Lycoris: the Insider

Capítulo 7

Habitación 13

Charlie lo observó confundida.

—¿Qué quieres decir con que no debería estar aquí?

Nick seguía mirando el espejo.

Las palabras rojas.

“No confíes en Nicholas Gray.”

La mandíbula se le tensó apenas.

—Esta habitación estaba cerrada.

—Bueno, claramente ya no.

Nick ignoró el comentario.

Recorrió lentamente la habitación con la mirada, como si buscara algo específico.

Y eso solo empeoró la sensación horrible en el pecho de Charlie.

—Nick.

Él finalmente volvió a verla.

—¿Alguien más entró aquí?

—No que yo sepa.

—¿Viste algo raro?

Charlie casi soltó una risa nerviosa.

¿Algo raro?

Todo el lugar era raro.

Pero antes de responder, dudó.

Porque no sabía si debía contarle lo del reflejo.

O la respiración.

O aquella sensación constante de que la habitación estaba viva.

Nick dio un paso hacia ella.

—Charlie.

Fue la primera vez que dijo su nombre así.

Sin sarcasmo. Sin arrogancia.

Y por alguna razón eso fue peor.

—Vi… —Charlie tragó saliva— algo en el espejo.

Silencio.

Nick cerró los ojos un segundo.

Como si eso confirmara algo que esperaba.

—Perfecto.

—¿Perfecto?

—Tenemos un problema.

—¿Tenemos?

Nick volvió a mirar el espejo.

—¿Qué viste exactamente?

Charlie dudó.

—Mi reflejo se movió diferente.

Nick no pareció sorprendido.

Y eso aterrorizó todavía más a Charlie.

—Eso no es posible.

—En Mondrich Hall muchas cosas no funcionan como deberían.

Charlie comenzó a frustrarse.

—¿Podrías dejar de hablar como un villano misterioso por cinco minutos y explicarme qué demonios está pasando?

Nick soltó una risa baja.

Y Dios.

Incluso eso sonaba peligroso.

—Créeme, Fairchild. Si supieras todo… probablemente intentarías escapar esta misma noche.

—Tal vez debería hacerlo.

Nick levantó lentamente la mirada.

—No puedes.

Respuesta inmediata.

Demasiado inmediata.

Charlie sintió un escalofrío.

—¿Por qué?

Silencio.

Nick se acercó nuevamente al espejo.

Y entonces hizo algo extraño.

Apoyó una mano sobre el vidrio.

Las luces de la habitación parpadearon.

Charlie retrocedió automáticamente.

—¿Qué acabas de hacer?

Nick observó el reflejo unos segundos.

Luego habló en voz baja.

—Alguien intentó despertarla.

El corazón de Charlie se detuvo por un instante.

—¿Despertar a quién?

Nick giró hacia ella lentamente.

Y por primera vez desde que llegó… parecía genuinamente preocupado.

—Charlie… ¿qué tanto sabes sobre tu familia?

La pregunta cayó como una piedra.

—Prácticamente nada.

—Eso pensé.

Antes de que pudiera seguir hablando, un golpe fuerte resonó en la puerta.

Ambos giraron inmediatamente.

Otro golpe.

Más fuerte.

Nick frunció el ceño.

—Quédate acá.

Charlie abrió la boca.

—Ni loca.

Nick ya estaba caminando hacia la entrada.

Abrió la puerta de golpe.

Logan apareció del otro lado respirando agitado.

Y eso era raro.

Porque Logan parecía el tipo de persona que nunca perdía la calma.

—Tenemos problemas.

Nick suspiró apenas.

—¿Ahora qué?

Logan miró rápidamente a Charlie antes de responder.

—Encontraron otra Lycoris.

Silencio.

Nick se quedó completamente inmóvil.

—¿Dónde?

—En el ala este.

Charlie frunció el ceño.

—¿Qué significa eso?

Ninguno respondió inmediatamente.

Y eso ya era mala señal.

Logan finalmente habló:

—Significa que alguien está jugando otra vez.

Charlie sintió frío en todo el cuerpo.

—¿Jugar con qué?

Nick pasó una mano por su mandíbula lentamente.

Claramente molesto.

—Hace años apareció una flor Lycoris roja cada vez que alguien desaparecía.

El aire pareció abandonar el pecho de Charlie.

—¿Desaparecía?

Logan la miró directamente.

—Bienvenida oficialmente a Mondrich Hall.

Charlie sintió un escalofrío horrible.

Esto ya no parecía una academia extraña.

Parecía el comienzo de algo mucho peor.

Nick volvió a verla.

—Quédate en tu habitación esta noche.

—Eso definitivamente no me tranquiliza.

—No era la idea.

—Nick—

—Hablo en serio.

La intensidad en su voz hizo que Charlie se quedara callada.

Porque ya no sonaba arrogante.

Sonaba alarmado.

Y Nick Gray no parecía alguien que se asustara fácilmente.

Logan observó nuevamente el espejo detrás de Charlie.

Su expresión cambió apenas.

—¿Ella ya lo vio?

Nick respondió antes que Charlie.

—Sí.

Silencio.

Logan murmuró una maldición por lo bajo.

—Esto va demasiado rápido.

Charlie ya estaba cansándose de no entender nada.

—¿Pueden dejar de hablar como si estuvieran en una secta y explicarme algo?

Nick y Logan intercambiaron una mirada.

Una larga.

Incómoda.

Como si estuvieran decidiendo cuánto podían decirle.

Finalmente Nick habló.

—Hace quince años una estudiante murió en esta habitación.

El corazón de Charlie se hundió.

Lentamente.

Pesadamente.

—¿Qué?

—Oficialmente fue un suicidio.

—¿Y extraoficialmente?

Nick sostuvo su mirada unos segundos.

—Nadie realmente cree eso.

El silencio llenó la habitación.

Charlie miró lentamente el espejo otra vez.

Sintiendo que algo frío se retorcía dentro de su estómago.

—¿Quién era ella?

Nick tardó demasiado en responder.

Y cuando finalmente lo hizo…

su voz fue apenas un susurro.

—Lillian Fairchild.”




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.