Malos chistes

#8

En el día, el bufón se encargaba de hacer reír a la reina y a sus súbditos. La presión de no ser tan importante, a palabras de la reina, y solo ser alguien más del palacio, aun teniendo mucho que escalar.
La tristeza lo consumía, en las noches la dama de trapos cargaba hacia él en sus brazos.
Sabía cuál era su identidad, no entendía por qué solo entre cortinas se mostraba la verdad, aun sabiendo la verdad solo se atormentaba al no querer aceptarlo.
Entre noches largas de charla bajo la luna, una unión de dos almas se lograba conciliar.




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