Malas Decisiones

La línea

Kanu

La salida con Nina si me ayudo a no pensar en Dilan y su novia, pero aún no lo había terminado de asimilado por completo, así que lo que empecé a hacer en la escuela fue evitarlo a él y a su novia, aunque sé que nuca fuimos nada, pero aun así necesitaba tiempo porque un enamoramiento no se va de un día al otro.

Llego el día de la clase de computo, como aun no lo quería ver, lo que hice fue no asistir ese día a la clase, le dije a Fernanda que no me sentía bien y que le avisara al profesor que me tuve que retirar por eso, pero también le dije que no le avisara a Sheccid que me había ido temprano, ella solo asintió y se dirigió al salón, mientras yo me dirigía a la salida.

Mientras caminaba, llegó a mi la idea de irme con Alexis, pero antes le mande mensaje.

— ¿Estas libre ahora?

Alexis — Estoy terminando unas cosas del trabajo, ¿por qué?

— Quería ver si nos podíamos ver, pero si estas ocupado, mejor otro día.

Alexis — El trabajo puede esperar, pero tu no, avísame cuando estes por llegar.

Con una sonrisa en mi rostro empece a caminar hacia la estación de metro mas cercana. Al llegar con él me sorprendió que de inmediato me sujeto de la cintura y me jalo hacia él para besarme, pero esta vez sus besos eran intensos y con urgencia, porque ya hacia unas cuantas semanas que no nos veíamos, a los segundo él me tomo de la mano y me jalo hacia su habitación.

Al entrar él se sienta en la cama y me mira como si estuviera analizándome.

— ¿Qué estás pensando? – le pregunto.

— Estoy pensando, en que nunca he deseado a nadie como te deseo a ti.

— Yo también te deseo — le digo con una sonrisa

Nos acercamos lentamente, nuestros labios se encontraron y nos fundimos en un beso apasionado, permanecimos abrazados, disfrutando de la cercanía que habíamos extrañado durante tanto tiempo.

— Eres tan guapo — susurra a mi oido.

— Tú también – le susurro.

Después lo mire a los ojos y me percate que el me miraba con deseo, lo que eso me hizo sentir orgulloso de mi y de mi cuerpo, mientras sentía como sus manos bajaban hasta que me recogió en sus brazos y comenzó a besarme.

— Por ti cruzaría aún más la línea entre nosotros — me dice en un susurro.

— Entonces sigamos cruzando la línea — le susurro con una sonrisa.

Me llevó hasta la cama y permanecimos juntos durante un largo rato, compartiendo un momento que nos pertenecía solo a nosotros y el tiempo pareció detenerse mientras nos dejábamos llevar por los sentimientos que habíamos estado guardando durante semanas.

Cuando todo terminó, nos quedamos acostados en la cama, abrazados y recuperando el aliento. Nos besamos de nuevo, pero esta vez con ternura, para después ponernos a platicar de distintas cosas hasta que me dijo

— Eres como una droga que necesito a cada instante — me dice con una sonrisa.

— Tu eres la mía — digo aunque se que le estoy mintiendo.

— Marco enserio eres mi droga, eres algo que quisiera seguir consumiendo para el resto de mi vida.

Había olvidado que él me conocía como Marco, pero aun no era tarde para decirle la verdad, cuando estaba a punto de hablar él me interrumpió para decirme

— Márcame por teléfono cuando quieras o me necesites.

— Si, esta bien gracias.

Nos levantamos y nos vestimos, nos dirigimos a su sala de estar y me ofrece un helado el cual acepte, él se sirve uno y prende la tele, la miramos unos momentos hasta que veo la hora y me fijo que ya era tarde, solo tenía media hora para llegar a mi casa, reviso mi celular y miro varios mensajes con llamadas perdidas de Nina, a lo que solo le contesto que me encontraba bien, él me observa preocupado a lo que le digo que no es nada solo que ya es tarde y que ya me tenia que ir.

Él se para y se dirige hacia su mueble en el cual tenía los dulces, solo que esta vez en darme gomitas como de costumbre me da galletas, en esta ocasión me acompaña con su perro hasta la puerta del edificio, ya que de paso lo iba a sacar a pasear, nos despedimos y solo lo miro yéndose hacia el parque que está enfrente de su casa.

Mientras camino hacia el metro, me siento feliz de que verlo había funcionado, porque en todo el tiempo que había estado con Alexis, no había penado hasta ahora a Dilan y sobre todo ya no estaba sintiendo tantos sentimientos hacia a él como antes.




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