Malditas decisiones tomadas

capitulo 1

~ Que bueno que pudiste venir Cho Hanan, no creí que ibas a llegar tan temprano.— La que habla es mi mejor amiga hasta el día de hoy, se llama Jess, fue una de las organizadoras del evento y quien me hostigo todos los días hasta que le di mi respuesta positiva de asistir al evento y quien, en las ultimas 24 horas, me llamó por lo menos cada hora recordando que era hoy.

~ No podía dejar de faltar, ya que alguien me hubiese matado ¿o no?—Se lo digo mientras la miro fijamente y ella hace la vista gorda mientras bebe por la bombilla de su bebida. Ella no sabe, que tras colgar el móvil, en la ultima llamada que me realizo, me fue muy difícil poder concentrarme, hasta tal punto, que decidí irme antes y quedarme sentada en el auto hasta que fue la hora que partía el evento. Aún no se porque esto se me esta haciendo tan difícil, creí que lo había superado todo, pero al parecer reunirme con mis viejos compañeros de clases, esta abriendo las viejas heridas y viejos recuerdos, Jess aun no sabe nada de esto, pero espero que nunca se entere.

Pasan las horas y el alcohol también, empezamos a recordar viejos tiempos y era cosa de tiempo, que recordaran mi primer día de clases, aquel fatídico día que todo comenzó.

 

Hace 15 años atrás

~ Buenos días alumnos, les presento a su nueva compañera de clases, ella viene de la capital, así que, espero que la puedan ayudar a acostumbrarse a este nuevo lugar. Puedes tomar asiento al lado del señor Morton que está vacío por hoy.— Esperé a que la profesora me introdujera al nuevo curso pensando que este es el 3er colegio nuevo que me cambio en el año, no es por ser mala alumna ni rebelde, solamente es por el empleo de mis padres que nos obliga a cambiar continuamente de ubicación.

Me dirijo a mi puesto momentáneo y puedo sentir los ojos de mis compañeros sobre mí, ya debería estar acostumbrada a esto, pero es difícil cuando te sientes como un bicho raro y el único propósito de tu vida es pasar lo más desapercibida posible y esto no ayuda a nada. El uniforme tampoco sirve de mucho, recién a los 15 años por primera vez estoy utilizando el unirme estereotipo de Corea, falda a cuadros rojo, una camisa blanca, chaqueta ceñida al cuerpo negra con una moño rojo adelante.

Sonrío por cortesía a mis compañeros que están sentado al rededor mío y me doy cuenta que el chico que esta sentado al lado mío no toma mucha atención al hecho de que la silla que estaba a su lado se movió. Mejor para mi, ya se desde un principio a quien tendré como compañero de asiento.

 

~ Hola, me llamo Jess, ¿quieres que te enseñe el colegio?— La chica que esta al frente mío, tiene un cuerpo digno de pasarela, su pelo rubio largo y lacio le llega hasta las caderas, sus ojos rasgados grandes oscuros le hacen un buen contraste con su piel blanca toda cuidada con mil productos sobre esta y como buena asiática, es más delgada que mi dedo chico de la mano.

Al lado suyo parezco toda una niña que juega con la ropa de su madre. Mi pelo todo ondulado oscuro largo sin forma, mis ojos cafés almendrados y ni decir de mi piel, blanca sin vida que nunca me he dado la tarea de hacer algo por ella.

 

Jess me enseña el colegio, me explica que entre clase y clase tenemos diez minutos para hacer cambio de salón si es necesario o ir por algo de comer a la cafetería. Me cuenta algunos chismes de nuestros compañeros de sala a los cuales no los escucho mucho ya que prefiero yo darme cuenta de como son sin la necesidad de tener alguna idea anterior que me afecte a mi visión de las personas, si son así como ella me dice, solita me podré dar cuenta.

No me había enterado lo grande que es la escuela, tiene una cancha de fútbol, al lado de esta, la pista de atletismo, un gimnasio donde se practican diversos deportes o se hacen los actos solemnes del colegio como las bienvenidas donde tienen que participar todos los alumnos y profesores, de lo contrario, se utiliza el salón de actos donde se hacen las ceremonias pequeñas, los actos de los festivales del club de teatro o las tocatas de la banda de música. El casino queda en un anexo al lado del edificio principal. Hay varios edificios donde se distribuyen los distintos grados, el nuestro es el más alejado, es para poder estudiar y concentrarnos más ya que somos del ultimo año y nos toca hacer el temido examen de ingreso a las universidades. Nuestro edificio queda anexada a la biblioteca, dándonos un acceso mas rápido ya que nos quedamos hasta altas horas estudiando.

 

Después del todo el recorrido que nos tomo casi toda la hora del almuerzo, nos dirigimos al salón, teníamos matemáticas y según Jess, esa profesora era de temer, así que era mejor que nos diéramos prisa si no queríamos que nos tomara mal y nos dejara más deberes.

Cuando ingresamos al salón, veo que por fin el asiento al lado mío tiene vida, ya que en cuanto el profesor a cargo de nuestra clase se fuera, mi compañero se puso los auriculares y se quedo dormido sobre la mesa, lo único que me dijo en todo el día fue que no lo despertara si no quería tener una muerte precoz. Al parecer, la mala fama de la profesora era conocida por todos los alumnos y resulto ser así, fue una masacre su clase, creía ser buena en su asignatura pero termine ser un fiasco, en mis otras escuelas, era una de las buenas pero al parecer para el nivel coreano soy una de las peores, tendré que ponerme al día y bien urgente si no quiero reprobar.



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En el texto hay: adolecente, drama, amor

Editado: 27.12.2019

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