El resto de las clases pasó lentamente.
Julieta intentaba prestar atención, pero cada rincón del colegio le hacía sentir que estaba viviendo la vida de otra persona.
En el último recreo, la profesora de Literatura se acercó a su banco.
—Julieta, ¿podrías venir un momento?
Ella asintió y la siguió hasta el pasillo.
—¿Cómo fue la mañana?
—Confusa... como siempre, supongo.
La profesora sonrió con ternura.
—Pero la estás llevando muy bien.
—¿Nos conocemos mucho?
—Bastante.
—¿Y cómo soy?
La mujer tardó unos segundos en responder.
—Sos muy distinta de lo que imaginás.
Julieta frunció el ceño.
—¿En qué sentido?
—Antes del accidente eras muy competitiva. Siempre querías ser la mejor en todo.
Hizo una pausa.
—Después cambiaste.
—¿Para bien o para mal?
—Para mejor.
Aquella respuesta la dejó pensando durante el resto del día.
¿Cómo podía haber cambiado tanto... si ella ni siquiera recordaba haber vivido ese cambio?
Cuando sonó la campana de salida, Tomás la esperaba en la puerta del colegio.
—¿Lista?
—Sí.
Comenzaron a caminar de regreso.
El viento fresco de la tarde hacía caer las hojas de los plátanos sobre la vereda.
—¿Puedo preguntarte algo? —dijo Julieta.
—Claro.
—¿Vos también me tratás diferente por mi problema?
Tomás negó enseguida.
—No.
—Mentís.
Él sonrió.
—Un poco.
Ella soltó una pequeña risa.
—Al menos sos sincero.
—Intento no tenerte lástima.
—¿Y la tenés?
Tomás respiró hondo.
—No.
Lo que tengo es admiración.
Julieta lo miró sorprendida.
—¿Admiración?
—Sí.
Porque, aunque sepas que mañana no vas a recordar este día... igual venís al colegio, hacés amigos, te reís, estudiás...
Seguís viviendo.
No sé si yo podría hacerlo.
Ella permaneció en silencio.
Nadie se lo había dicho de esa manera.
Al llegar a su casa, su mamá la recibió con un beso en la frente.
—¿Cómo estuvo el día?
—Conocí a alguien.
—¿Tomás?
Julieta sonrió.
—Sí.
Es simpático.
Su madre sonrió con una mezcla de alegría y tristeza.
—Me alegro.
No dijo nada más.
Pero en el fondo deseó que aquel chico no saliera lastimado.
Después de merendar, Julieta subió a su habitación.
Sobre el escritorio había una caja de madera que nunca había visto.
Tenía una etiqueta.
"Abrir solo cuando tengas un buen día."
Curiosa, levantó la tapa.
Dentro había decenas de pequeñas pulseras tejidas con hilo de colores.
Cada una llevaba una fecha.
Y una palabra.
"Esperanza."
"Sonrisa."
"Primer abrazo."
"Lluvia."
"Valiente."
"Confianza."
Tomó una de color celeste.
En el reverso había una nota.
"Las hago cuando quiero recordar que, aunque yo olvide mis días, los días no me olvidan a mí."
Julieta sintió un nudo en la garganta.
—¿Yo escribí esto...?
Le costaba creer que esa versión de ella existiera.
Una Julieta que aprendía a vivir con el dolor.
Una Julieta que, mientras ella dormía, seguía creciendo.
Esa noche, antes de acostarse, abrió la cámara del celular.
Había una aplicación llamada:
"Video para mañana."
La abrió.
Apareció ella misma en la pantalla.
Tenía el cabello recogido y llevaba el mismo pijama que ahora.
Sonreía.
—Hola, Juli.
Si estás viendo esto... significa que sobrevivimos otro día.
Primero: hoy te reíste mucho.
Segundo: conociste a un chico nuevo.
Se llama Tomás.
Es alto, toca la guitarra y hace unos chistes bastante malos.
Julieta sonrió sin darse cuenta.
En el video, su otra versión también sonrió.
—Creo que te cayó bien.
Y... creo que a él también le caíste bien.
Así que, si mañana volvés a conocerlo...
Dale una oportunidad.
Vale la pena.
El video terminó.
Julieta apoyó el celular sobre el pecho.
Era una sensación extraña.
Confiar en alguien... porque otra versión de ella ya lo había hecho.
Apagó la luz.
—Buenas noches... —susurró.
Cerró los ojos.
Y mientras el sueño comenzaba a borrar lentamente cada recuerdo del día, en la casa de al lado, Tomás terminaba de escribir una canción.
En la primera hoja del cuaderno solo había un verso.
"¿Cómo se enamora alguien que tiene que empezar de cero cada amanecer?"
Y, sin saberlo, ambos estaban escribiendo la misma historia.
Solo que uno de los dos tendría que volver a leerla desde el principio al despertar.
Nota del Autor: Gracias por leer ❤️
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También te invito a leer mis demás libros completos.
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Editado: 17.07.2026