Luna Roja

Capitulo 99

La sala del tribunal se vaciaba lentamente, dejando un eco de murmullos y el suspiro colectivo de un largo día de justicia. Grace Holler, aún temblorosa por la tensión acumulada, se mantuvo de pie, sus ojos fijos en la puerta por donde habían arrastrado a Tomás. Una mano suave se posó en su hombro, y Grace se volvió para encontrar la mirada compasiva de Vanessa.

—Grace, lo lograste —dijo Vanessa, su voz embargada por la emoción—. Venciste. Sé que no es una victoria dulce, pero es justicia.

Grace asintió, las lágrimas brotando libremente ahora que el juicio había terminado. —Gracias, Vanessa. No sé cómo habría pasado por todo esto sin ustedes. Tu apoyo, el de Hugo, el de Gael... Ha significado el mundo.

Vanessa apretó su hombro con cariño. —No tienes nada que agradecer. Hicimos lo que era correcto. Y ahora, Grace, lo que te prometí. Vamos a encontrar a tu hijo. No te rindas, no estás sola en esto.

Una chispa de esperanza brilló en los ojos cansados de Grace. —Gracias, Vanessa. Siento que, por primera vez en dieciocho años, tengo una oportunidad real. Me aferraré a eso.

Ambas mujeres compartieron un abrazo, un pacto silencioso de solidaridad y apoyo mutuo. La caída de Tomás había liberado no solo a Grace, sino que había forjado un lazo inquebrantable entre ellas, una promesa de futuro más allá de la oscuridad del pasado.

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Mientras tanto, en la tranquilidad del hogar de Gael y Emma, la noticia del veredicto había traído un respiro bienvenido. Gael entró en la sala de estar, donde Emma lo esperaba ansiosa, su rostro iluminado.

—¿Y bien? ¿Cómo salió todo? —preguntó Emma, levantándose para recibirlo, con una sonrisa radiante.

Gael sonrió ampliamente, envolviéndola en un abrazo. —Lo logramos, amor. Tomás Holler fue declarado culpable. Treinta años de prisión y ha perdido absolutamente todo. Su fortuna, sus bienes, sus empresas... todo pasa a manos de Grace. Es el fin de su imperio de terror.

Emma soltó un suspiro de alivio, las lágrimas asomando a sus ojos. —¡No puedo creerlo! ¡Es maravilloso! Por fin, justicia para Grace, para todos... Para Vanessa, para Hugo, para ti...

Pero en el instante en que pronunció esas palabras, una punzada aguda le atravesó la cabeza. El mundo a su alrededor comenzó a girar vertiginosamente, y la luz de la habitación pareció intensificarse hasta volverse cegadora. La sonrisa se borró de su rostro, reemplazada por una expresión de confusión y pánico.

—Gael... —murmuró, sus piernas flaqueando.

Gael notó el cambio en su rostro, la repentina palidez. —Emma, ¿qué pasa? ¿Estás bien?

Antes de que pudiera responder, la vista de Emma se nubló por completo. Un zumbido ensordecedor llenó sus oídos, y el suelo pareció precipitarse bajo sus pies. Sus ojos se cerraron, y su cuerpo se desplomó sin fuerza en los brazos de Gael, quien apenas tuvo tiempo de reaccionar.

—¡Emma! —exclamó Gael, su voz cargada de terror, mientras la sostenía con desesperación. Su corazón se encogió. La euforia del juicio se desvaneció, reemplazada por un miedo frío y paralizante. La llevó rápidamente al sofá, revisando su pulso, su mente ya en pánico...



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En el texto hay: mafia, romance, venganza

Editado: 30.01.2026

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