Nina
Ese fin de semana la pase en la casa de mi hermano con su novia, ya que no los había visto en semanas, platicamos jugamos videojuegos y salimos al cine. Por la tarde mi hermano me fue a dejar a casa con mi madre, estuvo unas horas platicando y después se fue, estaba a punto de subir a mi habitación, cuando mi madre me toma del brazo y me pide que me quede sentada, porque tiene cosas importantes que decirme.
—Bueno, te voy a pedir que empieces a empacar...
—Pero...
—Lo se, aun faltan dos semanas para que venga el camión de la mudanza por tus cosas, pero es mejor que desde ahora empieces a guardar las cosas que no ocupas muy seguido.
Yo solo asentí, me pare de la silla y me fui a la que no por mucho tiempo seria mi habitación, por la noche recibí un mensaje de Kanu.
Kanu —Hay que disfrazarnos así
Vi el video que mando, eran ideas de disfraces de dos personas, debido a que en dos semanas también será Halloween, solo respondí con
—Vemos.
La verdad no sabía si me quería disfrazar, porque tenía demasiadas cosas en cima:
1 El estrés que me generaba la mudanza
2 Empacar
3 Jaciel por alguna razón
4 Lo que más me preocupaba y me generaba ansiedad era tenerles que informar a mis amigos los del transporte, y sobre todo a Kanu, que me iba a mudar y que por ende ya no me subiría en el transporte.
Aún tenía dos semanas para resolver todo eso, aunque menos lo de Jaciel, así que tomé la decisión de decirles mañana que me mudaría. Por la noche no podía dormir, necesitaba una de las pastillas, saqué la bolsa en donde las tenia y me di cuenta que solo me quedaba una de aproximadamente 25 que me había dado Jaciel, sé que era esa cantidad porque las contaba cada que me tomaba una, esta vez me la pase como siempre, me relajo, sin embargo ya no como antes, pero si me logre dormir.
Al despertar no quería levantarme de la cama, no quería ir a la escuela, no quería enfrentarme a decirles de la mudanza, pero si no hubiera sido por mi madre que me hizo pararme y arreglarme no hubiera salido de casa. Cuando me subí al transporte salude a todos y tome mi lugar a lado de mi amigo, estaba nerviosa pero no dije nada en todo el camino.
Hoy no tendría clase de biología por esta razón estaría todo el día con Kanu, porque el no tendría su clase de computo, por ende tenía más tiempo de decirle, pero por más que se me presentaban las oportunidades de decirle, no lo hacía y en el fondo de mi sabía que no le decía porque no quería que por este motivo nuestra amistad cambiara o se acabara.
A Malia se lo había dicho primero, el mismo día que me entere, pero le pedí que no dijera nada, porque con ella era diferente, era más fácil, ya que se había convertido en mi mejor amiga, ademas sabia que con ella no iba a cambiar nada, debido a que no se subía al transporte, en cambio Kanu si, por eso tenía nervios. Paso el día hasta la hora de salida, mientras estábamos caminando hacia el transporte, ya no pude más y se lo dije
—Me voy a mudar —salió de mi boca muy rápido que ni yo misma me entendí.
—¿Qué? —se detuvo y me miro.
—Me voy a mudar —repetí tomando aire.
—Oh —su cara era de sorpresa—. ¿Cuándo?
—En dos semanas.
—¿Por qué no me lo habías dicho antes?
—Por miedo de que... nuestra amistad cambiara.
Él me abrazó y me dijo al oido
—Nuestra amistad nunca cambiaria incluso si te fueras al otro extremo del mundo no la cambiaria.
Me alegro escuchar eso, al separarnos continuamos caminando y pregunto
—Pero ¿vas a seguir viniendo a la escuela?
—Si, ese es el plan, pero ya no me voy a poder subir al transporte.
—Entiendo, pero tienes que decirles también a ellos —señalo el autobús enfrente de nosotros—. Para que no se preocupen.
—Si eso tengo planeado.
—¿Decirnos que? —dijo Maite detrás de nosotros.
La volteé a ver y le dije
—Deja que nos subamos al autobús y ya les digo.
Nos sentamos Kanu y yo donde siempre, sentía como mi corazón me latía a mil por hora, había estado pensando en esto durante semanas y finalmente se los iba a decir.
—Tengo algo que decirle —dije, conteniendo la respiración.
Maite, Ava, Felix y Elias me miraron con curiosidad.
—Me voy a mudar —solté finalmente.
El silencio se hizo en sus lugares, acto seguido se miraron entre sí, confundido.
—¿A dónde? —preguntó por fin Ava.
—A la casa de una tía —respondí.
—Pero vas a seguir viniendo a la escuela ¿verdad? —pegunta Félix
—Si.
—Eso quiere decir que... ¿ya no te vas a subir al transporte? —pregunto Elías mirándome a los ojos.
—Correcto.
Ninguno emito algún sonido, aun estaban asimilando la noticia, Kanu se mantuvo a mi lado también sin decir nada.
—Te vamos a extrañar —dijo Maite rompiendo el silencio.
—Yo también los voy a extrañar, pero siempre estarán en mi corazón.
Nos abrazamos todos, luego empezamos a hablar un rato más sobre el tema y les conté todo. Cuando llegó la hora de empezarnos a bajar, me sentí un poco triste, sabía que iba a extrañarlos, pero ellos me aseguraron de que estas dos semanas que quedaban las vamos a aprovechar al máximo.
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Editado: 22.06.2026