Vagaba por el mundo.
Será el destino quien lo llevó a ese camino.
Un mundo sin colores, un pueblo que aún vivía, aún respiraba.
Un lugar donde aún había un ápice de calidez.
Sin querer adivinar, se quedó.
Quería encontrar esa calidez.
Jalaba como si de un hilo rojo se tratara.
Un destino escrito hacia una oveja buscando su pastor.