Lycoris: the Insider

Capítulo 28

El Ritual

La piedra volvió a temblar.

Un estruendo recorrió todo el subsuelo de Mondrich Hall.

El polvo cayó del techo mientras los símbolos plateados del círculo comenzaban a brillar con tanta intensidad que Charlie tuvo que cubrirse los ojos.

Los susurros eran cada vez más fuertes.

Ya no parecían venir de una sola dirección.

Venían de todas partes.

De las paredes.

Del suelo.

Del techo.

Incluso de dentro de su cabeza.

"Abre..."
"Déjanos volver..."
"No estás sola..."

Charlie se llevó ambas manos a los oídos.

—¡Hagan que se callen!

Lucien la observó con gravedad.

—No puedes bloquearlos.

—¡Pues tú sí puedes hacer algo!

—Solo tú los escuchas así.

Charlie sintió un vacío en el estómago.

—¿Qué...?

Lucien respiró profundamente.

—La puerta ya te reconoce como su heredera.

Las palabras volvieron a golpearla como un puñetazo.

Ella no quería ser ninguna heredera.

No quería puertas.

No quería monstruos.

Solo quería una vida normal.

Quería volver a la mañana en la que subir a un internado parecía el mayor problema de su vida.

Pero esa vida ya no existía.

Logan se acercó rápidamente al círculo de piedra.

En el centro había un pedestal de mármol negro.

Sobre él descansaba un antiguo libro encuadernado en cuero oscuro.

Las páginas parecían moverse solas.

Como si respiraran.

Charlie sintió un escalofrío.

—¿Qué es eso?

—El Libro del Velo —respondió Lucien.

—¿Y qué hace?

—Nadie lo sabe completamente.

—Eso no inspira confianza.

Logan abrió lentamente el libro.

Las páginas comenzaron a pasar solas.

Una.

Otra.

Otra más.

Hasta detenerse en una ilustración.

Charlie se acercó.

El dibujo mostraba una enorme puerta rodeada por cuatro personas.

Un guardián.

Una heredera.

Un maestro.

Y una figura completamente tachada con tinta negra.

Charlie frunció el ceño.

—¿Quién es ese?

Lucien permaneció en silencio.

Evelyn respondió desde la oscuridad.

—El traidor.

Todos giraron inmediatamente.

Ella seguía observándolos desde el borde de la cámara.

Sin intentar detenerlos.

Sin intentar acercarse.

Solo esperaba.

Eso era lo más inquietante.

—¿Por qué no haces nada? —preguntó Charlie.

Evelyn sonrió.

—Porque este ritual necesita comenzar.

Charlie sintió un escalofrío.

—¿Qué significa eso?

—Que, para cerrar la puerta...

Evelyn dejó la frase en el aire.

Lucien la terminó.

—...alguien debe quedarse al otro lado.

El mundo pareció detenerse.

Charlie miró a Lucien.

Luego a Logan.

Luego a su madre.

Nadie discutió.

Nadie dijo que Evelyn estuviera mintiendo.

El corazón comenzó a latirle tan fuerte que dolía.

—No...

Su madre rompió en llanto.

Logan bajó la cabeza.

Y Charlie comprendió.

Aquello nunca había sido un ritual sin consecuencias.

Siempre había existido un precio.

Siempre.

Antes de que pudiera decir una palabra...

El vínculo volvió a activarse.

Un dolor insoportable atravesó su pecho.

Tan intenso que cayó de rodillas.

Una nueva visión apareció.

Nick estaba de pie frente a la gigantesca puerta negra.

Respiraba con dificultad.

La sangre caía por su brazo.

Las sombras ya no solo lo rodeaban...

Comenzaban a entrar en su cuerpo.

Y la enorme criatura de ojos rojos estaba justo detrás de él.

Sonriendo.

Nick levantó lentamente la cabeza.

Como si pudiera verla.

Y susurró una sola palabra.

Corre.

La visión desapareció.

Charlie abrió los ojos de golpe.

Respiraba agitada.

Las lágrimas corrían por sus mejillas sin que se diera cuenta.

—No...

Se puso de pie de inmediato.

—Voy a buscarlo.

Lucien dio un paso para detenerla.

—Si sales ahora, morirás.

Charlie lo apartó de un empujón.

—¡No pienso dejar que muera solo otra vez!

Toda la cámara quedó en silencio.

"Otra vez."

Charlie se quedó inmóvil.

¿Por qué había dicho eso?

Ella nunca había dejado solo a Nick.

Nunca.

Entonces...

¿De dónde había salido esa frase?

Evelyn sonrió lentamente.

Como si acabara de confirmarse la última pieza del rompecabezas.

—Ahora lo recuerdas...

Charlie la miró confundida.

—¿Recordar qué?

Evelyn dio un paso hacia la luz.

Y dijo las palabras que hicieron que la sangre de Charlie se congelara.

Esta no es la primera vez que intentas salvar a Nicholas Gray.




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