Sabía muy bien que algo había despertado, una semilla que nunca desvanece. Se preguntaba qué sería de él, algún día encontraría lo que tanto anhelaba. Dejaba un agrio sabor de boca no encontrar tan grande belleza en un pueblo tan pequeño, solo quedaba un lugar al que ir.
Donde un desdén habitaba, donde una pequeña luz encaminaba.