Maniquí

15 Max

Nos hemos arreglado antes de visitar a las víctimas de Richard, ahora ya muerto de una vez por todas, no fue fácil hacerlo, tuvimos que poner una maya de metal antes de vaciarnos el material caliente del que estamos hechos ahora y moldearlo. Nos quedó una cicatriz notoria, cuando necesitemos más sangre arreglaremos eso, ahora nuestra piel sigue sin ser moldeable, sería una peor tortura que llenar ese agujero en un principio. Me pongo nervioso al enfrentarme a mis antiguos compañeros de escuela, por más razones que me da Alex sigo temiendo que me culpen de sus muertes gracias a mi mala reputación, me odian y seguramente me están odiando mucho más, serían capaces de llevarme al mismo destino que Richard, ardiendo en el infierno.

— Max, saben que jamás llegarías a esos extremos, si no es que no te reconocen, hazlo ya.

Termino convenciéndome de hacerlo, no quiero hacerlos esperar más, si también están conscientes como lo estuvo Alex no tengo que hacerlos esperar más. cada uno se encarga de una bañera, en la otra los dos nos encargaremos de meter a las demás víctimas al mismo tiempo y explicarles la situación, tocándome sumergir a mí a nada más que a David, el líder del equipo de béisbol.

Les explicamos la situación tan rara en la que nos encontramos todo, ahora somos cadáveres humanos metidos dentro de un maniquí, Alex y yo fuimos las víctimas de Richard junto con Kevin y Nina en la tienda CHRISTINE, nos tomó como rehenes haciéndonos pensar que seríamos compañeros y lo tuvimos que matar al descubrir que los asesinó a propósito. Al final le damos dos opciones, las pocas que tienen, o siguen con esta nueva vida al igual que nosotros o se sacrifican para no vivir de esta manera, asesinando para vivir y no quedar atrapado en un cuerpo de plástico para siempre. Casi quiero llorar pensando que me culparán, mi reputación lo dice todo por mí, soy considerado como el típico chico popular y arrogante preocupado por su reputación sin importar los daños colaterales.

— Nosotros no te culpamos, mucho menos te odiamos —escuchar esas palabras de Erick, el chico del club de tecnología, me hace soltar toda la preocupación que cargaba y me relaja al ver que no era odiado por todo el mundo.

— De los demás no puedo afirmar lo contrario, no te conocen en lo absoluto, no eres ese típico narcisista popular pensando en lo genial que es. En cuanto a lo demás, ya sabemos que no eres el asesino, seguimos vivos y vimos a nuestro asesino, no te ves para nada igual a él.

— Yo, eh, pensé que todos me odiaban, al ver mi casa llena de grafitis con mensajes de odio solo pensaba que en realidad nadie veía quién era en realidad. Créanme que llegué a pensar que me culparían de sus muertes porque me odiaban.

— Se pierden del chico genial y amante de lo paranormal, además, me ayudaste a mantener el club de tecnología, no te puedo pedir más.

No llorar me resulta imposible, creí que nadie me iba a extrañar, sería un chico popular más muerto por su egoísmo por más bueno que fuera, solo iba a importar mi apariencia, sigue siendo cierto parcialmente, gran cantidad de compañeros todavía tienen un odio contra mí.

— No te dijimos esto, pero… el viernes van a hacer un recuerdo, una vigilia en su honor, ellos no saben que están vivos, siguen pensando que están perdidos en el bosque —David nos recuerda nuestro falso final para el mundo, un grupo de chicos perdidos al explorar el bosque sin sus celulares—. Algunos influencers ya han hablado sobre ustedes, hay mucha especulación sobre su destino, solo saben que dejaron los teléfonos en la casa de Alex y que planeaban un reportaje de esa tienda, cuando publicaron eso en las noticias casi cierran la tienda, escuchamos que el jefe les ofreció las ganancias de un mes y con eso se alejaron un tiempo, el líder de la policía es un asco, lo sé. Me alegro que pudieran deshacerse de ese criminal, imagínense todas las vidas que hubiese cobrado.

Llega el momento crudo, decidir quién muere y quién vive, no es una decisión tan fácil como seguir medio muerto o estar totalmente muerto, estamos hablando de terminar de una vez por todas con su vida, nadie se lo tomaría tan a la ligera. Tardan un día entero en decidir, siendo David, Erick, Mike (parte del equipo de Baseball) y Oscar (famoso por consumir drogas y pasar inadvertido) se ofrecen a quedarse con nosotros al considerar que si cumplimos el trato de solo matar a personas malas no estamos siendo unos monstruos, al final del día tratamos de sobrevivir afectando lo menos posible a la sociedad. Los demás desean terminar de una vez con sus vidas al ya no considerarse humanos, lo puedo comprender, lo que quedó de mí fueron mis huesos, ya no soy el de antes en lo absoluto. Entre ellos se sacrifican para no darle esa carga a alguien más, no lo tolerarían, les damos las herramientas ý se van al bosque, siendo encontrados justo el día de la vigilia, que no será pospuesta, agregarán sus nombres al final.

La vigilia en el patio de la preparatoria, donde se juegan un sinfín de deportes, han instalado un escenario bajo con todos nuestros retratos, a excepción de los que encontraron muertos, los identificaron por sus rostros pintados, les harán un funeral y dirán sus nombres al final de la vigilia. Siento ganas de llorar al ver mi retrato, ya no me parezco en lo absoluto y sonrío bobamente como si el resto de mi vida fuera tan alegre, estaba tan equivocado, tan equivocado. Gracias a dios, es un evento público y no está el otro Alex, supervisor de pasillos, rondando por ahí pidiendo esas credenciales, llega a cruzarse en mi camino sin verme directamente a la cara, lo más similar a como era antes, solo choca contra mi hombro y dice que si estoy ebrio salga de aquí. Nos esparcimos por todo el campo sin llegarnos a tocarnos, dicen que ha llegado al país un virus de contacto, algo de enfermedades respiratorios, como no ha llegado directamente a este pueblo no nos obligan a llevar una mascarilla, perfecta para esconder lo que me delata, solo la distancia evita eso. El director dice unas palabras, algunos que directamente me odiaban a muerte fingen que eran mis amigos cercanos… la típica mierda de los amantes de atención falsos e hipócritas. Hacen una ceremonia que ya me habría hecho llorar, simulan al frente de nuestros retratos que hemos cumplido nuestros sueños, llegando a poner nuestros certificados y diplomas en nuestros cuadros y felicitándonos al ganar el campeonato de hockey, en mi caso; tener un puesto en el museo de historia más importante del país, en el caso de Alex; conseguir una maestría en educación preescolar, en el caso de Nina, y de Kevin solo dicen que posiblemente tendría un puesto alto en algún laboratorio, no le agradaba a nadie.



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En el texto hay: maldiciones, venganza, aseinato

Editado: 21.11.2022

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