Luna de Plata

Luna Roja

 

Corrió, corrió sin pensar con su cámara colgada en su cuello, se precipito sobre el jardín de rosas y los estrechos pasillos que forman casi un laberinto a su paso. Agudizo su vista, era una de sus características, podía ver mucho mejor que cualquiera en la noche. Y percibió el aromo de rosas que resultaba por momentos insoportable. Escuchó pisadas que estremecían las ramas secas, se agazapó detrás de uno de los rosales, entonces la imagen fue nítida era una muchacha la veía de espaldas, el cabello suelto, una especie de camisón de gasa que se pegaba a su cuerpo por la acción de la brisa, descalza y serena, se llegaba hasta una pequeña capillita que había en el centro del jardín abrió sus puertas y una luz amarilla se proyectó. Lug disparo varias veces su cámara con infrarrojo, no quería perderse ninguna de esas imágenes, como tampoco se perdería saber quién era ella. Se acercó lento sin provocar un solo sonido, se asomó y la vio arrodillada frente al altar que estaba repleto de rosas blancas. Casi contó sus pasos para acercarse, no esperaba sorprenderse sabía a quién encontraría. Valentina.

Lo miró fijamente, pero esa no era la mirada de la niña asustadiza que él conocía.

_ ¿Valentina?..._No le contestó, pasó a su lado y se dirigió hacia el jardín. La siguió. _Valentina espera quiero hablar contigo.-Le dijo tomándola del brazo, ella giró bruscamente.

_ ¡Suéltame!_ le grito.-no me toques, no debes tocarme…o el vendrá…

_ ¿De qué hablas?

_El vendrá…el vendrá por mi…-Parecía una autómata, claramente estaba sonámbula o dormida pero…_Escucha, escucha el viene por mi…mira la luna se ha puesto roja.

Lug miró hacia el cielo sin luna claramente Valentina estaba sonámbula.

_Anda vamos, debes volver a tu habitación.-La tomó suavemente de su hombro y ella lo empujo con violencia.

_ ¡No me toques! El viene por mí, el vine por mí-Los gritos de Valentina produjeron una reacción en cadena de luces que se fueron prendiendo en la estancia. Su madre, doña Juana y algunos peones se llegaron hasta allí.

_Mon cherie ¿qué sucede?

_Es…esta sonámbula y dice cosas que no entiendo se va a lastimar-dijo Lug tratando de contener a Valentina que parecía estar presa de un ataque de histeria.

_Luna roja…Luna roja-repetía sin cesar.

Doña Juana Corrió hacia ella, pero Valentina la enfrentó, sus ojos prácticamente se volvieron rojos y su voz no era la de la niña buena que todos conocían.

_ ¡No! Vieja bruja, no te me acerques, tu eres la culpable de toda esta maldición tú y tu descendencia

_Valentina hija…

_No te acerques o él se vengará en ti y lo sabes luna roja, luna roja

Se desvaneció en los brazos de Lug, transpirada y agitada.

 

Llevaron a Valentina a su cuarto y en el patio permaneció Lug, su madre y Víctor el capataz.

_No es la primera vez, señora, la muchacha sufre de esos ataques…-dijo Víctor visiblemente nervioso.

_Claramente tiene sonambulismo, lo extraño es que reconozca a las personas y nos hable como si estuviera despierta…luna roja de ¿qué está hablando Víctor?

Víctor carraspeo su garganta y camino hacia donde la luz los iluminaba.

_Creencias señora, creencias que en estos lugares pesan y mucho, más como usted bien sabrá en torno a este lugar. Para los lugareños la luna roja es la luna del lobo, la luna que lo trae de regreso…

Lug permaneció pensativo reflexionando lo que Víctor había comentado.

_Sí, lo puedo comprender-dijo Elit encendiendo un cigarrillo-Pero me movilizó lo que sucedió con Valentina…

_Valentina tiene una historia…un poco triste señora…

_ ¿A qué te refieres?-Se interesó Elit.

Víctor bajo su cabeza, pensó por unos segundos que no debería haber dicho aquellos.

_Pues disculpe señora no debería haberlo mencionado…

_Me interesa Víctor_ Pidió Elit seriamente y ante la ansiedad contenida de Lug.

El hombre paso sus manos por sus cabellos y suspiro, no tan solo lo ponía nervioso haber sido tan indiscreto esa muer francesa alteraba su tranquilidad.

_Bien…en realidad la madre de Valentina desapareció de una forma muy misteriosa…en realidad Valentina es la heredera de todo esto pues es la nieta de Claude de Brisol, su único hijo es padre de Valentina y su madre era Virahi, hija de doña Juana. Cuando Virahi quedó embarazada el hijo de Brisol la repudió diciendo que era una cualquiera que quería su dinero…se escapó a Francia ayudado por su padre…Virahi hizo lo que muchas muchachas engañadas por los niños ricos, enfrento las blasfemias, la sociedad, tuvo a su hija…Doña Juana nunca la perdonó. Con el tiempo Virahi comenzó a tener un extraño comportamiento, se perdía en las noches, regresaba en las madrugadas, decía incoherencias, comenzamos a pensar que se había vuelto loca por el dolor y la tristeza…hasta que una noche no regresó más…encontraron su camisón ensangrentado cerca del arroyo…era noche de luna roja, los lugareños dicen que el lobo se alimentó de su espíritu y de su carne, por los pecados cometidos…




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