Ey, niñas. ¡Ya las vi ahí escondidas, se que están leyendo! Digan "Elegida" para saber quienes aman la historia y quieren más capítulos.
PERIÓDICO DEL REINO
LYCAN
Escrito por
Desconocido
¿Es cierto eso que dicen? Al parecer, ya tenemos la primera expulsada del concurso de las elegidas. Su alteza no le ha sentado bien los comentarios que lanzó en plena emisión cuando las elegidas asistían a una clase en la academia. La elegida se llama Reyna Larsson, viene del reino vampírico. Irónicamente nos llamó asesinos, cuando su especie en el pasado mataba humanos y todo tipos de seres para saciar su sed de hambre. ¿Pero eso no le parece injusto, cierto? Sea como sea, tengo fuentes cercanas al Rey y confidenciales, que aseguran que esa muchacha va a ser expulsada en las próximas horas. ¿Se lo merece? Me reservaré mi opinión porque no me gustaría que ninguna persona se sintiera ofendida al leer esto. En otras noticias, la diseñadora famosa Stella Crowell ha anunciado que está embarazada...
🌙
REYNA
Ese estúpido idiota no me va a expulsar.
Oh, por los Dioses que eso no va a suceder.
La vieja secretaría todavía me está hablando cuando abandono el edificio de la academia. No tengo tiempo, el miedo está trepando por mi cuerpo debilitando mis expectativas. Por eso no es bueno soñar, porque después caes al abismo y no hay manera de salvarte. ¡Maldita sea! Eso pasa por tener la lengua suelta. ¿Pero qué iba a hacer ante una injusticia?
En el exterior del jardín, las elegidas están revoloteando alrededor de Devon. Él está apoyado en su moto, con el casco en sus manos. Una rubia le está haciendo ojitos hablando con él. Es un hada creo. Amber Fenlon. Muevo mis pies sin detenerse o vacilar. Cuando notan mi presencia, las cámaras me enfocan y las elegidas dan un paso hacia atrás sorprendidas.
Pero él no se sorprende.
Aprovecho el espacio que dejaron las elegidas, para introducirme. A una de ellas le empujo tanto, que sus libros caen al césped. La ignoro, me posiciono delante del rey Devon. No encuentro ninguna emoción en su rostro, no hay nada. Y eso me asusta.
—Si expulsa a la vampirita, su Alteza, me podría ceder a mí su cita. Estoy segura que se lo pasará mil veces mejor conmigo —murmura Amber.
—¿Eso cree?
—Si, alteza. Después de todo yo seré la elegida, no tengo duda que soy su pareja destinada.
Pero Devon ha dejado de prestarle atención.
Me observa como si quisiera asesinarme.
—Necesito hablar con usted, alteza.
—Apártate, no ves que no eres bienvenida aquí —suelta veneno Amber.
Le suplico con la mirada a Devon, pero se mantiene impasivo.
Todos se paraliza, el grupo de personas se mantiene callado y las cámaras enfocando. No puedo creer que esto esté siendo grabado, si me expulsa de verdad voy a quedar como una estúpida. Todos esperan a que el rey de el paso y diga lo que todos quieren escuchar, que estoy expulsada y que recoja mis cosas para irme.
—Amber, querida. Dame un minuto que resuelva este inconveniente y después seguimos con nuestra agradable conversación —. La hada se retira de su lado, él dirige una mirada a la multitud —. Señoras y señores, le pido como su rey que nos dejen un poco de privacidad.
Las cámaras y los micrófonos se alejan lo suficiente para que podamos tener privacidad y que no seamos grabados. Las elegidas están cuchillando cuando se alejan, me están llegando miradas asesinas por todas partes.
—Alteza...
—¿Por qué querías hablar con un asesino?
El aire está en mis pulmones, pero no soy capaz de sacarlo.
—Porque las cosas se malinterpretaron. Se sacaron de contexto, mis opiniones e ideas están formadas por todo lo que pasó mi reino. Tal vez no fueron correctas las palabras —confieso aterrorizada.
¿Sentirá el miedo que tengo por salir de este concurso? No lo creo, no creo que este tipo le afecte lo que yo pueda llegar a sentir.
—Mejor enseñe a las crías de los licántropos a no asesinar. Todos tenemos alma, familia y una vida que solo será arrebatada por los Dioses cuando ellos nos reclamen. Enséñeles a no ser asesinos. A no masacrar reinos —repite mis palabras —. ¿Eres consciente que estás llamando a crías inocentes asesinos? Cómo te sentaría si fuera al revés, Reyna. He intentado conocerte y aprender de esos errores que tuvo mi gente en el pasado para que no vuelva a suceder. Pero estás llena de prejuicios.
No explotes.
No explotes.
No explotes.
—¿Prejuicios? No seas descarado y no trates de vender que ahora serás bueno —suelto cortando la distancia, la falda de mi vestido choca con sus piernas —. Estoy llena de prejuicios porque tu reino aplastó al mío. ¿Sabes si quiera cómo vivimos? Apenas sobrevivimos. No hay comida. No nos permiten la sangre humana. No nos permiten nada. ¿Y los niños de mi reino, no cuentan? Hay miles de muertes prematuras, miles de niños huérfanos que se esconden en oscuros rincones sin ayuda. ¿Ellos no sufren?. ¿Y los soldados? Unos muertos. Otros en estado vegetal. Familias destrozadas. Niños con infancias robadas. Si tu aprecias a tu pueblo yo también al mío. Solo quiero lo mejor para todos. Callando no se consigue nada.
Le doy una mirada tan gélida, que el calor de sus cercanos no consigue deshelarme. ¿Por qué siento esta sensación tan horrible? Tengo tantas ganas de llorar, de sacar toda la rabia que tengo contenida. Pero no puedo, no lo consigo. Los vampiros no podemos llorar. Estoy tan condenada.