Lucía: fue muy lindo el tiempo que estuvimos juntos. Ahora debemos de regresarnos a nuestra casa, porque mis padres seguramente van a estar preocupados por mí.
James: ellos saben que no tienen ninguna necesidad de hacerlo. Además, estando a mi lado nada te puede pasar y tu familia se preocupa más de la cuenta por ti.
Lucía: es que eso es algo lógico. Ellos siempre van a hacer mi familia y cuando tengamos a nuestros hijos sabrás entenderlo a la perfección.
James: tienes razón, mi luna. Nada más que cuando tenga a nuestro primer hijo entre mis brazos sabré entender el sentimiento de sobreprotección, ya que sería la prueba de cuánto nos amamos.
Lucía: lo que menos debes de importante es que si es un niño o una niña y el sentimiento por ellos debe de ser el mismo. Porque mis padres me quisieron de la misma manera como a mi hermano y ellos me quisieron a pesar de haber nacido con esta discapacidad.
James: es que nadie tuvo la culpa de que nacieras así. Debes de saber que yo siempre te voy amar y lo que menos me importa es que hayas nacido ciega, pero te recuerdo que eso ya lo hablamos.
Lucía: se que nadie tiene la culpa de mi ceguera. Pero siempre fui feliz al lado de mi familia, a pesar de haber nacido ciega, ya que ellos me dieron su cariño incondicional.
El simplemente mira a su luna para después besar su mejilla. James se levanta y cuando lo hace ayuda a su luna hacerlo. Ellos empiezan a caminar y al momento en que llegan él ayuda a Lucía a subirse a su camioneta. Él suspira y cuando termina de hacerlo se sube para continuar rumbo a su destino.
En la casa del alfa de la manada luna roja
Helena: solo falta que llegue tu hermana con su pareja eterna para darle la noticia de que al fin encontraste a tu mate. Seguramente estará feliz al darse cuenta de quién es ella.
Leonardo: tenemos mucho tiempo esperando hasta que ellos lleguen. Pienso que será mejor salir a buscarla, ya que no puedo dejar de preocuparme por mi hermanita.
Helena: sé que tu hermana muy pronto llegará y no deberías de preocupar más a tu padre. Ahora deben de tranquilizarse los dos, por favor.
Sebastián: tu madre, tiene razón. Ella siempre estará segura al lado de su pareja eterna y lo único que tenemos que hacer es esperar a que Lucía llegue.
Helena: esperar es lo mejor que podemos hacer por el momento y mientras que ellos llegan debemos de conocer un poco más a tu pareja, hijo.
Leonardo: estás utilizando el pretexto de que la encontré para que me olvide de mi hermana. Nada más que eso no lo vas a lograr, madre.
Helena: tenía que intentarlo. Además, gracias a que la encontraste voy a tener otra hija y sobre todo ella será respetada en nuestra manada.
Leonardo: por supuesto que será respetada. Solamente que nadie puede contradecir los designios de la diosa luna y ella será mía para siempre.
Ellos guardan silencio cuando los ve entrar por la puerta y Lucía podía sentir que su familia había estado preocupada por ella y sabía que era imposible que dejaran de hacerlo a pesar de que estuviera al lado de James. Ellos toman asiento cuando llegan a los sillones.
Lucía: lamento haberme ido de esta manera sin avisar. Además, no puedo evitar sentir su preocupación, pero ya estamos aquí, solamente que también puedo percibir la felicidad de mi hermano y me gustaría saber a qué se debe eso.
Leonardo: yo mismo te lo diré y es que al fin la diosa luna me concedió que conocería a mi hermosa luna. Nada más que lo que menos me imaginé es que ella estuviera en esta manada.
Lucía: me alegra mucho saberlo. Eso significa que tú también serás feliz y ahora me gustaría saber quien es tu pareja eterna para poder felicitarla.
Leonardo: es una persona quien ha estado cerca de ti desde que llegaste a esta manada. Pero no creo necesario que te diga quien es ella, porque estoy seguro de que eso ya lo sabes.