Nina
Me sentía muy bien estando con Glenn, ya no sentía ningún nervio al estar cerca o al verlo, aunque me había dado cuenta que en ocasiones al verlo con detenimiento se veía raro, alguna vez escuche un comentario de una chica hablando con su amiga sobre él, en el cual decía que se drogaba, realmente no le tome tanta importancia, pero si me hizo sentido debido a varias actitudes que había tenido en algunos momentos.
Después de nuestra clase me dijo que lo acompañara a pastos, a lo que accedí, me despedí de Malia porque se iba a ir a la cafetería con sus amigas, y comencé a caminar junto a él hasta llegar a los pastos. Ambos nos recostamos, cerré mis ojos y nos pusimos a platicar, la verdad no estaba prestando tanta atención, hasta que me pregunta si no me molestaba si se ponía a fumar, a lo que le dije que no.
De repente a los minutos empezó a oler extraño, abrí los ojos y me gire para verlo, me sorprendí un poco al verlo debido a que sostenía un cigarro pero no era normal, él al verme extrañada me dijo
— Es un cigarro especial — dijo para después guiñarme un ojo
Yo lo mire aun extrañada por el olor, a lo que él después me confeso que era marihuana, me ofreció a que lo probara, pero me negué, después él me preguntó
— ¿Has fumado alguna vez?
— Sí, pero cigarro normal.
— Es lo mismo.
— No lo es — respondí algo fastidiada por el olor.
— Bueno es parecido.
— Pero... -— no pude terminar mi oración porque fui interrumpida.
— Mira pruébala, si no te gusta no te vuelvo a ofrecer y cuando este contigo no la fumare.
Después de pensarlo unos segundo asentí.
— Está bien, pero solo esta vez.
Me pasó el cigarro y lo tomé con mi mano que estaba temblorosa.
— Tranquila no va a pasarte nada — dijo.
Al probarlo sentí una sensación extraña, aunque ya había fumado cigarro normal, esto era diferente, era otra sensación, la cual me gusto, después de un rato empecé a sentir los efectos que provoca. Paso el tiempo y para cuando me fije en la hora, sentí como si me tiraran un balde de agua fría, ya era tarde y tenía menos de 5 minutos para llegar al transporte, así que me levante deprisa y comencé a correr, ni siquiera tuve tiempo de despedirme, mientras iba recibí un llamada de Kanu.
— ¿Dónde estás? — dijo la voz al otro lado del teléfono.
— Ya voy se me hizo tarde.
— ¿Ya casi llegas?, aun tienes tiempo de llegar, se siguen subiendo personas.
— Sí, ya estoy a pocos pasos.
Colgué el teléfono porque ya estaba adentro del autobús, busque a Kanu entre los asientos y afortunadamente me había apartado un lugar, lo salude y después él se recorrió para que me pudiera sentar.
— ¿Estás bien? — me pregunto al verme.
— Si ¿por qué?
— Porque tienes los ojos rojos y te ves cansada.
— Sí, estoy bien — no estaba lista para decirle la verdad — solo estoy cansada.
Cuando llegué a mi casa lo primero que hice fue ir a comer, porque me moría de hambre, además de que me sentía rara, era una sensación que no había sentido antes, era como estar somnolienta y sentirte ligera, así que preferí irme a dormir. Para cuando desperté me fijé que tenía mensajes de Glenn que decían
Glenn — ¿Cómo estás?
Glenn — ¿Qué tal te sientes?
Gleen — ¿Te sientes cansada?
Ósea que ¿esta sensación era algo normal?, de inmediato me dispuse a mandarle mensaje.
— Estoy bien supongo, ¿hasta cuándo se me va a quitar esta sensación?
Glenn — El efecto se te va a pasar en unas horas, es algo normal sentirte así cuando eres nuevo en esto, pero ¿te gusto la sensación?
Lo dude unos momento y después escribí.
— Para ser sincera si.
Glenn — ¿Qué sentiste?
— Relajación, pero mucho hasta sentirme somnolienta, ¿tú que sentiste esa primera vez?
Glenn — Lo mismo.
— ¿Cuánto tiempo tuvo que pasar para que ya no te sintieras así?
Glenn — Bastante tiempo, pero para eso tienes que hacerlo mas seguido, para que ya no te pegue rápido.
#418 en Joven Adulto
#5343 en Novela romántica
amistad, amistad adolescente, romance acción aventura drama celos amor
Editado: 31.05.2026