su destino como Guardiana —
— Entonces iremos — dijo Namjoon, su voz firme.
— Todos juntos —
El viaje hacia el bosque fue largo y accidentado. Las montañas al este de Seúl estaban cubiertas de una niebla espesa que dificultaba el paso, pero los dragones se movían con la confianza de quienes han recorrido caminos difíciles. Yuna caminaba en el centro del grupo, su mano entrelazada con la de Jungkook, su energía vibrando en sincronía con la de la tierra.
Cuando finalmente llegaron al bosque, el silencio era absoluto. Los árboles, altos y antiguos, se alzaban como centinelas de un tiempo olvidado. La luz del sol apenas se filtraba a través de las hojas, creando un juego de sombras y destellos que danzaban en el suelo.
— Es hermoso — susurró Yuna, su voz llena de asombro.
— Pero también es... poderoso —
— Puedo sentirlo — dijo Jungkook, sus ojos escudriñando la oscuridad.
— La energía del bosque está viva —
Avanzaron lentamente, siguiendo la guía de Taehyung, que se movía con una seguridad que solo podía venir de las visiones. Finalmente, llegaron a un claro donde el árbol milenario se alzaba en todo su esplendor. Sus ramas se extendían como brazos abiertos, y en su tronco, una gema de jade brillaba con una luz intensa.
— El Corazón del Bosque — dijo Kaelen, su voz llena de reverencia.
Yuna se acercó lentamente, sintiendo cómo la Llama Lunar latía en su pecho en sincronía con la gema. Extendió su mano y tocó la superficie de la gema, y en ese momento, una oleada de energía la envolvió.
Vio fragmentos de un pasado lejano. Vio a los antiguos guardianes tejiendo el primer vínculo con la Entidad. Vio cómo el bosque había sido creado como un santuario de paz. Y vio cómo el equilibrio que habían alcanzado era frágil, pero también hermoso.
— Esto es lo que debemos proteger — susurró, sus ojos brillando con lágrimas de emoción.
— Y lo protegeremos — dijo Namjoon, su voz firme.
— Juntos —
Los Siete Dragones formaron un círculo alrededor de Yuna, y su energía fluyó en sincronía con la de la gema. El bosque respondió, sus árboles brillando con una luz tenue, sus hojas susurrando canciones antiguas. La gema de jade latió con un ritmo perfecto, y Yuna sintió cómo su vínculo con la Entidad se fortalecía, más profundo que nunca.
— Lo hemos hecho — susurró, su voz llena de gratitud.
— Hemos fortalecido el equilibrio —
— No, tú lo has hecho — dijo Jungkook, tomando su mano.
— Tú eres la que une todo —
Yuna sonrió, y en su sonrisa había la certeza de que había encontrado su lugar en el mundo. No solo como la Guardiana, sino como el corazón de una familia que trascendía el tiempo y el espacio.
-----
El regreso a la fortaleza fue tranquilo, pero sus corazones estaban llenos de una paz que ninguno de ellos había experimentado antes. El Corazón del Bosque estaba protegido, y el equilibrio entre la Entidad y el mundo humano era más fuerte que nunca.
— Hemos dado otro paso — dijo Yuna, mirando a los Siete Dragones.
— Y sé que juntos podemos seguir avanzando —
— Siempre juntos — respondieron al unísono.
Editado: 08.08.2026