La alarma sonó exactamente a las siete.
Julieta abrió los ojos y dejó escapar un suspiro.
Ya conocía la rutina.
Cuaderno.
Video.
Respirar.
Vivir.
Era extraño. Seguía doliendo descubrir cada mañana que había perdido un día entero de su vida, pero ya no sentía que el mundo se derrumbara. Era como arrancarse una curita todos los días: nunca dejaba de molestar, aunque el dolor ya no fuera tan intenso.
Encendió el celular.
La Julieta de la noche anterior apareció sonriendo.
—¡Buen día, Juli!
Antes de salir de casa, quiero que hagas una cosa.
No leas las últimas páginas del cuaderno.
Todavía no.
Prometeme que vas a confiar en mí.
Y otra cosita...
Hoy descubrís por qué Tomás nunca sale sin su guitarra.
Creo que te va a gustar.
La pantalla quedó negra.
—Cada vez me dejás más intrigada... —murmuró.
Como todas las mañanas, Tomás la esperaba frente a la casa.
Esta vez llevaba la guitarra colgada del hombro y una gorra negra que apenas contenía su cabello despeinado.
—Buen día.
—Hola, Tomás.
Él sonrió.
—Ya ni siquiera necesitás presentarte.
—Supongo que es un avance.
—Enorme.
Caminaron unas cuadras.
Julieta no podía dejar de mirar el estuche de la guitarra.
Finalmente preguntó:
—¿La llevás todos los días?
—Casi.
—¿Tocás tan bien o solo querés parecer interesante?
Tomás soltó una carcajada.
—Creo que soy bastante promedio.
—Entonces sí querés parecer interesante.
—Un poquito.
Ella rio.
Cada vez le resultaba más natural bromear con él.
Durante el recreo, el colegio organizó una jornada artística para preparar el acto del Día del Estudiante.
Algunos pintaban carteles.
Otros ensayaban una coreografía.
Y, en el escenario del salón de actos, varios alumnos probaban instrumentos.
Uno de ellos vio a Tomás.
—¡Che, Álvarez!
¿Nos das una mano con la guitarra?
Tomás hizo un gesto de resignación.
—Cinco minutos.
Se subió al escenario.
Afinó rápidamente el instrumento.
Y comenzó a tocar.
Las primeras notas llenaron el salón.
Era una melodía suave.
Melancólica.
Hermosa.
Julieta quedó inmóvil.
No conocía esa canción.
Pero sentía que había algo familiar en ella.
Tomás cerró los ojos mientras tocaba.
No necesitaba mirar las cuerdas.
La música parecía salir directamente de su pecho.
Todo el salón guardó silencio.
Cuando terminó, estallaron los aplausos.
Julieta fue la última en reaccionar.
No podía dejar de mirarlo.
—No me habías dicho que tocabas así... —susurró cuando él bajó del escenario.
Tomás se encogió de hombros.
—Te dije que era promedio.
—Sos un mentiroso.
—¿Mucho?
—Muchísimo.
Al salir del colegio, caminaron en silencio.
Fue Julieta quien habló primero.
—¿La canción tenía nombre?
Tomás bajó la vista.
—Todavía no.
—¿Es tuya?
Él asintió.
—La empecé a escribir hace unos meses.
—¿De qué habla?
Tomás sonrió con cierta tristeza.
—De una chica.
—¿Tu novia?
Él soltó una risa.
—No.
—¿La chica que te gusta?
Esta vez no respondió enseguida.
Se quedó mirándola unos segundos.
—Sí.
Julieta sintió un pinchazo extraño en el pecho.
Una sensación inesperada.
No sabía por qué, pero la idea de que a Tomás le gustara otra chica le resultó... incómoda.
—Debe ser muy afortunada... —dijo, intentando sonar despreocupada.
Tomás desvió la mirada para ocultar una sonrisa.
—Ojalá algún día piense lo mismo.
Esa noche, antes de acostarse, Julieta abrió el cuaderno.
Escribió despacio.
"Querida Julieta de mañana:"
"Hoy escuchamos a Tomás tocar la guitarra."
"No sé explicarlo, pero cuando lo hacía parecía olvidarse del resto del mundo."
"Y creo..."
Se quedó pensando unos segundos.
Luego sonrió para sí misma.
"Creo que me gusta verlo sonreír."
Cerró el cuaderno.
Apagó la luz.
Y, mientras el sueño comenzaba a borrar lentamente el día de su memoria, Tomás terminaba de escribir una nueva estrofa en su canción.
Debajo del título, todavía incompleto, añadió una única frase:
"Hay personas que olvidan los recuerdos... pero nunca la forma en que alguien las hizo sentir."
Sin saberlo, estaba cada vez más cerca de descubrir que el corazón podía recordar aquello que la memoria era incapaz de conservar.
Nota del Autor: Gracias por leer ❤️
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También te invito a leer mis demás libros completos.
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Editado: 17.07.2026