Lycoris: the Insider

Capítulo 5

La Ceremonia

Charlie soltó la mano de Nick inmediatamente.

El corazón le latía demasiado rápido.

—¿Escuchaste eso?

Nick la observó sin cambiar la expresión.

—¿Qué cosa?

—Alguien dijo mi nombre.

Logan levantó una ceja.

—Buenísimo. Ya empezamos con los fantasmas.

Kat suspiró.

—No hagas caso. La Torre Norte pone nerviosos a los nuevos.

Pero Charlie sabía lo que había escuchado.

Había sido una voz. Cerca. Demasiado cerca.

Y definitivamente dijo:

“Charlie…”

Nick volvió a mirarla con atención.

Como si intentara decidir algo.

Finalmente habló:

—Ven.

No sonó como una invitación.

Sonó como una orden suave.

Los estudiantes continuaban entrando al edificio en filas silenciosas mientras las campanas seguían resonando por todo el campus.

Charlie subió lentamente las escaleras junto a ellos.

Mondrich Hall por dentro era incluso más impresionante.

Y más inquietante.

Todo estaba iluminado por enormes lámparas doradas y velas reales. El piso de mármol negro reflejaba las luces como agua oscura.

Retratos antiguos cubrían las paredes.

Y lo peor…

los ojos de las pinturas parecían seguirla.

Charlie intentó convencerse de que era imaginación.

Pero entonces pasó frente a un retrato enorme de una mujer vestida de rojo.

Y juraría que la mujer sonrió apenas.

—No mires demasiado tiempo los cuadros —murmuró Logan detrás de ella—. Algunos estudiantes terminan obsesionándose.

—¿Eso era un chiste?

—Ojalá.

Charlie decidió no preguntar más.

Caminaron por un corredor gigantesco hasta llegar a unas puertas dobles de madera negra.

Dos profesores esperaban afuera.

Uno de ellos era una mujer elegante de cabello plateado recogido perfectamente.

La otra figura hizo que Charlie se tensara.

El hombre del auto.

Traje negro. Guantes. Expresión tranquila.

Cuando sus ojos se encontraron con los de Charlie…

él sonrió apenas.

Como si estuviera satisfecho de verla allí.

Charlie sintió un escalofrío.

—¿Quién es él? —susurró.

Kat respondió antes que los demás.

—Profesor Lucien Vale.

El nombre sonó incorrecto. Como algo sacado de un libro antiguo.

Lucien inclinó apenas la cabeza hacia Charlie.

—Señorita Fairchild.

Ella no respondió.

No quería hacerlo.

Había algo profundamente perturbador en ese hombre.

Como si estuviera mirando más allá de su rostro.

Más allá de su piel.

Como si pudiera ver secretos que ni ella conocía.

Las puertas finalmente se abrieron.

Y Charlie dejó de respirar.

El salón principal de Mondrich Hall parecía una catedral.

Enormes vitrales. Velas flotando cerca del techo. Mesas larguísimas cubiertas con detalles dorados y flores Lycoris rojas.

Había cientos de estudiantes.

Y todos guardaron silencio en cuanto Charlie entró.

El sonido de sus pasos sobre el mármol pareció demasiado fuerte.

Nick caminaba delante de ella con absoluta calma.

Como si estuviera acostumbrado a que todo el mundo mirara.

Kat volvió inmediatamente con un grupo de chicas elegantes cerca de la mesa central.

Logan desapareció hacia el fondo.

Charlie quedó quieta en medio del salón.

Incómoda.

Observada.

Entonces una voz grave resonó desde el frente.

—Bienvenidos a un nuevo año en Mondrich Hall.

Un hombre mayor apareció sobre una plataforma elevada.

Cabello blanco. Traje oscuro. Presencia intimidante.

Director Blackwood.

Charlie lo reconoció por las fotografías.

El director observó lentamente a todos los estudiantes.

Pero se detuvo apenas un segundo sobre Charlie.

Solo un segundo.

Y aun así fue suficiente para ponerla nerviosa.

—Algunos de ustedes nacieron para continuar legados.

El silencio en el salón era absoluto.

—Otros… aún no entienden por qué están aquí.

Charlie sintió un escalofrío.

—Mondrich Hall no es simplemente una academia.

Las velas parecieron titilar al mismo tiempo.

—Es una familia.

Nick soltó una risa baja desde algún lugar cercano.

Charlie lo buscó con la mirada.

Lo encontró apoyado contra una columna, observándola otra vez.

Siempre observándola.

Blackwood continuó:

—Aquí aprenderán quiénes son realmente.

Error.

Algo dentro de Charlie reaccionó a esa frase.

Porque desde que había llegado… sentía exactamente lo contrario.

Como si estuviera perdiendo quién era.

Entonces ocurrió.

Las luces del salón se apagaron.

Varias personas se sobresaltaron.

Charlie escuchó murmullos.

Y luego…

vio una figura al otro lado del salón.

Una chica.

Vestido rojo.

Cabello oscuro larguísimo.

Estaba quieta entre las sombras mirándola directamente.

Charlie dejó de respirar.

Porque conocía ese rostro.

Era la mujer del retrato.

La chica levantó lentamente una mano.

Y señaló a Charlie.

Las luces regresaron de golpe.

La figura desapareció.

Charlie retrocedió inmediatamente.

El corazón latiéndole con violencia.

—¿Qué pasa? —preguntó Logan acercándose.

Charlie miró desesperadamente hacia el lugar donde había estado la chica.

Nada.

Vacío.

Nick apareció junto a ella segundos después.

Demasiado cerca.

—Fairchild.

Charlie apenas podía respirar.

—Había alguien ahí.

Nick siguió la dirección de su mirada.

Silencio.

Luego volvió a verla a ella.

Y por primera vez desde que lo conoció…

pareció preocupado.

Solo un poco.

—¿Cómo era?

Charlie tragó saliva.

—VestidoLa Ceremonia

Charlie soltó la mano de Nick inmediatamente.

El corazón le latía demasiado rápido.

—¿Escuchaste eso?




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