Malas Decisiones

No sé

Kanu

Al terminar las clases Dilan me convenció de meterme a la clase de muestra de francés, porque estaba tratando de convencerme de inscribirme, al final acepté. La clase se mientas avanzaba se me hizo tediosa y aburrida, no me estaba gustando para nada, sin embargo lo que si me gusto fue ver a Dilan hablar francés, lo hablaba muy bien, mientras estábamos en la mitad de la clase, le mande mensaje a Nina para saber si ya había llegado a su casa.

—Me avisas cuando llegues a tu casa.

Nina —Sigo aquí, estoy en el auditorio.

—¿Que haces aquí tan tarde?

Nina —Me quede con Oriol.

—¿El que hace aquí?

Nina —Se quedó a una conferencia.

—Ah y ¿a qué hora acaba?

Nina —Ya acabo, ahorita nos estamos haciendo mensos.

—A okey jajaja.

Nina —Si quieres ven.

—Iría pero estoy en una clase jaja.

Nina —A bueno jaja

—Mañana nos vemos,

Nina —Si, te quiero.

—Yo igual.

Mentiría si dijera que no me dolieron bastante esos mensajes, ya que días antes le había dicho que me acompañara a tomar esta maldita clase, pero siempre ponía excusas para no quedarse tarde y ver que con Oriol si quiso quedarse me dio un sentimiento de impotencia, debido a que no era la primera vez que lo hacía.

Para mi suerte la clase termino 30 minutos antes y por la ventana se podía observar que el cielo se había vuelto gris, me despedí de Dilan, pero antes de que pudiera salir por la puerta, él me tomo de la mano, haciendo que me detuviera por completo, al verlo su mirada era de preocupación.

—¿Estas bien? —me pregunto.

—Si...

—¿Por qué parece como si quisieras llorar?

Podía sentir como mi cuerpo se ponía frio, mis ojos vidriosos y en mi garganta se hacía un nudo, no pude más y me tire en sus brazos a llorar, el me abraso, me llevo a un salón vacío y ahí estuvimos un largo tiempo sentados en silencio, hasta que el lo rompió.

—¿Qué tienes? –-me pregunto.

—Nada

—Se que si es algo, por favor dime, te prometo que no le diré a nadie.

Respiré hondo y le conté como me sentía con Nina.

—Mira lo que puedes hacer es decirle todo lo que me acabas de decir, te aseguro que solucionaran los problemas.

— Eso tratare de hacer —respondí mientras me limpiaba las lagrimas.

Nos quedamos mirando unos segundos, hasta que nuestras cabezas se empezaron a acercar, pero me aleje lo más rápido que pude, no podía besarlo por más que quisiera, no seria justo para él, no seria justo para mí, a él no quería mentirle, por eso ese beso no tendría que ocurrir, al menos no por ahora, así que me pare y diciéndole adiós me fui lo más rápido que pude de ese lugar.

En los siguientes días note que algo había cambiado con Nina, las conversaciones ya no eran fluidas, las risas dejaron de ser frecuentes y la union entre nosotros que antes era tan fuerte, comenzaba a desaparecer, no sé qué estaba haciendo mal, no sé qué es lo que tenia que hacer, cada vez creía mas el miedo de perderla, de que nuestra amistad se terminara, pero también aumentaba el miedo de ser quien siempre da más, quien siempre está ahí para ella. No sé cómo afrontar esta situación, solo sé que me duele y que no sé cómo arreglarlo, o si al menos puedo hacerlo.




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