Manada

Capitulo 26

***CALEB.

Para molestia de Alex a los chicos no les tomo mucho poder cambiar a lobos.

—Solo les tomo pensarlo. —se queja Alex otra vez.

—Es lo que normalmente les toma. —la calma Lex mientras la besa en la cabeza.

Para sorpresa nuestra el lobo de Constantine es mucho más grande de lo que se supone que debe ser. Obviamente corre sangre de alfa por sus venas. Los ojos celestes resaltan sobre su pelaje marrón. Confirmando que es un alfa en entrenamiento. Algo que puede ser el motivo principal por el que no lo dejaron cambiar antes. No muchos alfas soportan que otro viva en su manada.

Lo que me lleva a preguntar si las gemelas lo sabían. Su rostro en el momento del cambio más que sorpresa fue de pánico, por lo que pienso que ellas ya sabían eso o lo sospechaban. Por parte de nuestro nuevo alfa reformado solo le dedico una mirada de sorpresa y después sonrió. Les aclaro a las gemelas que no había ningún problema y las mando a relajarse.

Otra sorpresa fue el manejo que tenía sobre su lobo. Por lo general cuando es el primer cambio el lobo o lobistico tiende a estar más en el piso que corriendo. A Kika y Alex les llevo unos minutos. El por su parte no tuvo ningún problema. No ha dejado de correr desde que cambio. Thamtus, por otra parte, le cuesta más.

Su lobo es de un tamaño mediano un poco más grande que los lobos normales, de un pelaje rubio casi blanco. Para sorpresa de todos del mismo color que su pelo. Aunque pensándolo bien, no sé que nos sorprende ya en este punto. Nada es normal en nuestras vidas.

Como para no ir muy lejos. Podemos comunicarnos entre todos, no importa la forma que estemos, lobo o humana. Algo que no se da entre los lobos normales o lobisticos. Pero de nuevo no somos normales.

Eso es lo más genial. No nos vamos a aburrir nunca.

“Como si no tuvieras nada para pensar o hacer”

“Solo digo” revoleo los ojos al molesto de Jack. Siempre con sus obviedades.

Algo que no es genial es la constante insistencia de Alex, porque ella no lo logró el cambio a la primera. No importa que ya le hayamos dicho que fue por el hechizo y todas las razones que le pongamos sobre la mesa, ella sigue diciendo que no es excusa.

—Constantine otra vez te quedaste del lado de afuera. —reprende Lex con un tono burlón.

Desde que se transformó y pudo correr es lo único que hace, pero no tiene en cuenta el perímetro de la cabaña y su campo de fuerza, por lo que termina del otro lado con cara de perro mojado hasta que Bianca lo deja entrar. Lo que nos falta es que le pase algo. Eso no sería genial.

—Adelante Constantine —dice la Colo entre risas.

—Bien, los chicos ya se adaptaron —, habla Ethan mientras nos señala a los cuatro que estábamos sentados en el pasto mientras las gemelas y los chicos hacían calentamiento y los últimos se adaptaban a sus cuerpos —. Los cuatro arriba. Pongan esos traseros perezosos en movimiento. Primero quiero ver qué otras sorpresas nos encontramos. Así que cambien.

—Sabes que ahora soy tu futura luna ¿no? —lo pico Alex mientras se levanta con una ceja alzada y sonrisa inocente. —No puedes seguir hablando así de mi trasero.

—Alessia. —advierte Lex mientras niega con la cabeza. —No vayas por ahí. Por una vez has lo que te pide.

—Así le sacas todo lo divertido a la situación. —se queja la híbrida con una sonrisa apretada., mientras Ethan le devuelve una arrogante—. Pero para que veas lo buena que soy voy a hacerte caso.

“Eso no puede ser bueno” dice Jack justo cuando la veo saltar sobre Ethan y cambiar a loba antes de caer encima de él, sin ningún miramiento en el peso o la fuerza de la caída.

Puedo escuchar el quejido de dolor de Ethan y ver como se mueve el cuerpo de Bella al reírse. Todos estallamos en una carcajada colectiva mientras Lex solo mueve la cabeza y camina hasta ellos.  Agarra del hocico a Bella y la besa antes de empujarla obligándola a salir de arriba de Ethan. Bella gira y se sienta en los cuartos trasero como niña buena y ladea la cabeza para mirarlos. Ethan por otro lado está todavía en el piso muerto de risa. Lex se limita a mirarlo desde arriba.

—Me esperaba que me golpeara, no que cayera encima de mí así —dice entre risas el vampiresano. Lex vuelve a negar con la cabeza antes de prestarnos atención a Kika y a mí que estamos mirando como Alex trata de morder a Ethan mientras Lex no los ve.

—Cambien. —pide, pero no exige.

Con Kika nos miramos y sonreímos. Después los dos nos separamos y saltamos. Cuando tocamos el suelo estamos los dos en forma lobo. Bella niega con la cabeza por nuestro cambio, siempre dice que nos jactamos de eso, aunque ella hace lo mismo. Lex en cambio va a los negocios. Nos mira de arriba a abajo antes de hablar.

—De acuerdo. Los cuatros tenemos lo mismo solo que distinto color. Cada uno mantiene sus ojos. Algo no muy normal, pero no raro en nuestro grupo. Además de las patas del color de su elemento.

Mira mis patas delanteras y descubro que están de un azul intenso. No está mal. No queda demasiado notorio por mi pelaje negro. En cambio, el celeste en el color chocolate resalta así como el rojo en las patas de Bella que es tan blanca como la nieve. Notorio el cambio como para pasar desapercibidos. Tampoco es que haga mucha diferencia ya llamamos mucho la atención por nuestro tamaño, que ahora se agregue el color antinatural de las patas no hará gran diferencia.

“A mí me encanta y a los demás también. Es como si fuéramos a la peluquería.” dice Jack, solo niego con la cabeza y prestó atención.

—Veamos qué pueden hacer ahora. —dice un Ethan ya recompuesto parado al lado de Lex. Al cual mira con cara interrogante. —Ahora que es el alfa de verdad no piensa participar en los entrenamientos.

—Ethan, tú tampoco vayas por ahí. —le advierta Lex mientras niega con la cabeza. —Puede que ahora sea el alfa, pero eso no hace ninguna diferencia. Los títulos son para los de afuera. Soy simplemente Lex. No Jalek.




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