Nina
Pasaron alrededor de dos semanas en las cuales ya no convivía más de lo necesario con Glenn, en esos días lo extrañaba algunas noches, en especial aquellas en las que me sentía sola y deprimida, incluso me daban ganas de llorar, hasta que recordaba cada momento en las que me dijo una mentira y sobre todo en como me oculto su gran secreto, mis emociones hacia él se sentían como un sube y baja, porque lo amaba y lo odiaba al mismo tiempo.
Verlo estos días en el salón de clases actuando como si nada hubiera pasado, me hacia sentir enojada, porque la única que estaba sufriendo era yo, tan solo lo quiero ver arrepentido por lo que hizo, hay veces en las que pienso que quiero recuperarlo solo para ponerlo muy celoso y hacerlo sentir mal después.
Eh probado varios métodos para desahogarme como escribirle cartas, pero todas las tiro a la basura, también eh pensado en mandarle mensajes, pero cuando voy a presionar enviar, me imagino todas las caras decepcionadas de mis amigos, porque saben sobre sus mentiras, en especial cuando me decía que era la única en su vida, aunque eso no era verdad, lo único que quiero y deseo es una dulce venganza.
Hoy en clase no le puedo quitar la mirada, ya que últimamente se la ha pasado con Angela, al parecer se habían hecho mejores amigos.
— Oye... — empieza a decir una voz que me saca de mis pensamientos.
al voltear veo a Jaciel el amigo de Oriol.
— ¿Estas bien? — me pregunta con el ceño fruncido.
— Sí, ¿por qué tu pregunta?
— Porque eh estado observando que has estado viendo varias veces a Glenn y a Angela con una cara de enojo.
— No es verdad — dije al instante.
— Si lo es... ¿quieres hablar de eso?
Dude un poco, pero se me salió decir
— Está bien, lo admito si los eh estado viendo, pero solo diré que si tuviera que elegir algo de él diría que quiero recuperarlo — dije rápidamente.
— Okey, pero para empezar ¿por qué ya no se hablan?
— Por mentiroso, pero aun así lo extraño mucho y eso me pone muy triste... lo quiero de nuevo, porque extraño la forma en que me hacía reír — respondo con un tono triste.
— No soy psicólogo, pero lo que te puedo decir es que necesitas distraerte, por cierto antes de que lo olvide, ¿te sirvió la pastilla que te di?
— Sí, ¿tienes más? — pregunte mirándolo a los ojos.
— Claro, pero que me das a cambio
— ¿Qué quieres?
Él se me quedo mirando con una sonrisa por unos segundos.
— Sé que fumas hierba con Malia y de vez en cuando con Kanu, hasta incluso con Oriol, así que si me das un poco te doy más pastillas...
— ¿Por qué no compras con alguien mas?
— Porque la tuya es de calidad, no cualquiera la vende, ademas muchos no me quieren vender.
Antes de que le pudiera dar una respuesta se nos acercó Oriol.
— ¿De que hablan?
— De nada importante — explico el chico con una sonrisa.
— Bueno como sea, Nina te quería invitar a una fiesta que voy a hacer el sábado, ya invité a varios entre ellos a nuestros amigos del anterior salón donde estabas y a Kanu
— Si está bien — conteste.
— Bueno. ya me voy — dijo Jaciel antes de voltear hacia mí y decir — piénsalo ya tienes mi número para hablarme — para después jalar a Oriol eh irse ambos.
Estuve pensando en su propuesta, debido a que el que compraba la hierba era Glenn y luego me daba un poco, pero ahora como ya no fuma o al menos ya no lo hable visto hacerlo tan seguido como antes, pues ya no compraba y además en estos momentos como estaba la situación entre nosotros no le iba a ir a pedir, pero necesitaba esas pastillas, ya que lo que sin importar lo que fueran me sirvieron para relajarme.
Lo único que sabía era que la compraba en la escuela, pero no recordaba con quién, toda la tarde traté de recordar, porque había acompañado a Glenn una vez, hasta ahora solo sabía que al vendedor lo ubicaba desde antes, después de buscar en los seguidores de Glenn lo conseguí, el chico que vendía era uno de los chicos de mi antiguo salón.
El chico se llama Uziel, lo contacté y de inmediato acepto venderme, acordamos vernos cerca de las canchas al día siguiente. Al vernos me la dio en un frasco, yo le di el dinero, después le mandé mensaje a Jaciel diciendo que aceptaba su trato, quedamos de vernos al terminar las clases en un salón vacío. Cuando llego cerro la puerta tras de él, nos sentamos, repartí la mitad del franco en una bolsa y se la di, él saco de su mochila una tableta de pastillas y me las entrego, todo fue en secreto ya que no quería que los demás se enteraran.
Ese mismo día por la tarde estuve hablando por mensaje con Oriol, nuestra platica iba de lo más normal, hasta que se empezó a centrar solo en Jaciel, de repente me empezó a decir que no confié tanto en él, porque no tiene una buena fama, supuse que se refería a sus vicios y eso no me preocupaba, así qué no le di gran importancia.
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Editado: 22.06.2026