Malas Decisiones

Susto

Kanu

Abrí los ojos por la luz del sol que se filtraba por las cortinas de la ventana y la cual me daba directamente en la cara, sentí que un brazo musculoso se extendía sobre mi cintura y una mano me rozaba mi piel desnuda, giré la cabeza y lo vi, Alexis, (mi pareja o lo que sea que seamos, ahora todo era muy confuso), aun seguía dormido a mi lado, su rostro me daba una mezcla de ternura y confusión, sentí un leve dolor en la cabeza por la resaca, así qué lentamente me incorporé en la cama.

Miré a mi alrededor y vi la habitación, estaba un poco desordenada, los disfraces tirados por el suelo, había botellas vacías de cerveza sobre la mesita de noche, las cuales supongo que se las tomó después de que me quedara dormido, algunas almohadas estaban en el suelo, miré mi celular para saber la hora, era las 10 de la mañana, un escalofrío me recorrió la espalda, tenía que irme a mi casa, porque mis padres estarían esperándome y solo pedia que ojalá Sheccid les haya dicho que me había quedado con Nina.

Me levanté de la cama con cuidado de no despertar a Alexis y me asomé por la ventana, la ciudad estaba tranquila, el sol brillaba con fuerza en un cielo despejado, posteriormente me vestí sigilosamente y me dirigí al baño, al mirarme en el espejo me confirmó lo que ya sabía, tenia una obscuras ojeras, el pelo revuelto y mi rostro estaba pálido, no era la imagen ideal para presentarme ante mis padres, así que me lavé la cara con agua fría para terminar de despertarme y salí del baño, me despedí de Alexis con un beso en la frente y me dirigí a la salida.

Al salir a la calle el sol brillaba con fuerza y el aire fresco me golpeó la cara, respiré hondo tratando de despejar mi mente, pero algunos recuerdos de fragmentados de la noche anterior llegaron a mi mente, la fiesta, la música, el baile, las risas, besos... y luego, nada, si soy sincero solo tenia presente los recuerdo de una gran parte de lo que había ocurrido en la noche, todavía me dolía la cabeza, pero al menos no sentía náuseas.

Caminé hacia la estación del metro, pensando en cómo explicaría mi tardanza a mis padres, ya que no quería preocuparlos, pero tampoco quería mentirles más, mientras esperaba el metro, me di cuenta de lo mucho que había cambiado mi vida en los últimos meses, evidentemente ya no era el mismo chico responsable y obediente que siempre había sido. ahora tomaba otras decisiones, a veces con sus debidas consecuencias incluidas.

El metro llegó y me subí, me senté en un asiento y en ese momento, me di cuenta de que no importaba lo que mis padres pensaran, lo que importaba era que yo estaba feliz con mi vida y con las decisiones que había tomado. Cuando llegue a mi casa, me percate que mis padres aún no se despertaban, lo que quería decir que Sheccid les había avisado.

Me fui a mi habitación, me cambie el disfraz y me recosté sobre mi cama, mire el techo y reflexioné sobre la noche anterior, me había divertido, sí, pero también había bebido demasiado y perdido el control un poco, de repente una notificación de mi teléfono me saco de mis pensamientos, revise y se trataba de Alexis.

Alexis —Buenos días.

—Hola, perdón por irme así esta mañana.

Alexis —No te preocupes, ¿qué tal te sientes?

—Solo con un poco de resaca y ¿tú que tal estas?

Alexis —Igual con resaca, pero valió la pena, nos la pasamos genial, ¿no lo crees?

—Sí, la pasamos genial —concordé.

Alexis —¿Te gustaría que nos veamos?

—Hoy ya no puedo, pero te veo luego.

Alexis —Vale.

Apague el teléfono con una sonrisa en los labios, a pesar de la resaca, me sentía feliz, porque la noche anterior había sido una locura, pero también había sido un momento especial con Alexis, al menos lo que recordaba. Sali de mi habitación hasta que escuche ruidos en la cocina, mis padre y hermana ya se encontraban despiertos, así que me uní a ellos a desayunar y para mi sorpresa no me preguntaron nada sobre la fiesta, solo se alegraron de saber que ya había llegado.

Por la noche cuando ya estaba a punto de dormir recibí un mensaje de Nina

Nina —¿Cómo te fue el sábado? jajaja.

—Mejor te cuento mañana jajajaja.

Nina —Vaaaaaaa.

—¿A ti como te fue en el rato que te desapareciste?

Nina —Para ser justos igual maña te cuento

A pesar del pequeño susto de la mañana, la resaca y todo lo demás, ir con Alexis a esa fiesta había sido un punto en nuestra relación, nos había permitido conectar a un nivel más profundo entre nosotros y había podido conocer mas su entorno.




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