Bajamos del barco y yo estaba temblando de nervios de pies a cabeza, una cosa era estar en el barco donde solo estaban Zenith, Alioth, Vania, Nisha, Keira, Charlotte, Barack, Nevar y Kale, pero nadie más y otra cosa muy distinta era estar en Blacktide, la isla de los piratas. En el momento en que bajamos, todos me miraban con desprecio, estaba claro que sabían quién era yo.
-Tranquila – Vania me pone una mano en el hombro – Estoy contigo, tu solo ignóralos, al principio son así, molestos e insoportables, pero con el paso del tiempo o del camino sus miradas se calman, un poco.
-No los culpo – digo mirando a todos los que nos rodean – Y no lo digo porque confié en que los demás dicen la verdad, sino porque durante años han intentado robar la fuente de la magia, y en la mayoría de las ocasiones yo los he detenido y a la mayoría de los que están aquí, les he matado al menos un familiar.
-No te culpes ni te martiries – me dice – Tu no los estabas atacando, tú estabas cumpliendo con tu deber, no es que tu quisieras atacarnos, solo estabas haciendo lo que debías hacer, estabas defendiendo a tu reino de los ataques.
-Pero a sus ojos – señalo a la multitud – Yo soy la villana, para ellos simplemente los ataque y mate a algunos de sus familiares, ellos no ven la situación de la misma manera que tú y yo la vemos. Las situaciones cambian dependiendo de la perspectiva, puede que tú me veas como alguien que solo intenta proteger su reino, pero ellos me ven como alguien que ataca a su reino.
-Las situaciones no deberían cambiar – niega con la cabeza – Todo siempre es lo mismo, no tiene por qué cambiar.
-Pues esa es la realidad, puede que tu veas al héroe como un villano simplemente porque te ataco, pero no sabes si hay una historia detrás de todo eso, las historias siempre serán distintas en todos los ojos.
-Bienvenida a tu nuevo hogar – Zenith me pone un brazo sobre los hombros y ya no me molesto en apartarlo, esta claro que no dejará de hacerlo – Bueno, todavía no llegamos, peor en esta isla será donde vivirás.
- ¿Puedes dejar de decir cosas como si estuvieras seguro de que eso es lo que va a pasar? – espeto – Todavía no sé si creerte o no.
-Estoy seguro de que lo harás – asegura – Y cuando veas que te decimos la verdad…esta isla será donde vivirás, y el palacio de allá – Señala un castillo de piedra con torres altísimas, que se vislumbra a lo lejos – Sera tu palacio y tu hogar – Me dedica una sonrisa y mira al resto de la tripulación - ¡Caballeros!, Señoritas – dice y todas las cabezas se giran en su dirección – Es momento de ir al palacio.
Y con eso el resto de la tripulación empieza a moverse en dirección al palacio, caminamos durante aproximadamente una hora hasta llegar al palacio, el cual es todo lo contrario a lo que me imaginaba, sabía que era de piedra, pera jamás imagine que fuera tan… ¿Apagado? Los demás palacios de las otras islas, por lo general tienen algo de color o brillo, pero este palacio no tiene nada de color, solo el tono gris de la roca, las puertas de la entrada son de madera y son de casi tres o cuatro metros de altura.
Zenith esboza una sonrisa y abre las puertas del palacio, dejando ver una enorme sala vacía que guía a varias habitaciones y pasillos, miro a mi alrededor con demasiado detenimiento y Zenith me toma por la muñeca.
-Ven – me dice – Te llevare a tu habitación.
Me guía a unas escaleras y subimos dos pisos antes de que gire hacia a derecha, caminamos por un pasillo lleno de habitaciones, se detiene en la quinta puerta y la abre.
-Esta será tu habitación – señala el interior y yo me adentro en ella – La habitación de al lado – señala la habitación que está a la izquierda – Es la de Vania, y la otra – señala la que está a la derecha – Es la mía, cualquier cosa que necesites puedes ir con Vania o conmigo, y si no quieres ver a ninguno, puedes ir a la de Alioth – señala la habitación que está al lado de la suya – Es esta.
- ¿Dónde está la habitación de Nisha? – Pregunto viendo todas las puertas del pasillo.
Zenith me mira como si hubiera perdido la cabeza.
-Lo digo para evitarla – explico – No quiero buscar a alguien más y tener que encontrármela a ella, pareciera que quiere matarme.
Zenith suelta una pequeña risa.
-En dado caso, no dudo que tú la mates antes – Dice con una sonrisa – Tienes más agallas que ella, pero no te preocupes, su habitación está en el pasillo siguiente, es la segunda puerta a la derecha, de hecho, es la única que tiene su habitación en ese pasillo, el resto nuestras habitaciones están aquí o en el pasillo de enfrente – explica.
Se escucha un gritito emocionado y al girar la cabeza veo a Vania con una maleta entre las manos.
- ¡Ahhh! – Grita con emoción – Tu habitación está al lado de la mía – Corre a abrazarme – Por fin haces algo bien, Zenith.
-Yo todo lo hago bien – Se defiende Zenith.
-Lo que me faltaba – Los tres nos giramos hacia Nisha, quien esta cruzada de brazos al principio del pasillo – Le dieron mi habitación a la prisionera.
-Nisha – Zenith se frota el puente de la nariz con los dedos – Esta ya no es tu habitación, y lo sabes perfectamente, deje que te quedaras en el palacio mientras estábamos en Blacktide antes de volver a irnos, pero lo que no voy a dejar, es que quieras conservar una habitación de la que perdiste el derecho de tener, así que te ordeno que regreses a tu nueva habitación.
- ¡¿Es enserio que le vas a dar la habitación de la capitana consorte?! – Espeta furiosa.
- ¿Habitación de capitana consorte? – repito confundida y Vania asiente.
-Se supone que esta habitación es para la pareja o esposa del capitán - me explica viendo el interior – Nisha la tuvo cuando tenía el acuerdo de matrimonio con Zenith, peor después de que nos traiciono Zenith la movió a otra habitación.
- ¿Por qué me diste esta habitación? – Le pregunto a Zenith.