El lunes por la mañana, la oficina parecía contener la respiración. Emma cruzó la puerta y sintió que todas las miradas se posaban sobre ella, como si el mundo estuviera a punto de ver su próximo error. Dos personas en recepción dejaron de hablar, y en la máquina de café alguien murmuró algo sobre “la pareja del concurso”.
Emma fingió no escuchar y se dirigió directo a su escritorio. Encendió la computadora con movimientos mecánicos, intentando ignorar el nudo que se le formaba en el estómago.
—Buenos días, celebridad —susurró Sofía, acercándose con su taza de café.
—No empieces —respondió Emma, sin levantar la mirada.
—Solo digo que tu pelea con Lucas ya es tema de conversación en marketing —dijo Sofía, arqueando una ceja.
—¿Cómo saben eso? —preguntó Emma, frunciendo el ceño.
—Porque salieron de tu oficina con caras de tragedia romántica. No fue muy sutil —respondió Sofía.
Emma cerró los ojos un segundo, respirando hondo. Perfecto. Justo lo que necesitaba.
—¿Dónde está? —preguntó finalmente Emma.
—¿Lucas? —preguntó Sofía con una sonrisa torcida.
—Sí —contestó Emma, tratando de sonar indiferente.
—Llegó temprano. Está en la sala de proyectos con el equipo financiero —informó Sofía.
Emma sintió que su corazón se aceleraba.
—Ah… —murmuró.
Sofía la observó con atención.
—No piensas ir a hablar con él, ¿verdad? —preguntó Sofía.
—No —respondió Emma con firmeza.
—Bien —dijo Sofía, encogiéndose de hombros —Porque él tampoco parece tener muchas ganas de hablar contigo.
Emma se detuvo, incrédula.
—¿Qué quieres decir? —preguntó.
—Que está actuando… raro —explicó Sofía —Profesional. Muy profesional.
Emma tragó saliva. Esa “profesionalidad” no era neutral, era distancia.
Media hora después, Emma comprobó por sí misma la distancia de Lucas.
La reunión semanal del proyecto empezó puntual. Lucas estaba sentado al otro lado de la mesa de conferencias, revisando documentos. Cuando Emma entró, ni siquiera levantó la mirada.
—Buenos días —dijo Marta, acomodándose en la cabecera de la mesa —Vamos a empezar.
Emma tomó asiento y esperó. Normalmente, Lucas habría hecho algún comentario sarcástico, o una broma, o al menos un gesto cómplice. Pero no pasó nada.
—El informe financiero muestra un crecimiento del siete por ciento —explicó Lucas, señalando la pantalla —Si ajustamos la estrategia de marketing, podríamos aumentar ese número antes del cierre del trimestre.
Emma lo miró: neutral, tranquilo, profesional… como si la pelea del día anterior nunca hubiera ocurrido. Como si Emma fuera simplemente otra colega.
—Emma —dijo Marta —¿Qué opinas?
—Creo que la propuesta es sólida —respondió Emma, conteniendo un suspiro.
Lucas asintió brevemente. Ni sonrisa, ni mirada, ni gesto. Y, de alguna manera, eso dolió más que cualquier confrontación.
La reunión estaba por terminar cuando Marta levantó la mano.
—Antes de que se vayan, hay algo más —anunció Marta, tomando una carpeta roja de la mesa—. Acabo de recibir una actualización del comité del concurso.
Emma sintió un nudo en el estómago. Lucas permaneció impasible.
—Debido a los rumores que circulan en la empresa —continuó Marta—, decidieron adelantar la próxima evaluación.
—¿Qué tipo de evaluación? —preguntó uno de los compañeros.
—Una prueba pública —dijo Marta, mirando directamente a Emma y Lucas.
—¿Pública? —preguntó Emma, casi sin aliento.
—Sí. Frente a toda la empresa —confirmó Marta.
Sofía se inclinó hacia Emma, murmurando:
—Básicamente… una cita frente a todo el edificio.
Emma quería desaparecer.
—¿Cuándo será? —preguntó Lucas, rompiendo por primera vez el silencio.
—El viernes —dijo Marta, sin levantar la voz.
Toda la sala quedó en silencio. Emma giró lentamente hacia Lucas. Por primera vez, él la miró. Sus ojos tranquilos, pero había algo más detrás, un brillo de desafío que hizo que Emma se sintiera vulnerable.
—Bien —dijo Lucas con calma.
—¿Bien? —preguntó Emma, con incredulidad.
—Si eso es lo que necesitan para convencerse de que no estamos fingiendo, lo haremos —respondió Lucas.
Emma lo miró como si estuviera loco.
—¿Hablas en serio? —preguntó.
—Completamente —dijo Lucas —Es lo que querías, ¿no? Arreglar esto.
Emma no pudo responder. Lucas estaba dispuesto a seguir adelante, pero ya no parecía hacerlo por diversión.
La reunión terminó y todos salieron comentando emocionados el espectáculo que se avecinaba. Emma intentó irse, pero Lucas habló antes de que pudiera escapar.
—Emma —dijo él, acercándose un paso.
Ella se detuvo, respirando hondo.
—¿Sí? —preguntó.
—Tenemos que hablar del viernes —dijo Lucas.
—No hay mucho que hablar —replicó Emma, cruzando los brazos.
—Sí lo hay —insistió él.
—Lucas, si esto sigue así… —empezó Emma.
—Solo tenemos que actuar como siempre —interrumpió Lucas, con voz baja pero firme.
Emma soltó una risa irónica.
—¿Como siempre? ¿Te refieres a fingir que estamos enamorados? —preguntó Emma.
Lucas la miró directamente a los ojos.
—No —respondió Lucas —A no arruinarlo frente a todo el mundo.
Emma lo observó fijamente.
—Eso suena sospechosamente parecido a actuar —dijo ella.
Lucas suspiró.
—Emma… —empezó.
—No, Lucas. Escúchame tú —replicó Emma, firme.
—Ayer dijimos cosas muy claras —dijo Lucas.
—Lo sé —respondió Emma —Entonces no entiendo por qué sigues comportándote como si nada hubiera cambiado.
Lucas la miró en silencio unos segundos.
—Porque el concurso sigue en pie —dijo finalmente.
Emma apretó los labios.
—Eso es todo… —preguntó ella.
—Sí —contestó Lucas, encogiéndose de hombros —Pero para que conste, yo nunca estuve fingiendo tanto como tú crees.
Abrió la puerta y salió, dejándola con el corazón latiendo rápido y la sensación de que todo se había salido de control.
Sofía apareció al instante, sorprendida.
—Emma… ¿qué pasó? —preguntó.
Emma dejó caer la cabeza sobre el escritorio.
—Esto se salió de control —susurró, mientras una lágrima silenciosa recorría su mejilla.
Sofía suspiró y se sentó a su lado.
—Un poco, sí —dijo —Pero, sabes… desde que dejaron de fingir… parecen mucho más una pareja de verdad.
Emma no supo qué decir. Sofía tenía razón, y eso era precisamente lo que más miedo le daba
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romance contemporaneo juvenil, chick-lit / romance ligero, noviazgo falso / contrato de amor
Editado: 14.03.2026