Kanu
Salí de mis clases de cocina como cualquier otro típico fin de semana, pero esta tarde seria perfecta, ya qué Alex me esperaba en su casa con una supuesta sorpresa, la cual me emocionaba y me daba curiosidad de saber de que se trataba. Llegue a su edificio y antes de entrar le mande mensaje a Sheccid para que le dijera a mis padres que llegaría tarde porque estaría en casa de Nina comiendo pizza y viendo una película, entre y me dirigí al elevador, mientras esperaba me percate que tenia un mensaje de Dilan, pero antes de que pudiera verlo llego elevador.
Al llegar a su puerta, toque y me abrió con su sonrisa encantadora de siempre, me dejo pasar y me fije en lo que había hecho. En donde antes se encontraban sus sillones ahora había una tienda de campaña hecha con sabanas, por dentro había cobijas, palomitas y dulces, para ver una película, lo mire con una sonrisa, a lo que él me tomo de la cintura y me beso.
Vimos una película, bueno algo así, porque a cada rato nos dábamos un beso, al terminar la película, ambos nos quedamos en silencio, de repente mi teléfono vibró por otro mensaje, rompiendo el silencio, revise y vi que era de Dilan otra vez, era un "hola" o eso era lo que se alcanzaba a ver, por suerte Alexis ni siquiera se percató cuando el mensaje llegó, pero yo no pude evitar sentir una punzada de incomodidad, de repente mi novio me volteo a ver serio.
—¿Quién es Dilan? —me pregunto con un tono serio y frunciendo el ceño.
—Un... un amigo, no es nada importante luego le respondo.
Él se levantó y se fue por un momentos, después regreso y me tomo de las manos para llevarme a su comedor el cual estaba adornado con unas velas y algunos pétalos de rosas, se veía tan lindo, posteriormente fue a la cocina y saco dos platos de comida, nos sentamos y comenzamos a comer.
—Espera, olvide algo en la cocina —dijo Alexis mientras se paraba.
Fue a la cocina, entonces volvió a vibrar mi teléfono era otro mensaje de Dilan, en donde me invitaba al cine el siguiente sábado por la tarde, sonreí al leerlo, porque la idea me parecía divertida, de repente una sombra apareció sobre mí, al girarme vi que era Alexis, el cual me arrebató el teléfono de la mano y sus ojos se clavaron en la pantalla con una intensidad que me heló la sangre.
—¿Qué te dice este tipo? —preguntó con voz enojada.
—Solo me invito al cine el sábado —respondí con voz temblorosa, intentando sonar casual, pero sintiendo cómo mi corazón empezaba a latir con fuerza.
Alexis arrojo el celular a la mesa y se dirigió a la cocina, sin decir una palabra, mientras que yo me quede paralizado por lo que acababa de pasar, la tensión era perceptible en el aire, unos segundos después, regresó con una cerveza en la mano.
—¿Y vas a ir? —preguntó con un tono áspero.
—No lo sé... —respondí con sinceridad—. No he decidido nada todavía.
Alexis se sentó a mi lado y me miró directamente a los ojos.
—¿Qué quieres decir con que no lo sabes?, ¿acaso necesitas pensarlo dos veces?
Su tono era acusador, lo que me hizo sentir acorralado.
—No es eso —trate de defenderme—. Es solo que... Dilan es mi amigo y pensé que...
—¡Un amigo! — me interrumpió alzando la voz con un tono irónico—. ¿Un amigo que te invita ir al cine a solas?, ¿y tú te lo estás pensando?
—No es a solas —dije, empezando a sentirme irritado—. También supongo que va a ir Fernanda, otra amiga nuestra.
—Ah, claro, perfecto, la amiga chaperona para que no te sientas incómodo con tu ¨amigo¨ —dijo soltando una carcajada sarcástica.
—No digas tonterías —exclamé, harto de su actitud—. No estoy haciendo nada malo.
—No lo sé, Marco —dijo mirándome con una mirada fría—. Yo lo veo bastante claro, te está coqueteando y tú estás encantado.
—¡Eso no es verdad! —grité, sintiéndome herido y furioso—. No te voy a dar explicaciones sobre mis amistades.
—Tus amistades... —repitió con sarcasmo—. Claro, porque Dilan siempre ha sido un gran amigo tuyo, ¿no? siempre tan atento, siempre tan interesado... y ¿por qué no me has invitado a mí? —su rostro estaba comenzando a ponerse rojo por la furia.
—No pensé que te interesara... es una película de drama adolescente —murmuré, tratando de calmar las aguas.
—¡No me importa que tipo de película sea!, me importa que prefieras ir al cine con otro tipo antes que conmigo, ¿qué no te queda claro?
Yo solo negué con la cabeza, sintiendo como se empezaban a formar lagrimas en mis ojos.
—Que te quede claro una cosa... ¡tú eres mío! —dijo golpeando la mesa con su puño.
No aguante más y las lágrimas comenzaron a brotar, no podía creer que una simple invitación a una película pudiera desatara tal furia.
—No estoy prefiriendo a nadie, solo quiero pasar tiempo con mis amigos —solloce para después gritarle con todas mis fuerzas—. ¡Si no te gusta que tenga amigos, entonces tenemos un problema grave!
Alexis me miró con una mezcla de sorpresa y furia, sus labios formaron una mueca de desprecio.
—Bien... si así te gustan las cosas, adelante, ve al cine con tu amiguito.
Su voz se fue apagando mientras lo miraba con incredulidad, la discusión había escalado demasiado rápido y ahora me encontraba en un callejón sin salida, no podía creer lo que estaba viendo, nunca pensé verlo así de enojado, nunca creí que estuviera dudando de mí de esa manera.
—Te estás comportando como un niño celoso —dije con voz temblorosa—. No puedo creer que estés dudando de mi fidelidad por un simple mensaje.
—No estoy dudando de tu fidelidad —dijo bajando la vista—. Solo estoy preocupado por ti... no quiero que te lastime.
Sus palabras me desarmaron sabía que Alexis me amaba, sabia que su comportamiento era producto de la inseguridad y del alcohol que había ingerido.
—No te preocupes —le dije, acercándome a él y tomando su mano aun con las lágrimas corriendo por mis mejillas—. No voy a ir al cine con Dilan, te prometo que no te voy a dar motivos para que dudes de mí.
#652 en Joven Adulto
#6135 en Novela romántica
amistad, amistad adolescente, romance acción aventura drama celos amor
Editado: 16.07.2026