Chistes resonaban en las calles, los habitantes reían sin parar, pero ¿qué buscabas?
¿Por qué las monedas que tiraban no bastaban para saciar tu codicia?
¿Por qué mirabas con desprecio las monedas, acaso sentías que faltaba una mano?
Mirabas a la multitud donde no veías nada.
¿Por qué expulsabas lágrimas tan silenciosas detrás de esa máscara mientras reías?
Seguías extrañando algo, sabiendo dónde estaba.
Tonto bufón.