Luz Y Oscuridad

CAPITULO XX

PRIMERAS PRUEBAS

El sol estaba alto y el bosque se sentía más vivo que nunca.
El lago del refugio brillaba suavemente, pero no había frutos ni animales cerca. Era hora de salir y buscar comida.

—Bien —dijo Adael, ajustándose la espada— hoy vamos a probar algo más que entrenamiento. Vamos a movernos como un equipo.

Liria asintió, recogiendo un poco de viento a su alrededor para sentir la dirección de cualquier criatura cercana.
Kaira aferró su guadaña, concentrando un poco de sangre para estar lista si aparecía algún peligro.

—¿Listos? —preguntó Adael.
—Listos —respondieron las dos al unísono.

No tardaron en encontrar señales de vida: un grupo de pequeños animales merodeando entre los arbustos.

Liria levantó una corriente de viento sutil, apartando ramas y hojas para no asustarlos, guiándolos hacia ellos sin que huyeran.

Kaira usó su sangre para crear barreras finas, asegurando que los animales no escaparan de manera brusca.

Adael, con cuidado, lanzó un destello de rayo controlado, aturdiendo suavemente a los animales más nerviosos sin dañarlos.

—¡Perfecto! —exclamó Adael— así, podemos conseguir comida sin desperdiciar energía ni alertar a otros depredadores.

Liria sonrió mientras ajustaba la dirección del viento.

—Nunca pensé que el viento podría ser tan útil para cazar… y sin dañar nada.

Kaira observó, evaluando.

—Y yo puedo controlar mis ataques de sangre para protegernos o manipular objetos… incluso presas.
Miró a Adael— no necesitamos luchar solo para pelear. Podemos usar nuestros dones para sobrevivir.

Mientras caminaban de regreso al refugio con su pequeño botín, un rugido resonó entre los árboles.
Dos demonios menores emergieron, atraídos por la energía de sus dones.

—¡Ya era hora de probarnos de verdad! —dijo Adael, sacando la espada y cargando electricidad.

Liria se adelantó un paso, concentrando una ráfaga de viento para levantar ramas y piedras alrededor de los enemigos.

—Yo los atrapo primero —dijo, sonriendo con determinación.

Kaira manipuló su sangre, endureciendo proyectiles rojos en forma de cuchillas finas y precisas, apuntando hacia los demonios.

Adael lanzó su rayo mientras corría hacia el primer enemigo, sincronizando el golpe con Liria y Kaira.

El primer demonio fue atrapado por la ráfaga de Liria, golpeado por las cuchillas de Kaira y finalmente eliminado por un destello de rayo de Adael.

—¡Bien hecho! —gritó Liria, mientras el segundo demonio intentaba embestir— a adael, aquí viene el otro.

Adael bloqueó un zarpazo y desvió la criatura hacia Kaira, quien giró la guadaña y lanzó un ataque de sangre en espiral que derribó al enemigo, dejándolo inconsciente.

—¡Funciona! —dijo Kaira, respirando con fuerza pero sonriente— somos rápidos, fuertes y coordinados.

Los tres respiraron hondo mientras los demonios yacían derrotados a su alrededor.

Con la comida asegurada y sus habilidades puestas a prueba, regresaron al refugio.
El lago reflejaba nuevamente la luz del atardecer.

—Hoy no solo cazamos —dijo Adael— También aprendimos a trabajar juntos.

—Sí —dijo Liria, acomodando las provisiones— cada uno con su don, pero como un solo equipo.

Kaira apoyó la guadaña en el suelo y sonrió— y si los demonios vuelven, estaremos listos.

Mientras cenaban, los tres compartieron historias y risas pequeñas, disfrutando de la calma antes de que el mundo los obligara a luchar otra vez.

El refugio, ahora más que nunca, parecía un hogar para los tres jóvenes, cada uno con su poder, pero unidos como un equipo indestructible.

Fin...



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En el texto hay: misterio, accion, magia

Editado: 21.06.2026

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