Julieta abrió los ojos.
Por un instante no supo dónde estaba.
El techo de madera.
El olor a pino.
El canto de los pájaros.
No era su habitación.
Se incorporó de golpe.
El corazón comenzó a acelerarse.
—¿Qué...?
Entonces vio el cuaderno azul sobre la mesa de luz improvisada.
Y, junto a él...
La libreta verde que Tomás le había regalado.
Debajo había una nota escrita con una letra que ya conocía demasiado bien.
"Tranquila. Estás en el campamento del colegio. Antes de salir, leé el cuaderno, el video... y la libreta verde. Hoy los vas a necesitar."
Respiró hondo.
Primero leyó el cuaderno.
Después reprodujo el video.
La Julieta del día anterior apareció con los ojos un poco enrojecidos.
—Buenos días, Juli.
Si estás viendo esto, significa que sobrevivimos a la primera noche del campamento.
Pero también significa que olvidaste algo muy importante.
Anoche...
Recordamos una parte del accidente.
No quiero que tengas miedo.
Leé la libreta verde.
Todo está escrito ahí.
Y, por favor...
Cuando veas a Tomás...
Dale un abrazo.
Créeme.
Lo necesita tanto como vos.
El video terminó.
Julieta sintió un escalofrío.
Abrió la libreta verde.
Leyó cada palabra que había escrito la noche anterior.
"Había un hombre sonriendo bajo la lluvia."
"Cuando tuve miedo... busqué la mano de Tomás."
Cerró lentamente la libreta.
Tenía el pecho oprimido.
No recordaba aquel momento.
Pero las palabras transmitían un miedo tan real que parecía estar sintiéndolo otra vez.
Al salir de la cabaña, el aire de la mañana era fresco.
Los demás alumnos ya estaban desayunando.
Tomás la vio a lo lejos.
No hizo ningún gesto.
Esperó.
Como todos los días.
Julieta caminó hasta él.
Lo observó durante unos segundos.
Y recordó la última frase del video.
Sin decir una sola palabra...
Lo abrazó.
Tomás quedó completamente inmóvil.
Después correspondió el abrazo con una suavidad infinita.
—Buen día... —susurró.
—Buen día...
Ella se apartó lentamente.
—No sé por qué tenía que hacerlo.
Pero la Julieta de ayer insistió mucho.
Tomás sonrió.
—Entonces hacé siempre caso a la Julieta de ayer.
Ella rio.
—Empiezo a sospechar que ustedes dos son amigos.
—Somos un buen equipo.
Después del desayuno, los profesores organizaron una caminata por un sendero que atravesaba el bosque.
Mientras todos avanzaban, Julieta observaba cada rincón con atención.
Los árboles.
Las flores.
El lago.
Como si intentara grabar todo en su corazón.
No en su memoria.
En un momento el sendero se dividía en dos.
El profesor explicó que ambos caminos llegaban al mismo lugar.
El grupo se separó.
Julieta, Tomás y Sofía tomaron el sendero de la derecha.
Mientras caminaban, Julieta se detuvo de golpe.
Había una piedra enorme junto al camino.
La observó fijamente.
Una imagen apareció en su mente.
Muy breve.
Una zapatilla deportiva embarrada.
Sangre.
La misma piedra.
Respiró agitadamente.
—¿Juli?
Ella apoyó una mano sobre la roca.
El recuerdo desapareció tan rápido como había llegado.
—Otra vez...
—¿Recordaste algo?
Julieta negó lentamente.
—No...
Fue como...
Una fotografía.
Nada más.
Tomás intercambió una mirada preocupada con Sofía.
Los recuerdos estaban regresando.
Pero lo hacían en fragmentos.
Como un rompecabezas incompleto.
Aquella tarde regresaron del campamento.
El viaje de vuelta fue mucho más silencioso.
Muchos dormían.
Otros escuchaban música.
Julieta iba mirando por la ventana.
Tomás se sentó a su lado.
—¿En qué pensás?
Ella sonrió con tristeza.
—En que cuando despierte...
Este viaje ya no va a existir para mí.
Tomás sacó de su mochila un pequeño sobre de papel.
Se lo entregó.
—¿Qué es?
—No lo abras ahora.
Esperá hasta mañana.
Cuando despiertes.
Julieta lo guardó dentro del cuaderno.
—¿Qué hay adentro?
Él sonrió con picardía.
—Un recuerdo.
Que esta vez...
No depende de tu memoria.
Julieta apoyó la cabeza sobre su hombro sin darse cuenta.
Él contuvo la respiración.
Ninguno dijo una palabra durante el resto del viaje.
Y mientras el micro avanzaba por la ruta, una camioneta negra apareció varios cientos de metros detrás.
Mantenía siempre la misma distancia.
Como si estuviera siguiendo al colegio.
Como si alguien quisiera asegurarse de que Julieta hubiera regresado sana y salva.
Nota del Autor: Gracias por leer ❤️
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Editado: 05.08.2026