Luna Roja

Capitulo 103

El silencio de la biblioteca se volvió denso, casi sólido, rodeando a Vanessa como una mortaja. Las palabras de Magda seguían ecoando en su mente: *la grabación, el veneno, Paulino*. Durante meses, Vanessa había construido un imperio de acero y seda sobre los cimientos de aquel secreto, convencida de que los rastros de las gotas que detuvieron el corazón de su marido se habían disuelto para siempre en el olvido. Pero Magda, la mujer que siempre parecía estar limpiando las manchas de otros, había guardado la mancha más grande para sí misma.

Vanessa apretó los puños bajo la mesa, sus uñas clavándose en las palmas. Sabía que no podía negar lo innegable ante la seguridad absoluta que emanaba de la otra mujer.

—¿Qué es lo que quieres, Magda? —preguntó Vanessa, su voz era un susurro ronco, despojado de toda su habitual altanería—. Ponle precio a tu silencio.

Magda sonrió, una expresión carente de calidez que no llegaba a sus ojos grises. Se inclinó más, invadiendo el espacio personal de Vanessa.

—No quiero tu dinero, Vanessa. Quiero el de los Holler. Todo el que Grace cree haber ganado en el juicio —Magda sacó un pequeño sobre de su bolso y lo deslizó sobre la mesa—. Ahí están los datos de una cuenta puente en las Islas Caimán, con un sistema de encriptación que solo yo puedo abrir una vez que los fondos estén dentro. Tu tarea es sencilla: usa las claves de acceso que obtuviste durante el proceso legal contra Tomás, infíltrate en las cuentas que ahora administra Grace y transfiere cada centavo a esta cuenta.

Vanessa sintió un vuelco en el estómago. —Eso es traición. Grace confía en mí para desmantelar el holding y redistribuir los activos. Si hago eso, no solo destruyo a Grace, sino que me convierto en una fugitiva.

—Preferible ser una fugitiva con clase que una prisionera de por vida —sentenció Magda, levantándose con una elegancia letal—. Tienes cuarenta y ocho horas. Si el dinero no se mueve, el video de Ciudad Esmeralda llegará a Scotland Yard y a la prensa internacional antes de que puedas decir "herencia". Piénsalo bien, Vanessa. Tu libertad tiene un precio muy específico.

Magda se dio la vuelta y desapareció entre las sombras de las estanterías, dejando a Vanessa sola en la penumbra, con el sobre quemándole las manos como si estuviera hecho de brasas.

.

🦋

.

En la mansión de Grace, el ambiente era muy distinto. Hugo observaba a Grace mientras ella terminaba de empacar una maleta pequeña pero robusta. Sus movimientos eran decididos, carentes de la vacilación que la había caracterizado meses atrás.

—Noruega no es como Londres, Grace —advirtió Hugo, apoyado en el marco de la puerta—. San Olav está en una zona remota. El clima es implacable y el internado funciona más como una fortaleza que como una escuela. Si Magda y Tomás lo enviaron allí, es porque sabían que nadie llegaría por casualidad.

Grace cerró la maleta y se giró hacia él. Sus ojos brillaban con una determinación feroz. —He pasado años siendo una espectadora de mi propia tragedia, Hugo. He dejado que otros decidan por mí, que otros escondan a mi hijo. Ya no más. No me importa el frío, ni los muros de piedra, ni los guardias que Tomás pueda estar pagando allí. Voy a recuperar a mi hijo.

Hugo suspiró, acercándose a ella. Sabía que no podía detenerla, y en realidad, no quería hacerlo. Admiraba la fuerza que Grace había recuperado.

—No vas a ir sola —dijo él con firmeza—. Conozco los procedimientos de seguridad de las propiedades de los Holler mejor que nadie. Sé cómo moverme en terrenos donde no somos bienvenidos. Este viaje puede ser extremadamente peligroso; si Magda se entera de que estamos cerca del chico, no dudará en usar cualquier recurso para detenernos.

Grace le puso una mano en el hombro, conmovida por su lealtad. —Hugo, ya has hecho demasiado por esta familia. Esto es algo que debo afrontar.

—Precisamente por eso voy —insistió Hugo—. Porque eres la única que ha tenido la decencia de tratarme como a un ser humano en este nido de víboras. Te protegeré, Grace. Hasta el final.

Grace asintió, aceptando el apoyo de su aliado. Sabían que el rastro en la nieve de Lillehammer sería difícil de seguir, pero era el único camino hacia la redención.

.

🦋

.

Cuando Vanessa llegó al apartamento, sus manos aún temblaban tanto que le costó insertar la llave en la cerradura. Al entrar, encontró a Emma sentada en el sofá, envuelta en una manta. Había recibido el alta esa misma mañana y, aunque se veía pálida y frágil, sus ojos estaban alertas.

Al ver el estado de Vanessa —el cabello despeinado, el maquillaje ligeramente corrido y esa mirada de animal acorralado—, Emma se puso de pie con dificultad.

—Vanessa, por Dios, ¿qué pasó? —preguntó Emma, acercándose a ella.

Vanessa se dejó caer en una silla, cubriéndose el rostro con las manos. Los sollozos que había contenido durante todo el camino a casa estallaron de repente. Emma se arrodilló a su lado, ignorando su propio malestar físico, y le tomó las manos.

—Es Magda... —logró decir Vanessa entre sollozos—. Se reunió conmigo. Ella... ella lo sabe todo, Emma.

Emma frunció el ceño, sintiendo una punzada de alarma. Aunque sabía que Vanessa y Hugo compartían un secreto oscuro sobre el pasado de Vanessa en Ciudad Esmeralda, Vanessa nunca le había revelado los detalles exactos del asesinato de Paulino.

—¿A qué te refieres con que lo sabe todo? —preguntó Emma con cautela—. ¿Qué te ha pedido?

—Me está chantajeando con algo del pasado... algo que me destruiría para siempre —respondió Vanessa, evitando los ojos de Emma—. Pero el precio que pide es demasiado alto. Quiere que traicione a Grace. Quiere que use mis accesos para vaciar las cuentas del juicio y transferirle toda la fortuna de los Holler. Quiere que deje a Grace en la ruina y que yo me convierta en su cómplice de robo.

Emma se quedó sin aliento. —No... Vanessa, no puedes hacer eso. Grace ha pasado por un infierno, ella confía en ti. Si haces esto, estarás haciendo exactamente lo mismo que Tomás hizo durante años.



#3652 en Novela romántica
#410 en Thriller

En el texto hay: mafia, romance, venganza

Editado: 18.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.