Luz en Oscuridad

Capítulo 7

Una visita a "The Charles Hosmer Morse Museum of American Art" —no sabía por qué el nombre debía ser tan largo—, era lo mejor que me podía haber pasado en la semana. La escuela estaba siendo insoportablemente tediosa, entre los exámenes y Danla que no dejaba de hablar de Aarón. Estaba feliz de que se hubiesen convertido en novios, pero ella no paraba de hablar de él, no podía imaginar lo loca que debía tener a Alina.

Entrar en el museo fue como un mundo nuevo, no sabía hacia donde mirar. Había vitrales por todas partes, que poseían hermosos colores resplandecientes. Allí había un hermoso altar, el cual tenía una cruz de oro y del techo colgaba un candelabro verde con la misma forma.

La mayor parte de las piezas expuestas eran vitrales, entre las cuales pude apreciar uno de la virgen María y nuestro Señor Jesucristo, otro con varias escenas que parecían contar una historia, el cual tenía un escrito que decía "Tree of Life". También puede apreciar uno con flores blancas, y otro similar a un jardín lleno de flores, que daba la percepción de estar verdaderamente en aquel lugar por la viveza de sus colores, era, sin duda, maravilloso. Nos detuvimos frente a una exposición de lámparas, cuyas pantallas estaban hechas de los mismos materiales de los vitrales

—Qué hermosa —dije observando una de las lámparas, la cual era pequeña, y tenía una pantalla que simulaba unas flores moradas. Tenía un estilo Art Nouveau, era mi estilo favorito.

—¿No te parece demasiado sencilla? —inquirió una voz masculina a mi lado que me sobresaltó y al levantar la cabeza me encontré con Jake, cuyos ojos estaban fijos en mí. ¿En qué momento se había acercado?

—Las cosas más bonitas de este mundo están halladas en los detalles sencillos —contesté encogiéndome de hombros.

A continuación me di la vuelta para alejarme de él. Llevaba casi una semana ignorándolo y ya había faltado a dos repasos. Después de haberme calmado, me había arrepentido por las palabras que le había dicho, había sido demasiado cruel, no obstante, aún seguía enojado con él.

—Allison —Me detuvo tomándome por la muñeca.

Su tacto se me hizo raro en mi mano, como si quemara mi piel. Enseguida me giré hacia él al tiempo que deshacía su agarre, aunque eso no quitó que la sensación se quedara impregnada en mi piel.

—¿Que quieres?

—No has ido a los repasos está semana —dijo. Parecía ser más una interrogante que una afirmación.

Lo miré atentamente intentando encontrar algún rasgo que me dijera que estaba arrepentido por lo que había hecho, pero nada. Su rostro estaba como siempre, inexpresivo.

—No iré más a los repasos —respondí cruzándome de brazos—. Ya te libraste de mí, así que ahora puedes irte a celebrar con tus amigos.

Miré en otra dirección que no fuera su rostro, ya no estaba interesada en saber si estaba arrepentido o no.

—Necesito que vuelvas —Al oír aquello lo miré a los ojos, no podía creer que de sus labios acabaran de salir aquellas palabras—. Si no vuelves, el profesor se lo contará a mi tío, y no quiero que él se entere.

—Entonces no sé lo digas y ya —contesté encogiendome de hombros.

—Todos en la escuela obedecen a mi tío, claro que terminarán diciéndole —respondió bufando como si fuera lo más obvio.

Realmente tenía razón, a veces olvidaba que Jake era casi el dueño de la escuela.

—Está bien, volveré —respondí con un asentimiento de la cabeza—, pero... —lo interrumpí antes de que dijera algo más—, tendrás que pedirme perdón por haberme manipulado —añadí.

El rostro de Jake, que había comenzado a relajarse, se endureció. Me sostuvo la mirada por lo que pareció, una eternidad. Abrió varias veces la boca, pero siempre la volvía a cerrar.

—Olvidalo —Fue su única respuesta antes de pasar por mi lado y marcharse junto a Katherine, quien me lanzó una mirada de odio.

Jake podía destruir el orgullo de todo el colegio, pero el suyo jamás. Estaba segura que él nunca admitiría sus errores, pero tenía que intentarlo.

******
Volvimos a la escuela antes del almuerzo, pues debíamos recuperar energías para tomar las clases perdidas en la mañana. Me reuní con mis amigas en el comedor.

—¿Qué tal fue el paseo? —inquirió Dan cuando me senté entre ella y Alina.

—Muy bien, fue todo muy hermoso —respondí con una sonrisa.

Era mejor omitir lo que había pasado con Jake, no valía la pena hablar de ello. Con disimulo miré en su dirección, parecía concentrado en la conversación de Jasper.

—Compraste algo para Edward —inquirió Alina devolviéndome a la mesa.

—Sí, compré un libro para él, espero que le guste —respondí con una sonrisa.

Quería que las cosas funcionaran con Edward, tenía que funcionar, quería que así fuese porque él era muy parecido a mí, porque sabía escuchar, porque era un hombre perfecto para mí.

—Alli-Alli, ¿podemos hablar? —inquirió Katherine llegando a nuestro lado.

Miré a Katherine extrañada al tenerla a mi lado. ¿Qué tendría que decirme?

Miré hacia las gemelas que estaban tan desconcertadas como yo. No tenía otra opción más que enfrentarme a ella.

Finalmente me puse en pie, para seguir a Katherine, quien me llevó hasta un aula totalmente vacía y cerró la puerta tras de mí.

—¿Qué deseas hablar? —inquirí siendo muy directa sabiendo que era muy posible que sus intenciones no fueran buenas.

—Solo quería darte una pequeña advertencia, Alli-Alli —respondió ella acercándose a mí con su falsa sonrisa y mirada desafiante—. Mantente alejada de Jake fuera de los repasos o podría pasarte algo muy malo —añadió con tono amenazante.

—Guárdate tus amenazas, Katherine. No me das miedo y tampoco deseo estar cerca de Jake más de lo necesario —contesté girando los ojos. No entendía cómo había mujeres que defendían a capa y espada a un hombre que no sentía nada por ellas—. Si no te queda nada más que decir, me marcho —agregué antes de pasar por su lado.




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